24|11|2021

“Mantener la unidad para equilibrar el Senado será la clave de la campaña”

ENTREVISTAS

09 de noviembre de 2020

09 de noviembre de 2020

El jefe de Gabinete de AK y el objetivo central: romper la hegemonía de JxC. Armado electoral, la marca de agua del Presupuesto y las reelecciones indefinidas.

El jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, recibe a Letra P en su despacho en La Plata. Hace un rato volvió de Olivos, donde participó de una reunión con el gobernador Axel Kicillof, el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en la que se definió sepultar el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) para pasar al Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISPO). La ventana de su oficina que da a la avenida 53 está abierta de par en par. No se le ganó a la pandemia, pero en el gobierno provincial respiran ante la eventual llegada de las distintas vacunas, programada para los próximos meses. El horizonte cambió para la gestión que luego de un año de mandato presentó su primer presupuesto. “Refleja claramente las prioridades que en la campaña el gobernador determinó, que eran salud, educación, trabajo y producción”, dirá Bianco durante la charla. Reconocerá el déficit estructural que tiene la Provincia, hablará sobre Guernica y las críticas de sectores afines al Frente de Todos (FdT) ante el accionar policial y mirará las elecciones legislativas del año próximo, en las que el oficialismo buscará ganar terreno en el Senado provincial, hoy en manos de Juntos por el Cambio. “Simplificaría las cuestiones”, admitirá.

 

BIO. Nació en Quilmes hace 44 años. Con 18 años, en 1994, debutó como camionero. Durante el día trabajaba con un volcador Ford 600 modelo 1962 y durante la noche estudiaba Comercio Exterior en la UNQ. Casi dos décadas después, asumía como subsecretario Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería. Es una de las personas de mayor confianza de Kicillof, quien no dudó en designarlo jefe de Gabinete. A fuerza de golpes dialécticos se convirtió en lancero y escudero de la gestión AK.


-¿Esperaba estos cruces constantes con la oposición?

 

-Un poco sí. Tiene que ver con los fuegos de artificio de la política y sobre todo de algunas líneas más duras de la oposición. Cualquier cosa que hagamos, seguramente será despiadada porque esa es la razón de ser de la línea dura del macrismo.

 

-¿Y con quiénes el Gobierno debe acordar o trabajar en conjunto?

 

-Ahí desdoblaría; por un lado, lo que se dice públicamente y, por otro, lo que se dice en el marco de los acuerdos de la gestión. Lo importante es que hayamos podido trabajar de manera razonable con intendentes y legisladores.

 

 


"Habrá una mesa política donde seguramente se definirán las candidaturas, las estrategias y las tácticas en cada uno de los distritos". (Foto: AGLP) 

 

 

-Sin embargo, el fuego cruzado se repite…

 

-Yo esperaría menor hipocresía a la hora de las declaraciones públicas. Que se acepten las cosas que se hicieron relativamente bien. No me parece mal que se critiquen las cosas que se hicieron mal. Pero nunca dicen las cosas que se hicieron bien. Lo reconocen hacia adentro, pero nunca hacia afuera. Igualmente, salvo algunas expresiones dantescas, cuando lo comprarás con Estados Unidos o Brasil -donde todo es más irracional- nosotros estamos en un marco distinto; en una democracia más profunda.

 

-¿A qué lo atribuye?

 

-A que el macrismo se fue del poder y volvió el peronismo. Los últimos cuatro año atrás hubo persecuciones políticas, espionajes ilegal, intento de meter presos o desacreditar falsamente a la oposición. Haberle devuelto potencia a la democracia argentina lo pondría en el acierto número uno del gobierno de Alberto Fernández. Estábamos en un proceso de deterioro democrático como nunca antes se había visto desde el retorno de la democracia.

 

Estábamos en un proceso de deterioro democrático como nunca antes se había visto desde el retorno de la democracia.”

-¿Qué destaca del Presupuesto 2021, el primero de la gestión Kicillof?

 

-Tenemos 10% de gasto de capital, algo inédito e insólito para la provincia de Buenos Aires: esa es la marca de agua de nuestro presupuesto. Refleja las prioridades fijadas por el gobernador en la campaña: salud, educación, trabajo y producción. En los números queda muy claro. El esfuerzo del gobierno provincial en esas cuatro áreas fue mucho mayor que en el pasado y sobre todo en materia de obra pública, que va a ser el caballito de batalla del año próximo en una provincia que tiene déficit estructural de todo tipo y especie en materia de infraestructura: hábitat, agua y cloaca, infraestructura energética, hospitales.

 

-Juntos por el Cambio controla el Senado. ¿Espera que se repitan los cortocircuitos que hubo con la ley fiscal 2020?

 

-Espero que tengan una actitud razonable, que haya charlas productivas. Vamos a ir todas las veces que sea necesario a explicar número por número. El jefe de Gabinete de Vidal no fue nunca a la Legislatura en cuatro años. Esperemos que la oposición lo encare de manera constructiva, si va a hacer un show político de esto, lo lamento. No es nuestra intención y estamos abiertos a explicar todo lo que tengamos que explicar. Es un presupuesto que incrementa el monto total del presupuesto de la provincia.

 

 

 

-¿Cuál será la estrategia electoral para el año que viene?

 

-Es algo que está en discusión en nuestra fuerza política. Se está trabajando, no solo en las bases sino a nivel de superestructura… por dónde va a ir la cosa. Son preocupaciones y necesidades que tenemos de cara al año próximo. Lo más importante para las elecciones va a ser mantener la unidad que venimos manteniendo tanto a nivel provincial como nacional. Más allá de candidatos o estrategias, el punto más fuerte que tuvo nuestra fuerza política es haber podido lograr una síntesis entre todos los actores de los espacios políticos.

 

-¿Dar vuelta la ecuación en el Senado es el objetivo central?

 

-En cualquier elección uno quiere sacar la mayor cantidad de votos en todos lados. A los efectos de la gobernabilidad, para nosotros sería mejor tener una mayoría en el Senado. Eso simplificaría las cuestiones. No implica dejar de debatir los temas, pero es un objetivo en sí mismo para equiparar las fuerzas. Equilibrar en el Senado y mantener la unidad tienen que ser las principales rutas por las cuales tenemos que transitar la campaña sea o no con el Clio.

 

 


"Se hizo un gran trabajo para evitar cualquier tipo de situación no deseada en Guernica". (Foto: AGLP) 

 


-¿Kicillof podrá incluir gente de su equipo en las listas?

 

-Habrá una mesa política donde seguramente se definirán las candidaturas, las estrategias y las tácticas en cada uno de los distritos. El gobernador va a participar de eso, como corresponde. Es cierto que nadie de nuestro grupo de trabajo participó de las listas, pero porque no estaba previsto. Al ser Axel el candidato, decidimos acompañarlo en el Ejecutivo, pero es una discusión que ser irá viendo con el tiempo.

 

-¿Pero se puede dar?

 

-Es una definición política que no hemos discutido y que habrá que tomar, no solo entre nosotros, sino con el conjunto de la fuerza.

 

-¿Cuál es la posición del gobierno sobre la ley que limita las reelecciones indefinidas?

 

-Hoy en día no es necesidad, ni urgencia del gobierno provincial definir una posición. Pero sí participamos de la discusión. Fue una ley promovida por el legislativo, aprobada con el apoyo no solo del oficialismo sino con algunos factores de la oposición y en general sin mucha oposición. Es algo que nuestra fuerza política y otras fuerzas políticas, me consta, lo tienen en discusión. Pero no le compete al Ejecutivo.

 

“Hoy en día no es necesidad, ni urgencia del gobierno provincial definir una posición (sobre el límite a las reelecciones indefinidas).”

-¿Qué balance del desalojo de Guernica y de las críticas de sectores afines al gobierno por el accionar policial? ¿Fueron duros con los débiles?

 

-No creo que hayamos sido fuertes con los débiles. Más allá del votante del Frente de Todos. Hay que tratar de informarse lo más correctamente posible. Por redes me decían… ¿cómo explican que la policía haya prendido fuego las casillas? Y la policía no prendió fuego ninguna casilla. Lo que sucedió es que algunos grupos de izquierda prendieron fuego las casillas cuando la policía empezó a avanzar para ejecutar el desalojo de manera pacífica. Pero mucha gente de nuestro espacio político creyó que había sido la policía quien prendió fuego. Hay un problema de información o desinformación. Se hizo un gran trabajo para evitar cualquier tipo de situación no deseada. El ministro Larroque sigue trabajando en Guernica. No hubo un solo herido, en el desalojo y mucho menos un muerto. El Ejecutivo hizo todo lo que dependía en el marco de una definición judicial. Se dio asistencia, se entregaron alimentos, se hicieron operativos de vacunación y  de documentación de la gente. Fue ejemplar lo que se hizo en el marco de un problema estructural.