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Homenaje a Néstor sin Cristina

Avisó que no asistirá a los actos de este martes. Reclusión en Recoleta o ceremonia privada en el sur. Perfil bajo, crisis XL y especulaciones.

Por 26/10/2020 13:33

Cristina Fernández de Kirchner ya se lo avisó a su entorno. La vicepresidenta pidió que no la esperen este martes en los homenajes a Néstor Kirchner que prepara el Gobierno en la ciudad de Buenos Aires, a diez años de la muerte del expresidente. Ni en el Centro Cultural Kirchner, donde Alberto Fernández encabezará el acto principal, ni en la llamada caravana de las “mil flores”, que terminará por la tarde en Plaza de Mayo.

Un funcionario de diálogo fluido con la vice le aseguró a Letra P que CFK tiene pensado recluirse en su domicilio porteño, pero hay quienes no descartan un vuelo al Sur para repetir el habitual homenaje íntimo a su marido.

Salvo un cambio de último momento que la lleve a modificar su postura, la decisión está tomada y desinfla la expectativa que vuelve a crecer en torno a su figura, en momentos en que la presión sobre el dólar continúa, el Gobierno hace su apuesta mayor para evitar una devaluación y el Círculo Rojo presenta al gabinete carente de volumen político para enfrentar la crisis. La vice se los mandó a decir en las últimas horas a los funcionarios que le trasladaron la invitación para el CCK y todo indica que la foto tan anunciada entre Cristina y Alberto deberá esperar un poco más.

Aunque pueda sorprender, la determinación de la expresidenta parece inscribirse en dos líneas de tiempo que trazan sus colaboradores más estrechos. En primer lugar, la fecha del 27 de octubre fue siempre un día especial para Cristina, que eligió por lo general rendir su homenaje en actos privados con su familia en Santa Cruz y sin mezclarse con la dirigencia. Esta vez, cuando parece impedida de viajar a la cuna del kirchnerismo a causa de las restricciones sanitarias, el hermetismo se repite y nadie arriesga a confirmar dónde estará. Mientras un funcionario de diálogo fluido con la vice le aseguró a Letra P que CFK tiene pensado recluirse en su domicilio porteño y no hacer apariciones públicas, hay quienes no descartan un vuelo al Sur para repetir el habitual homenaje íntimo a su marido. Ante la consulta para este nota, en la Casa Rosada no confirmaron tampoco su presencia en el CCK. "Nada aún", respondieron en un despacho cercano al principal.

En segundo lugar, CFK lleva varias semanas de silencio sin dejarse ver y declinó su participación en todas las oportunidades en las que su presencia fue convocada con insistencia. No estuvo en el acto de los Gordos de la CGT en Azopardo, en el 75 aniversario del Día de la Lealtad, al que fue invitada de mil maneras hasta último momento: Hector Daer llegó con su pedido hasta uno de los secretarios de Cristina, pero no tuvo eco. Tampoco asistió a la Casa Rosada tres días antes, cuando el Presidente distinguió a Adolfo Pérez Esquivel en el cuarenta aniversario de la obtención del Premio Nobel de la Paz. En este caso, por supuesto, es distinto porque el eje de la conmemoración es el propio Kirchner, pero los que conocen a la vicepresidenta remarcan que también decidió ausentarse en la presentación del libro “Néstor, el hombre que cambió todo”, del publicista y productor de cine Jorge Devoto, el 8 de octubre pasado.

 

 

Hace varios meses que la jefa del cristinismo mantiene un perfil de lo más bajo y restringe sus apariciones a las sesiones que le toca conducir en el Senado. Su última incursión en un acto público fue hace casi dos meses, el 31 de agosto pasado, cuando regresó a Casa Rosada para asistir a la presentación en la que Fernández y Martín Guzmán anunciaron que el acuerdo con los acreedores había logrado el 99% de adhesión. 

Este martes, es más que probable que vuelva a hacer su homenaje a través de las redes sociales, como lo hizo el 17 de octubre, cuando ligó el origen del peronismo con la “lealtad a las convicciones, al pueblo y a la patria” y el legado de Kirchner.

 

 

El oficialismo mantiene la expectativa de un acto de unidad con la presencia de CFK y espera que alguien logre convencerla, pero quienes hablaron con ella en las últimas horas lo descartan por completo. A medida que la corrida cambiaria se profundiza y se prolongan las complicaciones para el Gobierno, la exsenadora acentúa su silencio en lo que parece ser parte de una estrategia para preservar su poder y no adelantar cuáles serán sus próximos pasos.

En paralelo, el hermetismo de la vice habilita teorías de las más disimiles dentro y fuera del Frente de Todos. Cerca de Cristina reconocen que le preocupa la situación social y la falta de respuestas de la gestión Fernández, pero aseguran que no se mete en las definiciones económicas y deja las principales decisiones en manos del Presidente sin aportar más información.

Si la vice tiene una propuesta alternativa a la que viene llevando adelante el Gobierno o presiona por cambios de gabinete y una rectificación del rumbo, sólo ella y su círculo más estrecho lo saben, pero algo parece claro: CFK sabía que no podía hacer frente sola a la crisis y le dio a Alberto, junto con la candidatura y la presidencia, la responsabilidad de hacerse cargo de un cuadro de lo más sensible. La bomba de tiempo que dejó Mauricio Macri y muchos advertían en campaña aún no fue desactivada, la pandemia agravó el cuadro en todos los frentes y el Gobierno cometió errores no forzados en la emergencia. No hay efémeride que pueda disimular esa complejidad con una foto de unidad.