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"Me defino como peronista"

La compañera de fórmula de Lammens admite el perfil "outsider" del binomio. Cuenta su pasado alfonsinista y sostiene que su candidatura es "un devenir natural" de su trabajo como periodista.
Por 01/08/2019 17:49

Sábado 22 de junio. El peronismo, el kirchnerismo y los espacios progresistas que se congregaron bajo el manto del Frente de Todos se agolparon en la sede del Partido Justicialista (PJ) de la Ciudad de Buenos Aires. Minutos antes de la medianoche, la versión porteña del armado que postula a Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner entronizaba a Matías Lammens como candidato a jefe de Gobierno, a Mariano Recalde como primer senador, a Pino Solanas como primer diputado nacional y a Claudia Neira como cabeza de la lista de legisladores porteños. Boleta completa en la Capital. A excepción de un cargo: la candidatura a vicejefe o vicejefa de Gobierno.

En rigor, de acuerdo a la ley de PASO de la Ciudad, la vicejefatura es el único renglón de la boleta que puede rellenarse luego de las primarias. De hecho, el candidato de Roberto Lavagna, el economista Matías Tombolini, tampoco llenó ese casillero y todavía lo mantiene vacante. Sin embargo, en el kirchnerismo había una certeza: Lammens tendría una compañera mujer, con perfil de outsider y comprometida con la lucha feminista y la legalización del aborto. Se barajaron varios nombres y la elegida fue la periodista Gisela Marziotta, que ya había competido en 2017 como candidata a diputada nacional.

 

 

Dedicada a la campaña, Marziotta cuestiona en duros términos la gestión de Horario Rodríguez Larreta, la que califica de "insensible". En diálogo con Letra P, sostendrá que el jefe de Gobierno "es lo mismo" que el presidente Mauricio Macri y que convirtió a la Legislatura porteña en "una escribanía". Además, explicará su llegada a la fórmula del Frente de Todos y el aporte porteño a la boleta de los Fernández.

 

BIO. Tiene 44 años. Estudió periodismo (TEA) y Ciencias Políticas (UBA). Ejerce como periodista desde los 17 años. Trabajó en Canal 26, Télam, Canal 9, Infobae, Página/12 y la radio AM 750. Fue candidata a diputada nacional por el kirchnerismo (Unidad Porteña) en 2017 y este 2019 acompaña a Matías Lammens en la fórmula del Frente de Todos para la Jefatura de Gobierno.

 

Fotos. Javier Brusco (AGLP)

 

-¿Cuáles son sus inicios en política? ¿Militó en alguna organización?

-No y sí. Tuve mi momento muy antimenemista en los noventa. Estaba en el secundario y desde el antimenemismo encontré mi espacio antimenemista en el alfonsinismo. Tuve mi espacio de militancia y me afilié al radicalismo. Tenía 17 años y estudiaba en el Misericordia de Flores, después cumplí 18 y me afilié.

-¿Y en la universidad?

-A participar de estar en contra del menemismo. Tenía un grupo de militancia no partidaria, todos estudiantes de ciencia política, que hacía acciones en defensa de la educación pública. Éramos un grupo muy amplio, muy heterogéneo. Yo venía del alfonsinimo, había peronistas, había gente de izquierda, pero no teníamos una agrupación partidaria de referencia en la universidad.

-Está recorriendo la Ciudad. ¿Qué ve cuando camina por los barrios?

-Un abandono enorme en cuanto a las necesidades de los vecinos. Hay una falta de conexión con lo que le pasa al vecino en su vida cotidiana, en su día a día. Hay una falta de sensibilidad enorme del gobierno. No es nuevo, hace 12 años que el macrismo hace este abandono. Es una continuidad, no hay algo nuevo de 2015 a esta parte.

-¿No ve diferencias entre los gobiernos de Macri y Rodríguez Larreta?

-Ninguna. Son lo mismo.

-¿Cómo evalúa, entonces, la gestión de Rodríguez Larreta?

-Es una gestión insensible. Puedo rescatar aspectos buenos, pero son insuficientes con los indicadores que hoy registra la Ciudad. El Metrobús le cambió la vida a un montón de gente y está buenísimo, como las obras públicas. Pero son obras que están buenas cuando tenés la situación social y económica contenida. Pero cuando eso se desborda y tenés la situación social y económica que hoy tenés, producto de políticas nacionales que empeoran la calidad de vida de los porteños, es un gobierno que no está conteniendo y le falta contener y sentir lo que le pasa a los vecinos en función de esta crisis que es producto de una política económica nacional.

 

 

 

-Usted ejerció como periodista durante los gobiernos kirchneristas y durante el macrismo. ¿Cómo vivió el ejercicio de la profesión en esas gestiones?

-Yo hago periodismo siempre de la misma manera. Con el compromiso de contar historias y visibilizarlas en función de la necesidad que tienen las personas. A mí no me cambia nada. Mi compromiso con el periodismo es desde que elegí empezar en TEA y empezar a trabajar como periodista en Canal 26. En esa época, el presidente era (Carlos) Menem, después vino (Fernando) De la Rúa y así. Siempre trabajé de la misma manera y en distintos medios.

-Le pedía una comparación teniendo en cuenta la relación del kirchnerismo y el macrismo con los medios de comunicación y el periodismo.

-No sé. No me doy cuenta. Te puedo hablar de mi relación, porque si no me estaría poniendo a juzgar a colegas.

"(La de Larreta) Es una gestión insensible. Puedo rescatar aspectos buenos, pero son insuficientes con los indicadores que hoy registra la Ciudad. El Metrobús le cambió la vida a un montón de gente y está buenísimo, como las obras públicas. Pero son obras que están buenas cuando tenés la situación social y económica contenida."

-¿Marca un clima de época que el periodismo busque insertarse en la política de un modo directo y aceptando candidaturas? Luis Otero compite por la municipalidad de Avellaneda, Luis Rosales es compañero de fórmula de José Luis Espert, entre otros.

-No sé a ellos qué les pasó para tomar la decisión. Pero lo mío fue un devenir natural. Vengo ocupándome de contar historias y escuchar lo que le pasa la gente hace mucho tiempo. En esa situación de estar escuchando y poniendo sobre la mesa historias, para que luego venga otro, tome esas historias y resuelva, me empezó a pasar que me faltaba a mí empezar a solucionarlas. No sólo contarlo y visibilizarlo. Me faltaba una herramienta, quería ser parte de la solución.

-¿Cómo llega a la fórmula del Frente de Todos? ¿Quién la convocó?

-Matías Lammens me convocó. Sé que es algo que trabajaron y evaluaron junto a Alberto Fernández y en el mismo momento que tuve la propuesta sabía que iba a aceptar. Venía contando e investigando historias sobre la Ciudad y estaba trabajando desde Gente en Movimiento, un programa que hago por redes sociales sobre la Ciudad. 

-¿Qué cree que le aporta al binomio?

-Lo que conozco de la Ciudad, por lo que trabajé periodísticamente y por lo que conozco porque vivo en la Ciudad. Camino, vivo y transito la Ciudad. Vivo en Balvanera, el corazón de la Ciudad, donde hay inseguridad, donde la ciudad está sucia, tomo el subte, mis hijos van a una escuela de gestión pública.

-Lammens dice que no es ni kirchnerista ni antikirchnerista. ¿Cómo se define usted?

-Yo me defino como peronista.

-¿Le aporta peronismo a la fórmula, entonces? Porque Lammens tampoco es peronista.

-Es un espacio muy grande y amplio. Está Matías, que se autodefinió como progresista, tenés a Pino Solanas, está Victoria Donda, Dora Barrancos. Está el peronismo, el kirchnerismo, el progresismo. Es un espacio muy necesario en la Ciudad, teniendo en cuenta que ese espacio quedó vacío desde que (Martín) Lousteau oficializó su macrismo. Lousteau, hoy, es Macri. Hay un montón de votantes y vecinos que no quieren al macrismo en el gobierno porteño, que quedaron sin representación. Y este espacio amplio tiene la posibilidad de representarlos.

-Se definió como peronista. Hace un rato dijo que comenzó militando en la UCR. ¿Se arrepintió de haber militado en el radicalismo o cree que hay un punto de conexión entre ese alfonsinismo y el peronismo?

-Es un recorrido que tiene que ver con esto del alfonsinismo al peronismo y del periodismo a la candidatura. Es un devenir que va de la mano. El peronismo tiene esto del pase a la acción, de resolver, de estar ahí. Me parece que tiene mucho que ver con este devenir de pasar del periodismo a haber aceptado la candidatura y hacer campaña.

-¿Cree que el perfil de outsider de la fórmula del Frente de Todos podría ser un riesgo para las PASO? Sobre todo por el bajo nivel de conocimiento de ambos.

-Somos outsiders desde las herramientas tradicionales. Yo me considero parte de la Ciudad y con el conocimiento de haber recorrido el distrito, como periodista, desde hace mucho tiempo. Matías está trabajando y con mucho compromiso social, que me parece que es lo que falta en el Gobierno de la Ciudad. Viene trabajando lo social desde San Lorenzo y desde otro lugar no tradicional. Las campañas son para eso, para que las personas conozcan a sus candidatos.

 

-¿Cómo sería un gobierno de Lammens-Marziotta?

-Un gobierno sensible y conectado con los problemas de la gente. Eso es la primera diferencia enorme con el PRO, que gobierna hace 12 años. Lo primero es reformular el presupuesto de la Ciudad. Con mirar el presupuesto te das cuenta que es un gobierno insensible

 

 

-¿Competir con dos dirigentes que no vienen de la política tradicional es una apuesta para captar el voto del antimacrismo que no comulga con el kirchnerismo? ¿O la candidatura busca potenciar el armado, con la inclusión del voto progresista?

-Es una combinación. Tiene que ver con ampliar hacia afuera y hacia dentro. Una necesidad enorme de estar del mismo lado quienes creemos y tenemos el mismo diagnóstico sobre lo que pasa en la Ciudad y creemos y tenemos las mismas ideas sobre lo que hay que hacer en la Ciudad.

-¿Cómo sería un gobierno de Lammens-Marziotta?

-Un gobierno sensible y conectado con los problemas de la gente. Eso es la primera diferencia enorme con el PRO, que gobierna hace 12 años. Lo primero es reformular el presupuesto de la Ciudad. Con mirar el presupuesto te das cuenta que es un gobierno insensible. Porque con el dinero que tienen ves dónde ponen cada partida presupuestaria y reafirmás que es un gobierno insensible. Un gobierno que destina más presupuesto a hacer veredas y macetas que para hacer escuelas y generar vacantes o insumos en hospitales es un gobierno insensible.

-¿Cómo se imagina su rol en Legislatura?

-La Legislatura funciona como una escribanía del Gobierno porque el oficialismo tiene mayoría automática. En estos años se impidió el debate profundo de los temas porque los legisladores oficialistas se imponían y se levantaban de la comisión y no se terminaba de debatir. Se votaban proyectos que llegan del Ejecutivo sin debatir en la comisión.

-Usted dice que el oficialismo impone su mayoría y la Legislatura se comporta como una "escribanía", pero tanto en la gestión de Macri como en la de Larreta el kirchnerismo y el peronismo han votado y colaborado para que avancen muchas leyes.

-Han trabajado, sí. Y antes de 2015. 

-¿Y cómo evalúa, entonces, el comportamiento del bloque kirchnerista y peronista en la Legislatura durante la gestión del PRO?

-Irme tanto para atrás me parece que no tiene sentido cuando hay problemas en el presente que son bastante más graves de lo que pasaba en 2015, 2013 y antes. Hoy, en 2019, estamos hablando de esos 12 años de gestión de macrismo. De las no vacantes, del estado de la salud pública, de la gente que alquila, de la no contención a los vecinos. Después de 12 años, más cuatro de macrismo a nivel nacional, con una política económica que dejó 7.200 personas en la calle en la ciudad más rica de la Argentina, si me pongo a pensar en la Legislatura siento que le estoy faltando al respeto a la gente.