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Macri les pidió a los CEOs plata para la campaña y que se metan en política

El Presidente recibió a empresarios en Olivos para detallar el acuerdo con Europa. Ponderó las facilidades de la ley de financiamiento político y les pidió que representen a su sector en el Congreso.
El Presidente recibió a empresarios en Olivos para detallar el acuerdo con Europa. Ponderó las facilidades de la ley de financiamiento político y les pidió que representen a su sector en el Congreso.
Por 03/07/2019 19:17

Extensa y variada la reunión que Mauricio Macri mantuvo con CEOs de diferentes sectores en Olivos. El Presidente los recibió en la quinta presidencial con la excusa de explicarles los puntos no claros del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Los tranquilizó diciendo que “tienen 15 años de plazo para adaptarse” y que “ningún sector va a sufrir perjuicios”. Pero como ya es costumbre en el mandatario, aprovechó el tiempo para hacer un repaso general de temas y luego delegó en la Cancillería y el Ministerio de Producción las especificaciones técnicas y dudas. A los presentes les llamó la atención un punto particular: la apelación de Macri a que “los empresarios participen más en política” y el pedido indirecto de aportes a la campaña.

“Hay una ley nueva, el sistema es transparente, ahora pueden participar sin temor en el apoyo a las campañas”, dijo Macri en relación a la ley de financiamiento de partidos políticos. Sin decirlo, armó un discurso enfocado en lo que cree que será un escollo: la aprobación en el Congreso del convenio con Europa. “Estaba escuchando a (el periodista agropecuario Guillermo) Cánepa, que decía que en otros lugares del mundo hay más participación de diputados que vienen del campo. Y yo creo lo mismo. Muchos empresarios tendrían que participar en política. En Brasil y en Europa hay muchos representantes del campo y la industria en la política. Y ahora viene un debate parlamentario importante”, explicitó el Presidente.

Casi que la totalidad de los presentes estuvieron de acuerdo en que se necesita más participación. De hecho, en una reunión en la Casa Rosada el martes último, uno de los empresarios del sector madera se sinceró por otro tema y mencionó que “los diputados trabajan un año y el otro hacen campaña”.

 

 

Los CEOs que lo conocen de larga data, afirman que es común en Macri girar sobre varios temas generales. Y que, en particular, la quinta lo relaja, lo inspira a decir cosas que jamas diría en la Casa Rosada. Curioso pero real. “Parece que en esta reunión estaba enfocado en ese tema”, contó a Letra P uno de los muchos asistentes. Nunca mencionó que la aprobación fuera un problema, de hecho, les garantizó que “se aprobará”, pero el lenguaje corporal mostró una preocupación clara en ese sentido.

Se sentaron en Olivos dirigentes de más de 50 cámaras, entre ellos, la creme de la creme del Círculo Rojo. Algunos de ellos: Gastón Remy (IDEA y Vista Oil), Jaime Campos (AEA), Miguel Acevedo (UIA), Jorge Di Fiori (CAC), Gustavo Idigoras (CIARA), Claudio Cesario (bancos extranjeros ABA), Daniel Pelegrina (La Rural), Martín Rappalini (UIPBA), Patricia Ortíz (Bodegas de Argentina), Alberto Arizu (WOFA, vinos), Fernando Morales (COVIAR), Gerardo Venutolo (ADIMRA), Adrián Kauffmann (Arcor), Mario Ravettino (ABC, Carnes) Carlos Iannizotto (CONINAGRO), Pedro Reyna (FAIMA) y el cafetero Martín Cabrales, entre otros.

Por el Gobierno, cuando Macri dejó la mesa, se quedaron el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, el ministro de la Producción, Dante Sica, la secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher, y el jefe de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser. Todos ellos, junto al canciller Jorge Faurie, fueron los que cerraron el acuerdo del Mercosur el último fin de semana.

“Miren, tienen 15 años para adaptarse, ninguno va a sufrir consecuencias negativas”, expresó el Presidente cuando se dispararon los tres cuestionamientos fuertes de la mesa: de la industria textil, del calzado y los lecheros. La UIA, en tanto, parece estar en un momento de respeto político del convenio, no jugando a la crítica como casa central pero liberando a los sectores en forma individual

 

 

Miguel Paulón, de los lecheros de CIL, le dijo al jefe de Estado que hay muchos problemas internos “como el desempleo, la inflación, las tasas”. Se le sumaron Horacio Moschetto, del calzado, que graficó que en este contexto interno, las empresas no son competitivas. Eso hará más difícil competir ante el ingreso de importados. Macri no tuvo respuesta a esos temas.

“El problema del acuerdo son las asimetrías”, dijo un hombre del consumo a este medio y admitió que el tema de “lo que podemos perder con Brasil está ahí, bajo la mesa, pero es uno de los problemas centrales”. Los funcionarios dijeron que el país vecino “es un aliado y no un enemigo”.

El sector de los vinos es otro de los que se preguntó sobre el nivel de subsidios que tienen los productos europeos sobre los nacionales. “Están en baja y no tienen impuestos distorsivos”, respondieron los técnicos.

Para aplacar los ánimos, Macri aclaró que de ahora en más se tratarán los detalles finos en mesas sectoriales. En principio, para las pymes, habrá una especie de fondo de compensación para financiar la reconversión de empresas. El dinero, según se comprometió el Ejecutivo, saldrá de las arcas de la Unión Europea.