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Salta cierra con Sáenz el círculo de consagración de los provincialismos

El intendente de la capital sucederá a Urtubey, tras 12 años en el poder. Ganó con una alianza que incluye peronistas y macristas y sin referencias nacionales, como en Córdoba, Neuquén y Río Negro.
Por 10/11/2019 21:59

Lejos de la polarización nacional macrismo-kirchnerismo, Gustavo Sáenz se convirtió este domingo en el sucesor de Juan Manuel Urtubey, con el armado de una alianza amplia que, a la manera de otros provincialismos triunfantes, incluyó a diferentes sectores políticos y lo consagró con un triunfo contundente.

El triunfo ya había sido anunciado por las primarias del 6 de octubre, pero Sáenz sumó desde entonces casi 12 puntos más a su cosecha y consiguió este domingo el 53,85% de los votos, frente al lejano 26,02% que obtuvo el diputado del Frente para la Victoria Sergio "Oso" Leavy.

 

 

La conclusión más obvia es que Sáenz se quedó con la mayor parte del caudal electoral de la interna del Frente de Todos, que en las PASO había conseguido el 32,22%, entre los votos de Leavy y el actual vicegobernador Miguel Isa. El ex intendente de Tartagal, que se convirtió en senador nacional el 27 de octubre, atado a la boleta de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, apenas sumó 20 mil votos entre una instancia y la siguiente. 

 

 

Sáenz, por su parte, partió del 42,82% que obtuvo en las PASO y sumó de todos los sectores, incluso del que representa el diputado ultraconservador Alfredo Olmedo, que el 6 de octubre había llegado al 19,40% de los votos y ahora bajó al 15,43%. 

Como publicó Letra P, el flamante gobernador llegó a la elección con una construcción amplia, que incluyó desde sectores del peronismo hasta el macrismo, puso el foco en su gestión como intendente de la capital salteña, consiguió el apoyo de parte de la estructura de gobierno Urtubey y aplicó una lógica puramente provincialista.

Como sucede en otras provincias, como Neuquén, Río Negro y Santiago del Estero, donde los armados provinciales exceden la lógica nacional, el Frente Sáenz Gobernador incluyó 14 partidos provinciales, entre los que figuran desde el PRO de Mauricio Macri, hasta sectores del peronismo local -como el Frente Salteño de Javier David- y el partido PARTE -que lidera Fernández- encarnado directamente por el flamante vicegobernador Antonio Marocco, amigo personal del presidente electo. Con esa lógica, tanto el Movimiento Popular Nequino como el Frente Cívico por Santiago y el mismo cordobesismo de origen peronista lograron instalarse como fuerzas muy difíciles de vencer.

Sáenz, dueño de una ductilidad y un pragmatismo que le permitieron ser compañero de fórmula presidencial de Sergio Massa en 2015 y su pata peronista en la provincia para luego hacer un acuerdo con Cambiemos en 2017, anunció ahora que trabajará "en forma conjunta" con Fernández a partir del 10 de diciembre.  

"Le quiero agradecer al presidente electo que a través de un mensaje me dice que ojalá podamos trabajar juntos. Quédese tranquilo, señor presidente, yo voy a trabajar a su lado para defender a los argentinos, pero sobre todo le pido que trabajemos para que este norte tan postergado argentino crezca y se terminen las desigualdades y la falta de federalismo que existió siempre con el norte profundo olvidado en nuestra patria", dijo Sáenz desde el escenario en el que celebró su triunfo, el domingo por la noche.

En la previa a las primarias, la fórmula Fernández-Fernández había apoyado a los candidatos del Frente de Todos. En particular, la identificación con el kirchnerismo había quedado en cabeza de Leavy, diputado que llevó la bandera de Unidad Ciudadana en 2017, cuando Cristina todavía estaba vetada por el resto del peronismo. El ex intendente de Tartagal consiguió antes de las PASO una foto con Fernández -que viajó a Salta en reemplazo de Cristina, que debió suspender la presentación de su libro- pero eso no le alcanzó para apropiarse en la elección provincial de este domingo con el caudal de votos que la fórmula nacional cosechó el 27 de octubre y que arrastró al propio Leavy el Senado.

 

 

Sáenz se diferenció de ese esquema durante toda la campaña y lo remarcó tras su triunfo. "Siempre dijimos que esto no era una elección nacional. Por eso nunca buscamos la bendición de nadie, solo la bendición del pueblo salteño", sentenció y se pronunció en contra de "la grieta que duele y lastima a los argentinos". En sus agradecimientos, Sáenz incluyó a Fernández, el presidente Macri, Massa, el ministro Rogelio Frigerio y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que envió a la provincia a dos representantes de su gabinete, Bruno Screnci Silva y Fernando Straface. Los dos funcionarios habían estado en la elección de Mendoza, a fines de septiembre.

El intendente de Salta llegará a la gobernación tras 12 años de gobierno de Urtubey, que lo recibirá este lunes para iniciar la transición. El gobernador saliente se había declarado prescindente en la elección y había evitado bendecir a un candidato que peleara para sucederlo. El peronismo se repartió entre las diferentes fuerzas y tuvo representantes en casi todas las fórmulas. 

Con la elección de Sáenz -que logró ubicar en la capital provincial a su sucesora, Bettina Romero, que será la primera intendenta de la historia- se cerró este domingo el cronograma electoral que comenzó en febrero con las primarias de La Pampa.