X
Daniel Arroyo dijo que el plan “no tendrá costo fiscal extra”. “No pediremos donaciones a empresas sino que ayuden en una canasta saludable”, indicó. Arrancan con madres y niños menores de seis años.
Por 11/10/2019 19:06

La charla inicia poniendo blanco sobre negro al mito de las donaciones del 1% de la producción que sugirió el CEO de Syngenta. “Nunca pedimos que las empresas hagan donaciones, no es esa la política que estamos pensando. Si quieren donar, bienvenido, pero lo que queremos de las empresas es que nos ayuden a pensar una canasta saludable en un plan que va a ser federal”, dijo Daniel Arroyo a Letra P.

El diputado, que será ministro de Desarrollo Social si Alberto Fernández es electo presidente, detalló cuestiones de fondo del programa Argentina contra el Hambre, la primera medida de campaña que el candidato del Frente de Todos prometió anunciar el 10 de diciembre: Cómo se financiaría, qué alcances tendría, cuáles serían los plazos para ver resultados y a qué sectores apuntaría.

 

 

-Mucho se hablado sobre el plan contra el hambre luego del lanzamiento en Agronomía. Hay una duda comparten muchos sectores, que es cómo se financiaría. ¿Qué puede decir?

-No tiene costo fiscal extra, no vamos a subir impuestos ni a apelar a ANSES ni nada por el estilo. Hoy el Estado desembolsa 27.000 millones de pesos en política alimentaria y eso en 2020 se incrementará entre 30% y 40% acorde con el Presupuesto. Pero, además, habrá actualizaciones trimestrales según la Ley de Emergencia Alimentaria, que se hace en base al índice de alimentos.

-La inflación de este año está arriba del 50%. ¿Cómo se actualizaría lo que falta?

-Hay ocho millones de personas que hoy reciben asistencia de este tipo y nuestra idea es arrancar trabajando en un segmento, en las madres con hijos menores de seis años, que son el 20% de todos los asistidos. Esa será la primera parte del plan. Para ellos, seguirá la asistencia alimentaria que hoy tienen y se les sumará por un tiempo la tarjeta de alimentos.

"El plan o tiene costo fiscal extra, no vamos a subir impuestos ni apelar a Anses, ni nada por el estilo. Hoy el Estado desembolsa $27.000 millones en política alimentaria, y eso en 2020 se incrementará entre 30 y 40% acorde con el Presupuesto"

-¿Cómo operaría concretamente ese plástico?

-Permitirá comprar alimentos y bebidas no alcohólicas. Y habrá un estímulo para los que consuman alimentos saludables, además del trabajo que vamos a hacer con la devolución del IVA.

-Usted se reunió con los empresarios de la cámara de alimenticias COPAL para tratar estos temas. ¿Cómo jugarían ellos en el plan?

-Lo primero que les dije es que necesitamos que nos ayuden y ellos coinciden en que el diagnóstico y la situación de pobreza es desesperante. No queremos que hagan donaciones, sino que trabajemos en una canasta saludable en la que ellos aporten productos con algún descuento. Estuvieron de acuerdo.

-Por ahora se vio con fabricantes. ¿Los supermercados están en agenda para sumarlos?

-Por supuesto, son los que tienen la góndola. Me voy a reunir con ellos.

 

 

-Juan Grabois, de la CTEP, dijo hace unas horas que le da 100 días a un gobierno de Fernández para ver cómo procede. ¿Cuál es hoy la relación con los movimientos sociales? ¿Están adentro del plan?

-Yo lo conozco a Juan, charlamos, y los movimientos sociales son una parte importante porque necesitamos que se fortalezca la producción alternativa de alimentos, la que está en la economía social... frutas, verduras y otros productos. De hecho, usted me preguntaba por Syngenta. Creo que la mejor idea que plantea el CEO de esa empresa no es donar la producción, sino armar un esquema de provisión con cooperativas y pymes que sumen oferta.

"No queremos que hagan donaciones, sí que trabajemos en una canasta saludable en la que ellos aporten productos con algún descuento. Estuvieron de acuerdo."

-Algunos hablan de que podría haber un congelamiento de precios, dado que es un problema serio el aumento en alimentos.

-Eso no está pensando, al menos en lo relativo al plan contra el hambre.

-En COPAL le entregaron un relevamiento de precios de canasta básica que compara el precio en dólares en Argentina y con lo que pasa en el resto del mundo. Hasta la carne es más barata acá que afuera. ¿Qué leyó usted en ese informe?

-Acá el asunto es que el tipo de cambio fluctúa todo el tiempo, lo que redunda en que el ingreso de las familias se ve resentido. Los salarios no alcanzan y aumenta la deuda, las familias están muy endeudadas. Eso es lo que hay que resolver.

-¿Qué plazos manejan para el lanzamiento y los resultados?

-La reunión que tuve con COPAL es el primer paso de la medida. Vamos a seguir trabajando con ellos hasta el 10 de diciembre. Lo arrancamos ahora para llegar al 10 y aplicarlo. Esto es un plan federal que divide al país en siete regiones según el consumo de alimentos, para atenderlas de manera diferente. A los fines, se creará un consejo especial de seguimiento a cargo de la Presidencia y con aporte de las empresas. Eso le dará al presidente de la Nación dos informes anuales.