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La Casa Rosada considera “ilegítimo” el plebiscito del último domingo. La apuesta a “potenciar el desgaste” del gobernador y a su interna con Beder Herrera.
Por 29/01/2019 10:17

El plan reeleccionista de Sergio Casas en La Rioja salió de la escena provincial y, en cuestión de horas, se asentó como un tema nacional. Una semana atrás, la Casa Rosada se limitaba a calificar como un "mamarracho" la reforma constitucional que apura el gobernador para competir por un nuevo período. A raíz de la polémica por el resultado del plebiscito del último domingo, aún en espera hasta el recuento final de votos, el Gobierno nacionalizó la disputa y el presidente Mauricio Macri instruyó a sus alfiles políticos a ir "hasta la última instancia" para frustrar la estrategia del mandatario cordillerano.

Eufemismos afuera, la Casa Rosada espera que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) invalide la consulta popular del domingo 27 de enero que, según el oficialismo riojano, convalidó la reforma de la Constitución y habilita a Casas a competir en 2019. Previamente, la Legislatura provincial, de mayoría oficialista, había aprobado una enmienda para borrar la prohibición de competir por un tercer mandato que complicaba los planes de Casas porque, antes de su ejercicio actual, había ejercido como vicegobernador entre 2011 y 2015.

 

La disputa se juega ahora en la Corte, que el viernes último dio vía libre a la consulta popular pero que adelantó, como informó Letra P, que se expediría sobre el tema si triunfaba el "sí" porque, entonces, se podría producir una "afectación constitucional". Ante ese marco, el Gobierno confía en que el máximo tribunal rechazará el resultado del plebiscito y frenará la reelección de Casas.

El frente Cambiemos de La Rioja sostiene que el peronismo perdió en la capital y que la participación, ante una cita electoral obligatoria, fue del 37% del padrón, por lo que "advierte un desgaste" del oficialismo local.

En tanto, en las huestes de Casas celebran el triunfo del "sí": 69.000 votos contra 44.000 que se inclinaron por rechazar la enmienda. A la polémica por la fecha elegida para realizar el plebiscito, en plena temporada estival, se le sumó un sincericidio del diputado provincial Lázaro Fonzalida, que deschavó la "estrategia" del peronismo riojano: “Sabíamos que no íbamos a llegar al 50%”, soltó y señaló que "mucha gente está de vacaciones”. “Ahí está la viveza, porque los peronistas somos vivos, no somos pelotudos, somos bien vivos”, enfatizó.

 

 

“No nos pongamos tristes si no hemos pasado el 50%, pongámonos contentos, porque esta es parte de la estrategia que se armó en la provincia junto con el gobernador, el fiscal de Estado y todos los diputados que votamos la enmienda”, insistió.

 

 

Estas declaraciones, junto al operativo de Cambiemos para cuestionar institucionalmente la jugada, dan energía al Gobierno para hablar de un “estado de desgaste” que golpea a Casas.

Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, coincidieron en que mientras se tantea el terreno judicial, algo que los referentes de Cambiemos en La Rioja delegaron en el abogado radical Ricardo Gil Lavedra, se busque una salida política. Esto, en línea con la idea de nacionalizar el conflicto, quedó en manos del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Los encargados de bajar la visión del oficialismo fueron el secretario de Interior, Sebastián García de Luca, y el subsecretario de Relaciones Municipales, Lucas Delfino.

 

 

“El mensaje fue muy claro. La falta de apoyo demostró que los riojanos están en contra de esta postura de permanecer, cueste lo que cueste", manifestó De Luca, quien, en diálogo con FM Fénix de La Rioja, insistió en que la consulta popular “carece de legitimidad política”. "La Constitución es clara y habilita dos mandatos de gobernador y vicegobernador, como lo hace para los presidentes, no corresponde plantear una reforma constitucional solo para modificar un mandato", agregó Delfino.

Durante estos cuatro años, el Gobierno nacional mantuvo una relación tirante con el oficialismo riojano, aunque siempre hubo diálogo y el Presidente y sus ministros han visitado la provincia en distintas oportunidades. Pero la jugada de Casas alteró ese statu quo y Macri pide ahora acelerar la embestida contra el gobernador.

Incluso, el Gobierno se ilusiona con ganar La Rioja. “Con el peronismo dividido y este mamarracho de plebiscito, el oficialismo riojano quedó muy expuesto”, confían en Balcarce 50.

 

 

Sin embargo, el Gobierno deberá avanzar en definiciones en torno a su interna: el senador radical Julio Martínez y el intendente de La Rioja, Alberto Paredes Urquiza, pugnan por encabezar la boleta por la gobernación. La Casa Rosada aspira a que comulguen en una misma lista y a evitar una interna. En tanto, el ex viceintendente Felipe Álvarez podría competir por la intendencia de La Rioja.

Bajo esa lógica, fuentes del Gobierno le aseguraron a Letra P que Cambiemos buscará “explotar” el distanciamiento entre Casas y el diputado nacional Luis Beder Herrera

Ambos peronistas exhiben diferencias cada vez más notorias: este martes, el ex gobernador sostuvo que apoya a Cristina Fernández de Kirchner y el actual mandatario respalda a Juan Manuel Urtubey.

 

 

En rigor, Casas se alinea con los gobernadores del PJ, que lo salieron a respaldar en su plan reeleccionista.

Cambiemos aspira a que la Corte voltee la consulta popular para propiciar dos escenarios: un eventual desgaste de Casas y uno incierto en el peronismo riojano ante las elecciones a gobernador, que aún no tienen fecha establecida.

Macri presiona y apuesta a que la Corte frene la reelección de Casas

La Casa Rosada considera “ilegítimo” el plebiscito del último domingo. La apuesta a “potenciar el desgaste” del gobernador y a su interna con Beder Herrera.

El plan reeleccionista de Sergio Casas en La Rioja salió de la escena provincial y, en cuestión de horas, se asentó como un tema nacional. Una semana atrás, la Casa Rosada se limitaba a calificar como un "mamarracho" la reforma constitucional que apura el gobernador para competir por un nuevo período. A raíz de la polémica por el resultado del plebiscito del último domingo, aún en espera hasta el recuento final de votos, el Gobierno nacionalizó la disputa y el presidente Mauricio Macri instruyó a sus alfiles políticos a ir "hasta la última instancia" para frustrar la estrategia del mandatario cordillerano.

Eufemismos afuera, la Casa Rosada espera que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) invalide la consulta popular del domingo 27 de enero que, según el oficialismo riojano, convalidó la reforma de la Constitución y habilita a Casas a competir en 2019. Previamente, la Legislatura provincial, de mayoría oficialista, había aprobado una enmienda para borrar la prohibición de competir por un tercer mandato que complicaba los planes de Casas porque, antes de su ejercicio actual, había ejercido como vicegobernador entre 2011 y 2015.

 

La disputa se juega ahora en la Corte, que el viernes último dio vía libre a la consulta popular pero que adelantó, como informó Letra P, que se expediría sobre el tema si triunfaba el "sí" porque, entonces, se podría producir una "afectación constitucional". Ante ese marco, el Gobierno confía en que el máximo tribunal rechazará el resultado del plebiscito y frenará la reelección de Casas.

El frente Cambiemos de La Rioja sostiene que el peronismo perdió en la capital y que la participación, ante una cita electoral obligatoria, fue del 37% del padrón, por lo que "advierte un desgaste" del oficialismo local.

En tanto, en las huestes de Casas celebran el triunfo del "sí": 69.000 votos contra 44.000 que se inclinaron por rechazar la enmienda. A la polémica por la fecha elegida para realizar el plebiscito, en plena temporada estival, se le sumó un sincericidio del diputado provincial Lázaro Fonzalida, que deschavó la "estrategia" del peronismo riojano: “Sabíamos que no íbamos a llegar al 50%”, soltó y señaló que "mucha gente está de vacaciones”. “Ahí está la viveza, porque los peronistas somos vivos, no somos pelotudos, somos bien vivos”, enfatizó.

 

 

“No nos pongamos tristes si no hemos pasado el 50%, pongámonos contentos, porque esta es parte de la estrategia que se armó en la provincia junto con el gobernador, el fiscal de Estado y todos los diputados que votamos la enmienda”, insistió.

 

 

Estas declaraciones, junto al operativo de Cambiemos para cuestionar institucionalmente la jugada, dan energía al Gobierno para hablar de un “estado de desgaste” que golpea a Casas.

Macri y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, coincidieron en que mientras se tantea el terreno judicial, algo que los referentes de Cambiemos en La Rioja delegaron en el abogado radical Ricardo Gil Lavedra, se busque una salida política. Esto, en línea con la idea de nacionalizar el conflicto, quedó en manos del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Los encargados de bajar la visión del oficialismo fueron el secretario de Interior, Sebastián García de Luca, y el subsecretario de Relaciones Municipales, Lucas Delfino.

 

 

“El mensaje fue muy claro. La falta de apoyo demostró que los riojanos están en contra de esta postura de permanecer, cueste lo que cueste", manifestó De Luca, quien, en diálogo con FM Fénix de La Rioja, insistió en que la consulta popular “carece de legitimidad política”. "La Constitución es clara y habilita dos mandatos de gobernador y vicegobernador, como lo hace para los presidentes, no corresponde plantear una reforma constitucional solo para modificar un mandato", agregó Delfino.

Durante estos cuatro años, el Gobierno nacional mantuvo una relación tirante con el oficialismo riojano, aunque siempre hubo diálogo y el Presidente y sus ministros han visitado la provincia en distintas oportunidades. Pero la jugada de Casas alteró ese statu quo y Macri pide ahora acelerar la embestida contra el gobernador.

Incluso, el Gobierno se ilusiona con ganar La Rioja. “Con el peronismo dividido y este mamarracho de plebiscito, el oficialismo riojano quedó muy expuesto”, confían en Balcarce 50.

 

 

Sin embargo, el Gobierno deberá avanzar en definiciones en torno a su interna: el senador radical Julio Martínez y el intendente de La Rioja, Alberto Paredes Urquiza, pugnan por encabezar la boleta por la gobernación. La Casa Rosada aspira a que comulguen en una misma lista y a evitar una interna. En tanto, el ex viceintendente Felipe Álvarez podría competir por la intendencia de La Rioja.

Bajo esa lógica, fuentes del Gobierno le aseguraron a Letra P que Cambiemos buscará “explotar” el distanciamiento entre Casas y el diputado nacional Luis Beder Herrera

Ambos peronistas exhiben diferencias cada vez más notorias: este martes, el ex gobernador sostuvo que apoya a Cristina Fernández de Kirchner y el actual mandatario respalda a Juan Manuel Urtubey.

 

 

En rigor, Casas se alinea con los gobernadores del PJ, que lo salieron a respaldar en su plan reeleccionista.

Cambiemos aspira a que la Corte voltee la consulta popular para propiciar dos escenarios: un eventual desgaste de Casas y uno incierto en el peronismo riojano ante las elecciones a gobernador, que aún no tienen fecha establecida.