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En tándem, Larreta y Vidal ofrecen un ajuste, pero intentan que sea gradualista

Pedirán un traspaso “progresivo” de los servicios a la Ciudad y la provincia. Reuniones febriles y un “análisis exhaustivo”.
Por 04/07/2018 16:13

Con una estrategia común, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, pusieron a sus equipos económicos a trabajar para morigerar el impacto del ajuste en sus distritos, que llegará de la mano del traspaso de servicios públicos que negocian con Mauricio Macri y que el Gobierno nacional requiere para garantizar la disminución del déficit que pactó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este miércoles al mediodía, los dos gobernadores PRO se reunieron con el ministro de Hacienda y coordinador del equipo económico, Nicolás Dujovne, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, los funcionarios nacionales por los que pasará el detalle del ajuste fiscal que le exigirán a Larreta, Vidal y el resto de los gobernadores y que se verá reflejado en el Presupuesto 2019. Además, estuvieron los vicejefes de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, junto al ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, y su par porteño, Martín Mura.

En el encuentro, realizado en la Casa Rosada, se discutió sobre el presupuesto que presentarán ambos distritos a fin de año y el traspaso de servicios públicos, el foco por donde pasará el ajuste fiscal en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. A pesar de poner reparos al comienzo, Rodríguez Larreta y Vidal -que suspendió la reunión de gabinete para estar a las 10 en Balcarce 50- aceptaron el reclamo de Macri y ofrecen sus terruños para avanzar con el recorte del gasto, pero piden que no sea shock: prefieren gradualismo.

 

 

Lo que comenzó como una jugada aislada del cordobés Juan Schiaretti se convirtió en el plan de recorte que la Casa Rosada le propone a sus gobernantes estrella: absorber el control de Edenor, Edesur y, probablemente, AYSA. Incluso, el Gobierno puso sobre la mesa la posibilidad de traspasar el servicio de transporte de pasajeros, rechazada de plano por Rodríguez Larreta.

Los equipos económicos de Larreta y Vidal se encerraron el fin de semana para determinar cómo impactaría en sus cuentas fiscales el traspaso de servicios públicos a sus distritos. En ambas gobernaciones hay una lectura común: el traspaso debería ser progresivo para evitar desbarajustes presupuestarios. No aceptarían una transferencia total: buscan un traspaso escalonado y dividido. Por eso, la negociación recién comienza, se avanzará de a poco y no habrá un anuncio en breve.

En el marco del Pacto Fiscal, la Ciudad resignará $2.500 millones en concepto de Ingresos Brutos durante 2018 y para 2022, año en el que el tributo debería desaparecer, la cifra a ceder ascenderá a $20 mil millones para la economía de la gestión hoy larretista. A su vez, en otro gesto a Macri, en este caso para paliar los efectos del incremento de las tarifas, el jefe de Gobierno porteño anunció la quita de ese mismo impuesto en las facturas de agua y gas, que afectará en $1500 millones las cuentas fiscales de este año. Lo mismo hizo Vidal. Como resultado, la Ciudad verá resentidas algunas obras pautadas para 2019, el año en que Larreta buscará la reelección. Un “gesto” para respaldar la gestión nacional.

 

 

Ahora, la Nación les pide otro “esfuerzo” a la Ciudad y a la Provincia. Rodríguez Larreta y Vidal hacen cuentas para garantizarle a Macri el ajuste que pide, pero también reclaman que los demás gobernadores hagan lo propio. Mientras Schiaretti presiona para que los dos bastiones PRO dejen de estar financiadas por “todos los argentinos”, el binomio que gobierna esos distritos responde con un axioma clave para esta discusión: “Si pone uno, ponen todos”.

En tanto, los mandatarios provinciales le reclaman “equidad” a la Casa Rosada en concepto del pedido de achicar el gasto de los distritos. Este martes, los ministros de Economía de los distritos peronistas se congregaron en la casa porteña de Entre Ríos y cuestionaron la masa de subsidios que el gobierno federal le gira a la Ciudad y la Provincia por los servicios de electricidad, agua y transporte.

Ante ese contexto, Rodríguez Larreta y Vidal saben que deben ejecutar el ajuste que les reclaman. Por eso, sus equipos diagramaron los escenarios del impacto del traspaso y alimentaron a los gobernadores PRO de información para encarar la negociación que comenzó el lunes por la tarde con Dujovne y siguió este miércoles con Peña en la mesa. Así las cosas, el alcalde y la mandataria bonaerense juegan en tándem para morigerar el ajuste en sus distritos y avanzar con el recorte, pero gradualista.