11|9|2022

Lifschitz insistirá con la reforma, pero se baja de su reelección

20 de julio de 2018

20 de julio de 2018

Fustigó a la oposición por trabar la discusión en la Legislatura, lo que consumió los plazos para que el gobernador pueda ir por otro mandato. Igualmente, insistirá con los cambios en la Carta Magna.

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, confirmó este viernes que se le agotaron los plazos para que la reforma constitucional que impulsa le permitan habilitar la reelección y buscar otro mandato el año próximo. Igualmente, ratificó su deseo de impulsar cambios en la Carta Magna y que lo hará hasta su último día en el poder provincial.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

A través de las redes sociales, el mandatario provincial recordó que en 2016 convocó a los partidos para “encarar una reforma en la Carta Magna” que incluya, entre otros puntos importantes, la posibilidad de la reelección.

 

"Siempre dije que habilitar la reelección del actual gobernador no era lo principal del proyecto ni el objetivo más importante. Ahora vengo a ratificar esa convicción", escribió Lifschitz en Facebook. "Voy a seguir impulsando la Reforma de la Constitución hasta el último día de mi mandato -siguió-, porque creo en el valor de sostener con firmeza las ideas en el tiempo, y más cuando las mismas, tienen la fuerza de una ciudadanía en búsqueda de ampliar sus derechos, y especialmente de los jóvenes, que quieren y deben ser más protagonistas del tiempo que viene.

 

Explicó que el objetivo era conseguir “una Constitución moderna, de avanzada, en lo social y en lo institucional, recuperando así el protagonismo en materia constitucional”.

 

 

Sin embargo, el proyecto naufragó y el mandatario culpó por ello al peronismo y a Cambiemos: “Queda claro, que algunos de los que impidieron la reforma durante 24 años desde el gobierno, ahora lo siguen haciendo desde la oposición. Y algunos de quienes se suponía que venían a representar el cambio y la nueva política, puede ser que terminen optando por la posición más cómoda y conservadora de mantener el statu quo”, posteó en su cuenta de Facebook.

 

Lo cierto es que la revisión de la Carta Magna dependía de conseguir dos tercios de los votos en Diputados, primero, y en el Senado, después. Pero en la Cámara Baja, el proyecto quedó varado en la Comisión de Educación y, por los tiempos que demandaría la reforma, ya casi no hay chances de que el gobierno pueda concretar ese objetivo en los tiempos requeridos para aplicar la reelección en 2019.

 

“Sabíamos que no teníamos votos propios en ninguna de las dos cámaras para garantizar la mayoría de dos tercios que se requiere. Siempre supimos también, que no todos los que se dicen a favor de la reforma, tenían la convicción necesaria para llevar adelante el proceso con garantía de éxito. Pero aun así asumimos la tarea, con la fuerza con que afrontamos todos los desafíos”, destacó Lifschitz.

 

Ahora, el mandatario analiza la chance de encabezar un armado progresista a nivel nacional para las elecciones de 2019. “Nunca se puede descartar una posible candidatura. Es como si a un jugador de fútbol le preguntan si quiere jugar en la Selección. ¿Quién no va a querer?”, aseguró en declaraciones a El Ciudadano.