La brecha laboral

En la provincia gobernada por una mujer, crece la tasa de desempleo femenino

A contramano del índice masculino, se profundizó en más de medio punto dentro del territorio administrado por Vidal. Fuerte impacto en el conurbano. Radiografía crítica más allá de los números.

En tiempos donde el Gobierno celebra la baja en la desocupación exhibida por el Indec y promueve un proyecto para lograr un “salario igualitario” entre hombres y mujeres, en el territorio administrado por la figura estelar de la alianza Cambiemos, María Eugenia Vidal, se registra un indicador que va a contramano de las perspectivas auspiciosas que desde la Casa Rosada se pregonan en relación al futuro del mercado laboral: la tasa de desempleo femenino crece en la provincia de Buenos Aires, impactando duro en conglomerados clave como el conurbano, Bahía Blanca y Mar del Plata, advirtiéndose también escenarios preocupantes en el norte y sur bonaerense. Sólo la capital provincial exhibe números más alentadores, aunque sin lograr revertir un aumento en el global de más de medio punto en dicha tasa (de 10,2% en el cuarto cuatrimestre de 2016 a 10,9% en similar periodo de 2017).

 

 

En el Gran Buenos Aires es donde esta situación reflejada en números -el desempleo femenino pasó de 10,4 a 11,4% de un periodo a otro- se hace carne con mayor crudeza sobre el llano. Así lo advierte en diálogo con Letra P la coordinadora de la carrera de Relaciones del Trabajo de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), Florencia Partenio, quien afirmó que “los datos no reflejan lo dramático del territorio” y vaticinó que el panorama laboral femenino tendrá “mayores tintes dramáticos” debido a un escenario de un creciente “proceso de precarización general y retiro del Estado en programas que acompañaban estos sectores más castigados y que implica un aumento de carga global de trabajo que las mujeres asumen todos los días, que es trabajo no remunerado: el doméstico y cuidado en sentido amplio: hijos, hermanos (red de cuidado familiar) personas con discapacidad o enfermedades crónicas”.
 

 

De acuerdo a los datos publicados por un informe de la Dirección de Estadística provincial en base a los resultados recientes del Indec, en el total de los seis conglomerados urbanos de la provincia de Buenos Aires estudiados se registró un descenso en la tasa general de desocupación, la cual pasó de 9,2% en el cuarto cuatrimestre de 2016 a 8,9% en el mismo periodo de 2017. Con mayor impulso bajó la tasa de desempleo masculino: de 8,5% a 7,3%. Sin embargo, la situación del mercado laboral femenino, lejos de dar señales de recuperación, da cuenta de un panorama cada vez más complejo en la provincia gobernada por una mujer que no cuenta con ministras en su gabinete.   


En esa línea, Partenio, quien también es investigadora del Observatorio de Calificaciones Laborales de dicha Casa de Altos Estudios con sede central en Florencio Varela, sostuvo que los datos recientemente publicados “no nos muestran aún el impacto de la reforma previsional, que se verá en los años venideros”. Y ahondó: “Estos números muestran el movimiento de la economía del trabajo remunerado. El panorama se agudiza por la carga de trabajo no remunerado que asumen las mujeres. El trabajo no registrado sigue, aumentan los circuitos de informalidad y esto los números no lo están mostrando”.

 

“En las jóvenes los índices de desempleo son dramáticos".

Sobre éste último aspecto, la investigadora analizó que el escenario tiende a complejizarse a raíz de “retiros de programas que habían sido claves para la inserción laboral: programas de formación, la batería de becas y el seguro de capacitación y empleo, que sostenía ingresos para la formación profesional. El Progresar se está desarmando y estos procesos de reconversión de programas muestran la ausencia del Estado en los territorios”.

 

Por esta razón, remarcó: “El cuidado de niños y niñas menores, el tema del impacto de la reforma previsional, el retiro de las pensiones, la asistencia de personas con discapacidad, toda esta carga de trabajo no remunerado está siendo asumida crecientemente por las mujeres”. “Una mujer joven debe dejar de estudiar o sostener un empleo por hacerse cargo de niños y niñas. Esto no está siendo contemplado”, alertó para dar cuenta de las “brechas por maternidad”. Aquí, hizo una pregunta retórica: “¿Qué pasa con las mujeres con dos o tres hijos que tienen limitada la posibilidad de inserción laboral, sobre todo cuando se está viendo en provincia de Buenos Aires el cierre de salas maternales, y un retiro de la red de cuidado y educación estatal que impacta en los hogares?”.
 

 

En algunas regiones y rangos etarios, el crecimiento de la desocupación femenina asoma como alarmante. En Bahía Blanca, el desempleo de mujeres de hasta 29 años se disparó más de tres puntos (de 20,3% a 23,5%). Dicha franja también se ve fuertemente impactada en el conglomerado que va de San Nicolás a la santafesina Villa Constitución. En este cordón que abarca el norte bonaerense, la tasa de mujeres jóvenes sin empleo creció de forma galopante: de 12,1 a 20,9%.
“En las jóvenes los índices de desempleo son dramáticos. El Indec ya reflejó el año pasado que 1 de cada 5 quería trabajar y no podría hacerlo. Esas alarmas se refuerzan y toman tintes dramáticos en la población de las mujeres que se ven obligadas a dejar de estudiar, mujeres que tuvieron la posibilidad de acceder a la educación superior, se ven fuertemente en riesgo”, consideró Partenio.


RED TERRITORIAL DETERIORADA. Al subrayar que “las brechas de género siguen mostrando los índices de desempleo más fuertes entre mujeres y varones”, Partenio también hizo foco en el “proceso de transformación” que desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se está haciendo del programa “Ellas Hacen”, el cual fue fusionado, junto con “Argentina Trabaja” y “Desde el Barrio”, bajo el nombre de “Hacemos Futuro”, algo que ya despertó fuertes cuestionamientos en dirigentes de la oposición, como el diputado bonaerense de UC, Mariano Pinedo, quien consideró que, con esta fusión, “se debilitará la organización colectiva del trabajo en los barrios más olvidados del nuevo modelo”.

 

Volviendo a la investigadora de la UNAJ, la misma señaló que el “Ellas Hacen” era “un programa que trabajaba con mujeres en situación de vulnerabilidad, víctimas de violencia de género, que buscaba fortalecer su capacitación con el objetivo de posibilitar la articulación en territorio e idear una cooperativa de trabajo, vinculadas al programa Argentina Trabaja”.

 

"Se está deteriorando toda la red que se había tejido en el territorio”.

“Lo que se está mostrando es un proceso de eliminación y fusión de ciertos programas en una nueva ronda de armado que va a depender de Desarrollo Social. Se está deteriorando toda la red que se había tejido en el territorio”, alertó sobre la situación actual, en la que hizo hincapié además que “una retracción del seguro de capacitación y empleo”, destinado a brindar capacitación, una suma en dinero y prestaciones para que quienes buscan activamente trabajo consigan un empleo de calidad.

 

“El seguro de capacitación y empleo fue clave porque contempló mujeres en situación de violencia de género sin ingresos propios, en situación de precariedad frente a la violencia. Les permitía acceder a una red de formación profesional. También abarcó a la población trans, travesti y a personas viviendo con VIH, brindándoles oportunidades de inclusión laboral. Este seguro está siendo seriamente interferido por procesos de reducción de equipos”, apuntó para marcar en esa línea que la mandataria bonaerense no cumple con la aplicación de la Ley de Cupo Laboral Trans que establece que la administración pública bonaerense debe ocupar, en una proporción no inferior al 1% de la totalidad de su personal, a personas travestis, transexuales y transgénero que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo y establecer reservas de puestos de trabajo a ser exclusivamente ocupados por ellas, con el fin de promover la igualdad real de oportunidades en el empleo público. "Que no se cumpla es un grave problema porque fue votada por la Legislatura provincial", remarcó Partenio.

 

A raíz de esto, consideró que “hoy por hoy la economía social está abiertamente en riesgo por el retiro de programas y por medidas como los tarifazos. No se impulsa el cooperativismo y la autogestión como herramienta de inserción laboral”, sino “un emprendedurismo” que tiende al fomento “individual, no colectivo”.
 

 


EMPLEOS IMPACTADOS. En lo que refiere a los sectores más golpeados y que inciden en el incremento de la desocupación femenina en la provincia de Buenos Aires, Partenio remarcó que “las Pymes, las cooperativas y empresas recuperadas, fuentes de empleo para salir de la crisis, están recibiendo el impacto de programas que ya no las están asistiendo, además de los tarifazos”.

 

Al analizar el sector metalúrgico, se viene detectando desde 2016 despidos y suspensiones, que –sostuvo- “alcanzan ribetes dramáticos dentro del empleo femenino, afectando a trabajadoras con trayectoria en sus empresas, muchas de ellas delegadas que sufrieron la suspensión y el desempleo”.

 

Para la especialista, otro rubro fuertemente golpeado es el trabajo doméstico, sobre todo por el creciente nivel de informalidad: “De hecho, el propio ministro de Trabajo tenía una empleada sin registrar”, subrayó.

 

También, mencionó el impacto “en la producción textil, donde las mujeres tienen una alta representación, en los comercios y también en los cuidados remunerados, cuidado de niños y adultos mayores. Ninguna de ellas está teniendo aportes, no están registradas ni son valoradas. Es un problema grave”.

 

Guillermo Francos, logró destrabar la ley ómnibus. 
Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano.

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