X

El PJ soft arrancó por el sur la campaña para hacer pie en Buenos Aires

Con el lanzamiento de la UIA patagónica, Massa, Pichetto y Bertone sumaron una nueva foto que también integró Bossio. Expectativa por el acto del 17 de octubre en Tucumán.
Por 11/10/2018 17:57

BAHÍA BLANCA (enviado) Mediodía del jueves. Está por empezar el acto lanzamiento de la Unión Industrial de la Patagonia en el teatro municipal de esta ciudad del sur bonaerense, pero faltan los principales invitados. Son parte de la comitiva la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone; el senador nacional por Río Negro Miguel Angel Pichetto y los diputados nacionales José Ignacio de Mendiguren y Diego Bossio. En el asiento delantero de la camioneta que traslada a todos viaja el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

 

 

Bajan en bloque y Massa hace de voz cantante en una ronda de prensa. Para el ex intendente de Tigre es el plano ideal. Pichetto dirá que no tiene ningún problema personal con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Bertone, que en su provincia mantiene un acuerdo con La Cámpora, se esperanza con ser amplios en la construcción de un frente peronista para 2019. El espacio, bautizado como Alternativa Argentina, empieza a gastar kilometraje para tener visibilidad propia y hace foco en la provincia de Buenos Aires, escenario clave que, por ahora, le resulta ajeno más allá del desarrollo territorial del massismo.

Massa y Pichetto quieren ser candidatos presidenciales. A simple vista, hay uno que se mueve más como postulante: el líder del Frente Renovador, que viene de perder dos elecciones seguidas. Pichetto, una.

 

 

Massa trajo su gente a este evento, aportó un diputado nacional e industrial como De Mendiguren, al intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, y es el primero que habla con los medios al bajar de la trafic. Cerca de él está el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Manuel Mosca. El vidalista también integró la comitiva política y tendrá un rol clave en la negociación del presupuesto de María Eugenia Vidal. Esa ley depende, también, de la buena voluntad de Massa a través de su bloque legislativo. Sin cargo propio, Massa sigue estando en la discusión política casi con un papel protagónico.

El ex diputado nacional es el primero que les tira un centro a los industriales. Dice que hay que “terminar con la Argentina de la timba, que premia la especulación, y pasar a una Argentina que genere trabajo”. Y que “aquellos que generan trabajo tienen que sentir que el Estado los promueve, no que les pone la pata en la cabeza”.

 “El Gobierno eligió gobernar para un sector muy chiquito que son las empresas”, agrega Massa. Pichetto lo escucha y asiente cuando dice que “al Gobierno le queda un año de trabajo” y que “desgraciadamente la frustración le ganó a muchos argentinos”.

 

 

“La foto tiene que ser mucho más amplia”, le dice Bertone a Letra P al ser consultada por el puntapié que, en definitiva, están dando Massa y Pichetto y donde faltan el salteño Juan Manuel Urutbey y el cordobés Juan Schiaretti para completar la mesa de decisiones del peronismo del medio.

 Cuando Pichetto se hizo público su intención presidencial con un acto en La Plata, dijo que el espacio que pretendía encarar no tenía “nada que ver con el kirchnerismo”. Este jueves sumó a Bertone a las recorridas que él ya inició, pero la mandataria fueguina aparece, a priori, lejos de esta idea deslizada por el senador del PJ. “Hay muchos espacios más que deben ser convocados”, enfatiza la gobernadora.

Bertone despliega una línea de diálogo, sobre todo, con el kirchnerismo que se circunscribe a su provincia a partir del intendente de Usuhaia, Walter Vuoto. “Estamos trabajando juntos”, le explica a este medio. “Queremos recuperar y conservar lo que fue en 2015 un triunfo del peronismo en Tierra del Fuego”. Es decir, todos unidos. Algo que en el escenario grande parece difícil.

 “Todavía falta a nivel nacional, pero se puede ir construyendo. Soy optimista con respecto a eso”, explica.

 


Massa no lo dirá, pero dio la orden a los suyos de que no critiquen a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El ex Jefe de Gabinete tiene además que balancear su espacio, contener tanto a Felipe Solá como a Graciela Camaño.

 

 

También está Bossio en el lanzamiento de la UIA patagónica. El tandilense sonríe cuando Letra P le pregunta sobre Alternativa Argentina y 2019. “Ya estamos trabajando”, dice y sube una escalera que lo lleva al primer piso del teatro. Bossio, Pichetto, Massa y hasta Bertone iniciaron el 2016 con un acompañamiento político y discursivo hacia la gestión Cambiemos. Hoy, por momentos dialogan con el Gobierno o negocian, pero critican.  

 

 

El próximo 17 de octubre, cuando se cumpla un nuevo aniversario de Día de la Lealtad Peronista, saldrá otra foto. No estará Massa, que se va de viaje a Estados Unidos. Convocados por el tucumano Juan Manzur, sí habrá gobernadores y legisladores nacionales. Manzur asoma como un integrante más de este espacio. Tiene que lidiar, en el horizonte más cercano, con la cercanía que mantienen José Luis Alperovich y Cristina, también mirando 2019 y la reelección en territorio tucumano.

Sin embargo, ninguno se aleja mucho de la cuestión bonaerense. En la provincia que hoy gobierna Vidal está la clave electoral. Por eso los presentes no dudan en resaltar “la potencialidad de Bahía Blanca y su puerto” como nexo con la Patagonia profunda. “Es la posibilidad de salir de la decadencia y el fracaso”, grafica Pichetto de la región sur del país.

Antes de partir al país del norte, Massa hará algunas recorridas. Este viernes pasará la mañana y las primeras horas de la tarde en la localidad bonaerense de Tres Arroyos con visitas a un centro de jubilados y algunas industrias de la zona.

El PJ soft arrancó por el sur la campaña para hacer pie en Buenos Aires

Con el lanzamiento de la UIA patagónica, Massa, Pichetto y Bertone sumaron una nueva foto que también integró Bossio. Expectativa por el acto del 17 de octubre en Tucumán.

BAHÍA BLANCA (enviado) Mediodía del jueves. Está por empezar el acto lanzamiento de la Unión Industrial de la Patagonia en el teatro municipal de esta ciudad del sur bonaerense, pero faltan los principales invitados. Son parte de la comitiva la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone; el senador nacional por Río Negro Miguel Angel Pichetto y los diputados nacionales José Ignacio de Mendiguren y Diego Bossio. En el asiento delantero de la camioneta que traslada a todos viaja el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

 

 

Bajan en bloque y Massa hace de voz cantante en una ronda de prensa. Para el ex intendente de Tigre es el plano ideal. Pichetto dirá que no tiene ningún problema personal con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Bertone, que en su provincia mantiene un acuerdo con La Cámpora, se esperanza con ser amplios en la construcción de un frente peronista para 2019. El espacio, bautizado como Alternativa Argentina, empieza a gastar kilometraje para tener visibilidad propia y hace foco en la provincia de Buenos Aires, escenario clave que, por ahora, le resulta ajeno más allá del desarrollo territorial del massismo.

Massa y Pichetto quieren ser candidatos presidenciales. A simple vista, hay uno que se mueve más como postulante: el líder del Frente Renovador, que viene de perder dos elecciones seguidas. Pichetto, una.

 

 

Massa trajo su gente a este evento, aportó un diputado nacional e industrial como De Mendiguren, al intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, y es el primero que habla con los medios al bajar de la trafic. Cerca de él está el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Manuel Mosca. El vidalista también integró la comitiva política y tendrá un rol clave en la negociación del presupuesto de María Eugenia Vidal. Esa ley depende, también, de la buena voluntad de Massa a través de su bloque legislativo. Sin cargo propio, Massa sigue estando en la discusión política casi con un papel protagónico.

El ex diputado nacional es el primero que les tira un centro a los industriales. Dice que hay que “terminar con la Argentina de la timba, que premia la especulación, y pasar a una Argentina que genere trabajo”. Y que “aquellos que generan trabajo tienen que sentir que el Estado los promueve, no que les pone la pata en la cabeza”.

 “El Gobierno eligió gobernar para un sector muy chiquito que son las empresas”, agrega Massa. Pichetto lo escucha y asiente cuando dice que “al Gobierno le queda un año de trabajo” y que “desgraciadamente la frustración le ganó a muchos argentinos”.

 

 

“La foto tiene que ser mucho más amplia”, le dice Bertone a Letra P al ser consultada por el puntapié que, en definitiva, están dando Massa y Pichetto y donde faltan el salteño Juan Manuel Urutbey y el cordobés Juan Schiaretti para completar la mesa de decisiones del peronismo del medio.

 Cuando Pichetto se hizo público su intención presidencial con un acto en La Plata, dijo que el espacio que pretendía encarar no tenía “nada que ver con el kirchnerismo”. Este jueves sumó a Bertone a las recorridas que él ya inició, pero la mandataria fueguina aparece, a priori, lejos de esta idea deslizada por el senador del PJ. “Hay muchos espacios más que deben ser convocados”, enfatiza la gobernadora.

Bertone despliega una línea de diálogo, sobre todo, con el kirchnerismo que se circunscribe a su provincia a partir del intendente de Usuhaia, Walter Vuoto. “Estamos trabajando juntos”, le explica a este medio. “Queremos recuperar y conservar lo que fue en 2015 un triunfo del peronismo en Tierra del Fuego”. Es decir, todos unidos. Algo que en el escenario grande parece difícil.

 “Todavía falta a nivel nacional, pero se puede ir construyendo. Soy optimista con respecto a eso”, explica.

 


Massa no lo dirá, pero dio la orden a los suyos de que no critiquen a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El ex Jefe de Gabinete tiene además que balancear su espacio, contener tanto a Felipe Solá como a Graciela Camaño.

 

 

También está Bossio en el lanzamiento de la UIA patagónica. El tandilense sonríe cuando Letra P le pregunta sobre Alternativa Argentina y 2019. “Ya estamos trabajando”, dice y sube una escalera que lo lleva al primer piso del teatro. Bossio, Pichetto, Massa y hasta Bertone iniciaron el 2016 con un acompañamiento político y discursivo hacia la gestión Cambiemos. Hoy, por momentos dialogan con el Gobierno o negocian, pero critican.  

 

 

El próximo 17 de octubre, cuando se cumpla un nuevo aniversario de Día de la Lealtad Peronista, saldrá otra foto. No estará Massa, que se va de viaje a Estados Unidos. Convocados por el tucumano Juan Manzur, sí habrá gobernadores y legisladores nacionales. Manzur asoma como un integrante más de este espacio. Tiene que lidiar, en el horizonte más cercano, con la cercanía que mantienen José Luis Alperovich y Cristina, también mirando 2019 y la reelección en territorio tucumano.

Sin embargo, ninguno se aleja mucho de la cuestión bonaerense. En la provincia que hoy gobierna Vidal está la clave electoral. Por eso los presentes no dudan en resaltar “la potencialidad de Bahía Blanca y su puerto” como nexo con la Patagonia profunda. “Es la posibilidad de salir de la decadencia y el fracaso”, grafica Pichetto de la región sur del país.

Antes de partir al país del norte, Massa hará algunas recorridas. Este viernes pasará la mañana y las primeras horas de la tarde en la localidad bonaerense de Tres Arroyos con visitas a un centro de jubilados y algunas industrias de la zona.