ELECCIONES 2017

Lousteau confirmó que jugará al misterio hasta el filo del cierre de listas porteñas

Lo blanqueó ante los legisladores nacionales y porteños de la UCR y del frente ECO. Críticas a Larreta y diálogo con Macri.

En una semana cargada de reuniones políticas, el embajador argentino ante Estados Unidos, Martín Lousteau, empezó a mostrar, tibiamente, las cartas que piensa jugar en las elecciones 2017: aunque evitó definiciones, volvió a insistir con que “ECO va a estar”, fustigó contra Horacio Rodríguez Larreta y adelantó que no tiene ningún apuro en dar el primer paso y anunciar qué hará en los comicios que lo tienen como una figura clave.

 

El martes por la noche el referente de ECO, que forzó un ballotage contra Larreta en 2015 y casi pulveriza el armado nacional de Mauricio Macri, cenó con diputados y senadores nacionales de la Unión Cívica Radical (UCR). Dos días después, se vio en horas del mediodía con diputados y funcionarios porteños de ECO en el Consejo Económico y Social (CESBA). Horas más tarde, visitó al presidente, que acababa de acordar y ensayar junto a su equipo de comunicación la defensa y explicación del escándalo del acuerdo entre el Correo y el Estado, además de la polémica modificación a las jubilaciones, que ocasionaron un jueves negro en la Casa Rosada.

 

En todo este raid, que Lousteau ya repitió varias veces durante 2016, hubo pocas novedades de sus próximos movimientos políticos. No obstante, quienes lo escucharon advierten que en su discurso empieza a marcarse una tendencia: vierte cuestionamientos al jefe de Gobierno que ya repetía años atrás. En el encuentro en el CESBA, en un momento de distensión, su mano derecha en política y en la embajada, Guillermo Laje, recordó anécdotas de la campaña de 2015. El ex diputado nacional de UNEN (fósil sobre el que nació ECO) aprovechó y comenzó a disparar contra la gestión del Gobierno porteño, con un agregado irónico. Según su visión, las críticas que se vertieron hace dos años pueden replicarse en esta contienda porque “no sé hizo mucho acerca de lo que advertimos”. En palabras de Lousteau, la gestión de Larreta no atendió temas referentes a la Salud y la Educación, dos de las áreas con las que ECO cuestionó duro el gobierno PRO. “Podemos repetir la misma campaña”, ironizó uno de los presentes en el piso 10 del Edificio 9 de Julio, donde reside el CESBA.

 

Por otra parte, el embajador sostuvo abiertamente que “no es tiempo de apurarse” y adelantó que dilatará “lo más que pueda” la decisión en torno a los comicios venideros. Su intención es jugar dentro de una primaria con el PRO y la Coalición Cívica, lo cual presentaría una novedad: la formalización de Cambiemos en la Ciudad. Ni Rodríguez Larreta ni Emiliano Yacobitti, presidente de los radicales capitalinos y mecenas de Lousteau, acuerdan con esta idea.

 

La posición del ex jefe de Gabinete de Macri ante este tema es lógica: cuanto más pueda marginar a “Guga” del PRO, mejor. En especial, del armado del partido en la Ciudad, que ahora quedará absolutamente en sus manos porque en las últimas elecciones fue quien manejó la lapicera, pero siempre con el aval de Macri y las observaciones de Marcos Peña. Algo parecido sucede con Yacobitti: si bien apuesta por un triunfo y un crecimiento de Lousteau sea como sea, en parte porque garantiza el crecimiento del centenario partido en el distrito, prefería reforzar y replicar ECO antes que ir a una primaria con el PRO. Curiosamente, en los últimos meses los diálogos entre “Yaco” y Larreta se incrementaron.

 

Al tiempo que pide públicamente por una interna, Lousteau aviva la intención de reflotar ECO, aunque Graciela Ocaña (Confianza Pública) aún no emita señales y Elisa Carrió está más cerca de ser candidata del PRO en la Ciudad que de instruir a sus dirigentes porteños a volver a sentarse con el ex ministro de Economía y con Laje, que es quien realmente mantiene ese vínculo con los distintos partidos que formaron parte de esa alianza. De este último grupo, sólo sobrevive firme el socialismo de Roy Cortina, que dijo presente en la reunión del jueves en el CESBA.

 

Existe otro obstáculo político para que haya internas entre estos espacios: la negociación de las listas. La mayoría de los diputados que buscan renovar su mandato (Lousteau posee tres en esa situación) verían perjudicada o al menos más compleja esta posibilidad. Puede ocurrir otro panorama: ECO por un lado y el PRO con los “lilitos” por otro en una interna, pero la situación sería aún peor porque radicales, socialistas, cívicos y macristas se anularían unos a otros.

 

No obstante, hay quienes ven con buenos ojos esta situación. En la reunión con Macri en Olivos, la conducción nacional del radicalismo se cansó de ver números de encuestas, pero uno de esos sondeos los deslumbró: en caso de ir juntos en la Ciudad, recibirían el apoyo del 75% del electorado. La UCR nacional apoyará la decisión que tome el radicalismo porteño, pero preferiría que se firme la paz entre Lousteau y Larreta y que se avance hacia la conformación de Cambiemos en ese territorio, con la promesa que en 2019 la historia será distinta y el embajador tendría vía libre para competir por la Jefatura de Gobierno, como también insinuó el presidente en privado.

 

El embajador estaba invitado a la cumbre radical en Villa Giardino pero no podrá asistir debido a cuestiones de agenda. En rigor, el encuentro iba a ser el fin de semana pasado pero debió reprogramarse para este viernes 24 de febrero. Lousteau arribó a la Argentina el lunes 13 para realizar una serie de reuniones pero también para participar de esa cita en la provincia de Córdoba a la que finalmente no podrá asistir porque la UCR nacional debió mover la fecha del encuentro una para una semana después, cuando el funcionario nacional ya estará de regreso en Washington, donde recibirá al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que viajó al país del norte en busca de inversiones.

 

¿Diputado nacional o legislador porteño?  El embajador argentino ante Estados Unidos tiene esas dos opciones si quiere medirse este año, pero no se apurará ni adelantará definiciones. Esperará a que mueva el PRO, mientras el larretismo aguarda por alguna certeza de ECO. En este paranoico juego en el que cada sector estudia al otro, hay una instancia que terminará con las especulaciones: la fecha de los comicios y el sistema de votación.

 

En este paso fue el Gobierno porteño quien insinuó alguna definición: el viernes 3 de febrero, el jefe de Gabinete de Larreta, Felipe Miguel, reunió al bloque de diputados PRO y les comunicó que “por ahora” la decisión es unificar las elecciones porteñas con las nacionales. El larretismo cree que corre con ventaja si es que Carrió acepta ser candidata de Larreta en la Ciudad porque traccionaría votos de la nómina de ediles locales y, al mismo tiempo, complicaría a Lousteau. Sucede que el embajador le pidió expresamente a Laje que les aclare “a todos” que no tiene ningún temor de enfrentar a la chaqueña, que desde hace meses sabe que el jefe de Gobierno la quiere como candidata a diputada nacional por la Ciudad. En esa estrategia de convencimiento trabaja Fabián “Pepín” Rodríguez Simón que no sólo comparte con Carrió la amistad con la parlamentaria del Mercosur Mariana Zuvic, sino también la búsqueda por borrar del mapa a DanielTanoAngelici.

 

En cuanto al método de votación la incógnita es mayor. En 2015 se utilizó el Boleta Única Electrónica (BUE) en la primera vuelta y en el ballotage, pero si la decisión es unificar se cruzarán los dos sistemas de sufragio: la vía electrónica (aprobada en 2013 por la Legislatura porteña) y la boleta tradicional de papel. Larreta confiaba en que el gobierno de Macri lograría aprobar la reforma política nacional y olvidarse de ese tema, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto y el propio Peña dio a entender que se está lejos de un acuerdo y de votar mediante este método en los comicios nacionales.

 

Ante este panorama, los porteños podrían votar el mismo día con boleta tradicional de papel y con la BUE. En la Jefatura de Gobierno prefieren esta situación antes que llevar a los capitalinos a votar en cuatro oportunidades, teniendo en cuenta que en 2015 debieron enfrentarse al cuarto oscuro en seis oportunidades.

 

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Victoria Villarruel.

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