Por la suba del petróleo, la inflación de marzo se mantendría cerca del 3% y complica los planes de Milei
Economistas ya descuentan más presión sobre el IPC por el impacto local de la guerra en Irán. El Presidente quiere que el dato empiece con cero en agosto.
La caída de la inflación se enfrenta al cisne negro de la guerra en Irán
La suba del petróleo por la guerra en Irán recalienta las proyecciones de inflación. Aunque el barril descomprimió y cerró en torno a los u$s 88, analistas advierten que el traslado a combustibles agregaría hasta 0,3 puntos porcentuales mensuales al IPC. Javier Milei mantiene su expectativa descendente, pero reconoce que el shock externo puede alterar ese escenario.
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La escalada del conflicto en Medio Oriente empezó a reflejarse en los mercados internacionales y amenaza con modificar el escenario inflacionario global y local. El precio del petróleo Brent superó los u$s 100 por barril y llegó a tocar los u$s 118 en la madrugada del domingo, acumulando una suba cercana al 50% desde el inicio del conflicto.
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El cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo, disparó la volatilidad en los mercados y encendió alarmas sobre un posible nuevo foco inflacionario global. El tema también llegó a la agenda de los líderes del G7 y de los organismos multilaterales.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la guerra puede convertirse en un nuevo factor de presión sobre los precios a nivel global, en un momento en que las principales economías todavía intentan consolidar la desaceleración inflacionaria.
Ese contexto internacional empieza a trasladarse a la discusión local, donde el Gobierno intenta sostener el objetivo descendente de la inflación, casi como única política económica.
El combustible, la principal vía de transmisión
En Argentina, el principal canal de impacto es el precio de los combustibles. Según la consultora Eco Go, los combustibles tienen un peso del 3,8% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esto implica que cada aumento del 10% en el precio final en surtidor agrega aproximadamente 0,38 puntos porcentuales a la inflación.
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El informe de la consultora advierte que el impacto final dependerá de cuánto del aumento internacional se traslade al precio local y de las decisiones fiscales del Gobierno sobre los impuestos a los combustibles.
En un escenario de traslado parcial del aumento internacional y corrección impositiva limitada, el ajuste en surtidores podría rondar el 9%. Pero si el traslado fuera completo y se actualizaran los impuestos pendientes, el incremento podría superar el 29%, con una incidencia cercana a 1,1 puntos porcentuales en la inflación.
Por ahora, los aumentos comenzaron a aparecer de manera gradual. Los combustibles registraron subas de hasta 5% en los últimos días y el relevamiento de precios minoristas ya detecta incrementos cercanos al 6% en surtidores.
“La nafta debería subir 20%”
Para analistas del sector energético, el aumento actual todavía está lejos del ajuste necesario para reflejar el nuevo precio internacional del petróleo.
El especialista en energía, Daniel Dreizzen, señaló en Ahora Play que el traslado a precios está siendo moderado por decisiones empresariales. “Ya subió 6%. Es una decisión política del ceo de YPF porque el mercado de combustibles no está regulado en Argentina”, explicó.
Según el analista, el incremento que correspondería por la suba del petróleo sería mucho mayor: “Debería haber subido 20%, pero en el fondo es una decisión política”.
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La guerra en Irán pone en una disyuntiva a Javier Milei
Desde el sector petrolero aseguran que el traslado será gradual. Horacio Marín, presidente de YPF, afirmó que la empresa busca evitar trasladar la volatilidad internacional al consumidor y explicó que los precios se ajustan utilizando promedios móviles de costos.
Las consultoras privadas ya comenzaron a recalibrar sus proyecciones. De acuerdo con estimaciones de Eco Go, el impacto inflacionario del shock petrolero podría sumar alrededor de 0,3 puntos porcentuales por mes si el aumento de combustibles se sostiene.
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Mientras que el IPC de la Ciudad de Buenos Aires marcó una suba de 2,6% mensual en febrero, la inflación núcleo se mantuvo en 3,1%. Al extrapolar ese indicador al índice nacional, las estimaciones privadas ubican el IPC del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) entre 2,2% y 2,5% mensual.
Aun así, la inercia inflacionaria sigue presente, impulsada por ajustes en precios regulados como electricidad, gas y peajes.
Durante su participación en la Argentina Week en Nueva York, el mandatario también sostuvo que el país se verá beneficiado por la mejora de los términos de intercambio y anticipó un fuerte ingreso de dólares.
“Aún en esta coyuntura transitoria, Argentina mejora sus términos de intercambio”, afirmó, y agregó: “Preparate Santiago porque te van a salir los dólares por las orejas”, en referencia al titular del Banco Central Santiago Bausili, a quien le pidió que ese ingreso de divisas "no se vaya a inflación, por favor".
Sin embargo, Milei reconoció que la guerra en Irán puede alterar el escenario inflacionario. El ministro de Economía, Toto Caputo, también comenzó a advertir sobre el impacto potencial del conflicto internacional en los precios. “Acá se termina cuando Estados Unidos lo decida”, dijo.
Alertas sobre nuevas estimaciones de inflación
Hasta ahora, las proyecciones relevadas por el Banco Central apuntan a una inflación anual cercana al 26%, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Sin embargo, el nuevo shock energético introduce un factor de incertidumbre sobre ese sendero.
Hola Martín, como vos, viajo anualmente a la Argentina, y el precio de la comida ha subido exorbitantemente y no para de subir cada mes. ¿Cómo explicas que no hay inflación? Es más, Después de Irán, el peor puesto lo tiene la Argentina de Milei. pic.twitter.com/CRUN2AwNUE
— Pablo Munoz Iturrieta (@PMunozIturrieta) March 10, 2026
El aumento del petróleo no sólo presiona sobre los combustibles, sino también sobre los costos logísticos, la generación eléctrica y la importación de gas natural licuado, lo que amplía el impacto sobre el resto de la economía.
El politólogo Pablo Muñoz Iturrieta advirtió que "después de Irán, el peor puesto lo tiene la Argentina de Milei", en referencia a la suba en los precios de los alimentos.
Si la escalada del conflicto se prolonga y el barril se mantiene por encima de los u$s 100, economistas advierten que el proceso de desaceleración inflacionaria podría encontrar un nuevo límite, justo cuando la administración libertaria apuesta a consolidar la baja de precios, en medio de la renovada quita de subsidios y aumentos de tarifas proyectados para este año.