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Javier Milei y 18 gobernadores, protagonistas del Pacto de Mayo de 2024.
Frente al debate por las zonas frías, los gobernadores no pudieron sostener un frente interno ni siquiera entre regiones. La Casa Rosada puso en juego promesas, aprietes, fondos o tentaciones y logró meter su cuña. Los jefes territoriales optaron por cuidar cada uno su quintita.
La reducción de los subsidios impacta, con diferentes magnitudes, negativamente en 16 provincias, como ya contó Mauricio Cantando en Letra P. La parte más complicada se la llevan casi un centanera de localidades que se sumaron a los beneficios de la ley con la ampliación de 2021. Pero además, perjudica a las regiones donde sí se mantienen los históricos subsidios, como la Patagonia, la Puna, y la zona de Malargüe en Mendoza. Allí se alivia solo el consumo, pero no el transporte ni la distribución, que representan un 60% de la boleta.
El impacto al bolsillo está garantizado, pero además se deroga el artículo que desde 2002 aseguraba un 50% de la reducción del precio. Ahora ese monto queda a arbitrio del gobierno nacional.
La promesa que contuvo al Norte Grande
Una promesa del ministro del Interior, Diego Santilli, aceitó el visto bueno de las provincias norteñas, que arreglaron la eliminación de los subsidios al gas a cambio de ser beneficiadas por una normativa que les modere las tarifas eléctricas por ser zonas cálidas.
Ese pacto hizo visible la simpatía de Jujuy, gobernada por el radical Carlos Sadir; Tucumán, al mando del peronista Osvaldo Jaldo; Salta , gobernada por Gustavo Sáenz; y Misiones, con Hugo Passalacqua en el gobierno y Carlos Rovira en el poder. Pero también de Chaco y Corrientes, comandadas por los radicales Lenadro Zdero y Juan Pablo Valdez.
Gobernadores del Norte Grande se reunieron con Javier Milei el pasado 20 de junio..png
Una imagen de archivo: Javier Milei en un encuentro con gobernadores del norte.
Todos lo hicieron bajo la convicción de que ya estaría redactada la resolución de la Secretaría de Energía que aliviaría los bolsillos norteños durante el verano. El Ministerio de Economía de Toto Caputo soltó la data de que a partir de diciembre los gobernadores podrían comunicar esa buena noticia a sus poblaciones.
La palabra devaluada de Javier Milei
Sin embargo, no a todos los gobernadores se les hace tan sencillo creer en la palabra libertaria. Como el texto de la ley no convertía en letra concreta la promesa de una compensación, no ofrecieron sus votos los legisladores que responden al santafesino Maximiliano Pullaro y al catamarqueño Raúl Jalil.
En el caso de Salta, a Sáenz no le costó demasiado torcer el brazo, o mandar a alzar la mano. Suena fuerte el argumento de que el subsidio no rankea alto en su territorio, porque apenas el 30% de los pobladores tiene gas natural.
Sáenz Cornejo Orrego Sadir Jalil
Gobernadores a disposición del gobierno: Gustavo Sáenz, Alfredo Cornejo, Marcelo Orrego, Carlos Sadir, Raúl Jaili.
Pero desde Innovación Federal, lo corrió el diputado Bernardo Biella, único salteño que votó en contra. Dijo que la medida afectará a 668 mil salteños. Pierden el beneficio La Caldera, Vaqueros, el área metropolitana de Salta, San Lorenzo, Cerrillos, La Merced, El Carril, La Viña, Cafayate, San Carlos y Cachi.
Como suele ocurrir, mostraron su disposición amiga los gobiernos de Ricardo Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Marcelo Orrego (San Juan), que trabajaron votos a favor de la caída de los subsidios.
En cambio, se escuchó el rechazo puntano de Claudio Poggi, otro de los gobernadores con una relación ambivalente con el gobierno libertario, aunque más proclive a los acuerdos. También el de Ricardo Quintela, desde La Rioja, que aludió a sus pares que pactaron con Milei: "apoyan a su propio verdugo". Todos los legisladores del formoseño Gildo Insfrán y del santiagueño Elías Suárez también votaron en contra.
La Patagonia, nada rebelde
Si en las provincias del norte hay una explicación medianamente pública para justificar su voto al margen del grito federal, más difuso se vuelve el relato de los gobernadores patagónicos, que decidieron atender su propio juego y habilitar el paso de una normativa que perjudicará a sus pobladores. El nuevo ajuste vuelve realidad lo que no lograron Mauricio Macri ni la Ley Bases.
Durante el proceso de debate, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, había dicho que el subsidio al gas en su zona “no es un privilegio”, pero después su hombre en el Congreso, José Garrido, votó con La Libertad Avanza y aliados.
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Rolo Figueroa, Nacho Torres, Alberto Weretilneck: en silencio, aceitaron sus votos.
Como en boca cerrada no entran moscas, el chubutense Ignacio Torres, el rionegrino Alberto Weretilneck y el neuquino Rolando Figueroa hicieron silencio, mientras los legisladores que les responden levantaron el pulgar al proyecto oficial. No hubo una defensa territorial ni de lo que parecía un derecho conquistado intocable pporque los gobernadores privilegiaron su buena sintonía con la Nación en pos de acuerdos que, entienden, beneficiarán a sus territorios, más allá de lo que representa la suba en las tarifas de gas.
Figueroa, por ejemplo, se juntó con Caputo casi al mismo tiempo en que transcurría la sesión y le arrancó un compromiso multimillonario para obra pública en su provincia. Aunque el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, preocupado por otras urgencias en su provincia, no salió con los tapones de punta contra el recorte, su espacio rechazó el ajuste.
Sergio Ziliotto, el patagónico de la vereda de enfrente
A contramano de la mayoría de sus pares con los que en algún momento gestó una suerte de rebelión desde las Provincias Unidas del Sur, Ziliotto se paró de manos contra la ley que tiene media sanción y que, dijo, perjudica a 136.000 familias pampeanas.
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Ricardo Quintela, Axel Kicillof, Sergio Ziliotto: gobernadores peronistas.
“El gobierno solo busca ajustar a la gente”, sentenció el gobernador. Los diputados de su provincia que votaron a favor, Adrián Ravier (LLA-Fundación Faro) y el primo de Pampita, Martín Ardohain (PRO Violeta), quedaron muy cuestionados en el centro de la escena. Tan fuerte pegó el tema en La Pampa que ahora dudan sobre la posición en el Senado el radical Daniel Kroneberger y a la macrista Victoria Huala.
En Córdoba, Llaryora también le puso números al perjuicio y habló de más de 600 mil hogares afectados. Dijo, en modo federal, que “las zonas frías son una conquista de años. Castigan a la clase media y a los trabajadores. Es un daño tremendo al nuevo interior”.
Obviamente Kicillof, el gobernador de Buenos Aires, una de las provincias más perjudicadas, no solo rechazó la normativa sino que anunció su posible judicialización. El recorte alcanza a 77 municipios bonaerenses.