Santa Fe: fundadores de Bioceres contraatacan y dicen que hay bienes para pagar la quiebra que impulsa Sartori
Dicen que Moolec Science, la firma controlante, tiene activos de sobra. Cuáles son. La sospecha de uso de información privilegiada. El plan que trazaron.
Bioceres, la biotecnológica con base en Santa Fe, está siendo botín de una guerra.
La disputa por el control de Bioceres no para de escalar. Ahora, los fundadores de la biotecnológica oriunda de Santa Fe-liderados por Federico Trucco- avisaron que, contrario a lo que sostiene Juan Sartori, la firma tiene bienes para responder frente al pasivo que llevó al magnate uruguayo a apurar el pedido de quiebra.
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Los socios fundadores de la compañía dejaron trascender que el grupo, con sede en Rosario, tiene bienes dentro de su patrimonio que le permiten afrontar las deudas que supuestamente vienen jaqueando su operatoria y que motivaron el polémico pedido de quiebra de la propia empresa.
Detrás de esa solicitud está Sartori, un millonario uruguayo sindicado por los históricos como el principal referente de un operativo de extorsión al CEO Trucco con el objetivo de que de un paso al costado y le entregue el control de todo el grupo Bioceres al magnate.
El vínculo de Sartori con Bioceres data de 2019, cuando una empresa suya llamada Union Acquisition Corp. se fusionó con Bioceres SA y dio nacimiento a BIOX, la firma que cotiza en la Bolsa de New York.
Bioceres SA fue controlante de BIOX hasta una reorganización societaria concretada en junio de 2025, producida luego de que Bioceres Group y Moolec Science -otra firma controlada por Sartori y con sede en el paraíso fiscal de Islas Caimán- se fusionen. En ese pasamanos, Moolec se quedó con el control de BIOX. Desde ese momento, Bioceres SA perdió capacidad de decisión.
Cuando Moolec y Bioceres se fusionan, los tenedores de acciones de Bioceres SA empiezan un canje por opciones de BIOX o de Moolec. Ese proceso duró unos cuarenta días en los que las acciones estuvieron reservadas, sin que los socios pudieran acceder a ellas. En esos cuarenta días se conoció el default de Bioceres SA y la cotización se vino a pique, por lo que perdieron gran parte de su valor. Sin embargo, otros operadores desconocidos vendieron masivamente sus acciones en ese interregno antes del default. Los fundadores sospechan que hubo uso de información privilegiada y no descartan una denuncia penal.
Ese proceso de extorsión, dicen, fue progresivo y arrancó cuando Moolec Science se quedó con el control de BIOX. Sostienen que el default anunciado en junio del año pasado -primera señal de que algo andaba mal- fue forzado porque “no hubo voluntad de negociación”.
Todos esos movimientos, según los fundadores, se enmarcan en un intento de Sartori de dar la estocada final en diciembre. Incluso, se sumó la decisión tomada en la asamblea de Bioceres SA -ya bajo control del uruguayo- de iniciar acciones contra Trucco y Sobrado. El CEO se defendió pidiendo una medida cautelar para suspender las decisiones del directorio en torno al pedido de quiebra. Paralelamente, los fundadores detectaron que hubo ventas de acciones de BIOX a pérdida y sospechan de que son parte del portfolio de Sartori intentando bajar el precio de la acción.
La quiebra de la empresa de Rosario
“BioceresSA no tiene nada, pero Moolec Science tiene patentes, plantas, facturación alta”, resumen los históricos. Uno de esos activos es una planta en Córdoba que procesa soja para la producción de ingredientes proteicos, que sólo en 2024 reportó ventas por US$ 5.4 millones. Moolec también tiene una participación valuada en US$30 millones en una planta de fermentación en Finlandia; otra valuada en US$77 millones en una planta de procesamiento de semillas en Estados Unidos, y otra participación en una firma de microbiología aplicada al agro valuada en US$12 millones.
Con esa información, los históricos están convencidos de que hay un intento de Sartori de encapsular la quiebra en Bioceres SA -firma que controla y que no tiene bienes propios tras perder la mayoría de las acciones de BIOX luego de que caiga su cotización y no sirvieran más de garantía de deuda- y así evitar cumplir con los acreedores.
Además, creen que el pedido de quiebra habilitó una maniobra contable que le permitió a Moolec -que también cotiza en la Bolsa de New York- mostrarle un ahorro a la Securities and Exchanges Commission y así sostenerse dentro del NASDAQ.