CÍRCULO ROJO

Las dudas detrás de la caída de Bioceres, la firma de Santa Fe que llegó a Wall Street y terminó en default

Por qué la biotecnológica pidió la convocatoria de acreedores. La fusión con un grupo de las Islas Caimán, maniobra vidriosa. Federico Trucco, ceo en la mira.

Tras más de dos décadas de crecimiento vertiginoso, Bioceres encontró un límite. Una de las sociedades del grupo empresario de Santa Fe líder en biotecnología aplicada al agro cayó en default a mediados de 2025 y ahora tuvo que anunciar la convocatoria de acreedores y su escisión de Moolec Science, la firma controlante.

El default de la biotecnológica con sede en Santa Fe

La novedad surgió a partir de los estados financieros que Moolec Science presentó ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos, una obligación que debe cumplir por ser una sociedad que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Esos estados financieros deben mostrar la realidad de todo el grupo que controla. Por esa razón es que su informe incluyó los datos sobre Bioceres SA, la firma que presentó su convocatoria de acreedores para afrontar una deuda que alcanzaría los US$160 millones si se suma el pasivo de una subsidiaria estadounidense llamada Bioceres LLC.

La caída de Bioceres había empezado hace algunos meses atrás. En julio, la misma firma había entrado en default por no cumplir con un vencimiento de unas obligaciones negociables por US$5,31 millones en el marco de una deuda mayor que alcanzaba los US$30 millones. Fue la primera señal de que algo andaba mal y puso bajo la mira a su management, liderado por Federico Trucco.

Pocos días después, en un manejo de los tiempos aún más extraño, se supo que Moolec Science había tomado el control previo al default tras concretar un acuerdo con sus antiguos dueños. La movida, opaca en sus formas, sonó a una manera de evitar que la cesación de pagos de las obligaciones negociables sucedido en Argentina afectara la operatoria del grupo empresario que cotizaba en Wall Street.

Lógicamente, se cubrió de un manto de sospecha más que razonable. Encima, Moolec Science -radicada en las Islas Caimán- incluyó en el entendimiento una cláusula mediante la cual se desligó del problema y lo dejó en cabeza de la administración anterior.

Las incógnitas en torno a Bioceres

El operativo, orquestado en la previa de que se concrete el default de Bioceres SA, terminó saliendo a la luz cuando la zozobra se apoderó de los acreedores de la firma que prometía construir una especie de Silicon Valley en Rosario. En ese momento, se aclaró que tras la fusión del Grupo Bioceres con Moolec Science, Bioceres Crop Solutions Corp (BIOX) -la sociedad que efectivamente cotiza en Wall Street- era independiente de Bioceres SA. Para ponerle la frutilla al postre, los propios voceros de BIOX salieron a aclarar que no tenían nada que ver con la caída en desgracia de Bioceres SA.

FedericoTrucco1
Federico Trucco, CEO de Bioceres, la empresa de biotecnología oriunda de Santa Fe con sede en Rosario.

Federico Trucco, CEO de Bioceres, la empresa de biotecnología oriunda de Santa Fe con sede en Rosario.

Más allá del operativo para encapsular los efectos del default, en el mercado pesan cada vez más dos incógnitas: primero, qué pasó para que una firma que se presentaba como líder en biotecnología, había conseguido logros -no exentos de polémica- como las semillas de soja y trigo transgénico y hasta se había animado a financiar un fondo de inversión como el SF500 para “convertir proyectos biotecnológicos en empresas de alto impacto” termine tan rápidamente en una crisis tan profunda. Allí, obviamente, el foco se posa sobre la gestión encabezada por Trucco.

La otra incógnita gira en torno a si, más allá de los cuestionamientos al vidrioso ida y vuelta de sociedades y accionistas, el operativo desplegado tendrá éxito. Algunas voces ya hablan de una crisis “de aspecto terminal” e incluso al publicarse esta nota se realizaba una asamblea de accionistas donde se espera que se ratifique el concurso. Encima, según consignó el portal iProfesional, un juez porteño embargó las cuentas bancarias de Bioceres SA a pedido de Draco I Latam Spc, una firma con sede en las Islas Vírgenes a la que la empresa santafesina nunca le cumplió un pagaré por US$106 mil.

Un entramado de sociedades

El Grupo Bioceres es un conglomerado de empresas que tiene base en Rosario, negocios y alianzas en Estados Unidos, México y África, maneja 200 patentes, tiene casi 200 accionistas, controla varias empresas -como Rizobacter- y es pionera mundial en I+D -Investigación & Desarrollo-. Su CEO Trucco es su cara visible, quien defendió dos de las iniciativas más polémicas de la firma: las semillas de soja y trigo “HB4”, transgénicas, resistentes a la sequía, siempre con un tono provocador que combina suficiencia técnica con algo de arrogancia.

Bioceres llegó a cotizar en la Bolsa de New York con BIOX. Bioceres SA fue controlante de BIOX hasta una reorganización societaria concretada en junio de 2025, producida luego de que Bioceres Group y Moolec Science se fusionen y el control de la operatoria pase a manos de la firma con sede en el paraíso fiscal de Islas Caimán. Desde ese momento, Bioceres SA perdió la capacidad de decisión sobre la compañía que cotiza en Nasdaq y BIOX comenzó a operar como una entidad independiente dentro de una nueva estructura corporativa, aunque los rumores de mercado nunca se acallaron.

Biioceres
La base de Bioceres en Rosario, Santa Fe.

La base de Bioceres en Rosario, Santa Fe.

Uno de los accionistas de Moolec es Juan José Sartori, un empresario que fue senador y candidato presidencial de Uruguay y que también es dueño de un porcentaje de tres equipos europeos: Sunderland de Inglaterra, Juventus de Italia y Mónaco de Francia. El vínculo de Sartori con Bioceres data de 2019, cuando una empresa suya llamada Union Acquisition Corp. se fusionó con Bioceres SA. Así fue que surgió BIOX, la firma que formó parte del grupo Bioceres y fue la que efectivamente empezó a cotizar en la Bolsa de New York.

Bioceres, una historia vertiginosa

Bioceres nació al calor de la crisis de 2001, cuando un grupo de 23 productores -entre ellos Gustavo Grobocopatel y Víctor Trucco, padre del ahora observado CEO- decidieron dar un puntapié en lo que sería la revolución bio que tan grandes ventajas le daría en los años siguientes al gobierno de Néstor Kirchner. Trucco hijo llegó a manejar los hilos del grupo empresario en 2011. Fue el que capitaneó la apuesta financiera de desembarcar en Wall Street y, desde ese entonces, es el frontman del grupo.

Bioceres
Alberto Fernández y Omar Perotti en la sede de Bioceres en Rosario.

Alberto Fernández y Omar Perotti en la sede de Bioceres en Rosario.

Antes de eso, el CEO fue el encargado de gestionar ante el gobierno argentino la autorización del polémico trigo HB4. Ese lobby se dio en medio de las elecciones de 2019 y la victoria de Alberto Fernández casi lo deja en offside. Bioceres, vinculada a los grandes productores agropecuarios como Grobocopatel, se inclinaba por Mauricio Macri. De hecho, el propio Trucco declaró que tenía “una preferencia por la continuidad”. Pero business are business: luego de que el Frente de Todos ganase las PASO, el CEO lo invitó a la base de operaciones y se encargó de ser su guía en la recorrida.

El celestino de ese acercamiento fue Omar Perotti, entonces gobernador electo de Santa Fe. Como para dejar en claro la fe de los conversos, Bioceres capitaneó el aporte económico al mencionado SF500, el fondo de inversión público-privado para proyectos biotecnológicos que fue un caballito de batalla en la gestión del rafaelino. El propio Trucco formó parte como miembro del comité que decidía qué proyectos financiar. La pirueta en el aire no por desprolija fue ineficiente: el gobierno de Fernández aprobó el trigo HB4 pocos meses después de llegar a la Casa Rosada.

Omar Perotti en la reinauguración del Hospital Dr. Jaime Ferre de Rafaela
Santa Fe. Maximiliano Pullaro y Gustavo Puccini.

También te puede interesar