Santa Fe: CFK amenaza con armar lista propia y poner a Florencia Carignano al frente si no hay unidad en el PJ
La expresidenta decidió jugar a fondo para forzar un acuerdo que contenga a todo el peronismo. El antecedente Wado. Luces y sombras de la apuesta a todo o nada.
Florencia Carignano, el alfil de CFK para forzar la unidad en Santa Fe.
A días del cierre de listas, el peronismo deSanta Fe no logra una alquimia que le permita contener a todas las tribus de cara a las elecciones de octubre. En ese escenario, CFK avisó que no formará parte de una unidad parcial y lanzó a la cancha el nombre de Florencia Carignano para jugar en soledad.
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El anuncio de la expresidenta se conoció el martes a la tardecita. Con un justicialismo que se deshacía en internas en torno a la nómina de candidatos, todo se encaminaba a una resolución que dejase fuera a una porción del ecosistema peronista. Ante esa situación, CFK avisó que su tropa santafesina no participará de una lista que contenga sólo a algunos. O es unidad total o cada uno por su cuenta. Y si es la segunda opción, la elegida por el kirchnerismo para encabezar es Carignano, referente de La Cámpora en la Bota.
Lo que busca el plan Carignano es, en realidad, forzar la unidad. Es una jugada que ya ha mostrado formar parte del manual de estilo de CFK: en 2023, antes de que se defina que Sergio Massa sería el candidato de unidad, cuando todo indicaba que el peronismo dirimiría la postulación a la Casa Rosada en una PASO -con la que no estaba de acuerdo-, lanzó al ruedo a Wado de Pedro como candidato para esa interna. Aquella vez le salió bien: todo terminó con el peronismo unido. Casualidad o no, Carignano responde al exministro del Interior.
La pelea del peronismo de Santa Fe
La movida suma ruido en un ecosistema peronista que ya está despedazado por mil partes. La disputa entre Agustín Rossi y Eduardo Toniolli por el primer lugar de la lista es el plato fuerte de una negociación en la que nadie se pone de acuerdo. A caballo de encuestas que lo ubican como el nombre más competitivo del peronismo, el exjefe de Gabinete asegura ser el único que cumple con las exigencias del núcleo duro -no por nada su eslogan es “ganemos lealtad"- y mide lo suficiente como para asegurarle al PJ renovar las tres bancas que pone en juego.
Rossi, además, agita un acuerdo con los senadores departamentales que hoy tienen la lapicera del Partido Justicialista. Insospechados de kirchnerismo, ese grupo cree que al ser una elección de baja participación, la definirán los núcleos duros de cada espacio, y por eso creen que “hay que asegurar el voto cristinista”. Los senadores se paran como garantes de un supuesto acuerdo por el cual el exjefe de Gabinete se corrió del cierre provincial a cambio de tener el mejor lugar del cierre nacional.
CFKRossiCarignano
CFK junto a Agustín Rossi y Florencia Carignano en su última visita a Rosario.
El Movimiento Evita, que impulsa a Toniolli, niega ese acuerdo y se apalanca en su alianza con Juan Monteverde, el gran ganador -aunque terminó segundo- del peronismo en las elecciones de convencionales. Ese polo señala la alta imagen negativa de Rossi como un obstáculo insalvable para su candidatura. Aunque reconocen que Toniolli mide menos, también sostienen que tiene mayor proyección y, con ese análisis y la figura de Monteverde sobre la mesa, quieren el primer lugar.
El nombre de la exdirectora nacional de Migraciones sorprendió no solo porque aún le restan dos años para completar su mandato actual de diputada, sino también porque no estaba en ningún bolillero. El martes al mediodía, la persona que aparecía con más chances de representar al kirchnerismo en la boleta del peronismo era María de los Ángeles Sacnun, la exsenadora que responde a CFK vía el Instituto Patria y no a través de La Cámpora.