El intendente Damián Bernarte aceleró su plan de obras en San Francisco con financiamiento provincial y comenzó a delinear su estrategia para 2027. El objetivo es completar servicios básicos, reforzar su gestión y sostener el peso del peronismo cordobés en un distrito estratégico para el gobernador de Córdoba Martín Llaryora.
La gestión municipal apunta a consolidar una nueva etapa política con el objetivo de extender el mandato de Bernarte y completar una serie de obras pendientes. El plan tiene como eje principal alcanzar la cobertura total de cloacas y gas natural en la ciudad, puntos que prometió en su discurso de apertura de sesiones de este año.
El desafío excede la disputa local. Para el cordobesismo, San Francisco y el departamento San Justo representan territorios estratégicos por el respaldo aportado a Llaryora en la elección provincial de 2023. En esa contienda, el gobernador había superado por tres puntos al candidato de Juntos por el Cambio, Luis Juez. La diferencia entre ambos, en esta parte del mapa cordobés, fue de 20 mil votos, un resultado que explicó parte importante de la ventaja del peronismo.
Es por ello que no llaman la atención las grandes inversiones que viene realizando el Gobierno no solo en el pago chico del gobernador, sino también en otras localidades del este provincial.
Con crédito provincial, el peronismo acelera por obras en San Francisco
Bernarte es una fija para el peronismo en la carrera hacia el 2027. Irá por la reelección y para ello comenzó a asentar las bases pensando a corto plazo cerrar el círculo completo en la ciudad con obras clave.
“En tres años queremos que todo San Francisco tenga cloacas y gas natural”, ya avisó el intendente. Pero para poder presentarlo, necesitará de un periodo más de gobierno.
Damián Bernarte, Martín Llaryora y Manuel Calvo le apuntan a la gestión para sostener el voto en San Francisco
En este último tiempo, la gestión local tramitó el acceso a líneas de crédito provincial destinadas a conseguir este objetivo. En el caso de las cloacas, donde se busca completar el 5% de lo que falta para que toda la ciudad cuente con este servicio, se apelará al programa para el financiamiento y desarrollo de infraestructura que maneja el jefe de Gabinete, Manuel Calvo.
A la par, Bernarte envió al Concejo Deliberante el proyecto de ordenanza con el llamado a licitación pública y así extender la red colectora de líquidos cloacales en gran parte de la zona norte y en otros dos barrios más.
El broche de oro que quiere ponerle a su ciudad Damián Bernarte
Bernarte reconoce que en San Francisco desde 2007, cuando asumió por primera vez Llaryora, existe una “política de Estado” que se mantiene en la misma dirección hasta hoy. Empezó con los dos periodos del hoy gobernador, siguió con otro par a cargo del actual diputado Ignacio García Aresca y tiene la continuidad por parte del “Peta”.
En el peronismo suena el latiguillo de que las obras clave en materia de infraestructura y servicios, que van bajo tierra, ya se hicieron. Básicamente aquellas que tienen que ver con los desagües pluviales, teniendo en cuenta que fue una ciudad que sufrió mucho durante años ante cada lluvia.
Martín Llaryora en una de sus últimas visitas a San Francisco, junto al intendente Damián Bernarte.
Y si bien un 95% de la población ya cuenta con cloacas y 91% con gas natural, el intendente busca llegar al 100% en ambos casos en una segunda temporada. No hay que dejar cabos sueltos en un escenario electoral que pinta ajustado.
Reforzar el territorio, el pedido de Martín Llaryora a los intendentes
En San Francisco también bajó el mensaje provincial que fue prácticamente a todo el interior: ganar el territorio con presencia y marcarle la cancha a los libertarios.
Para ello, bajan fondos. A cambio, la dirigencia aliada del peronismo tiene una tarea: gestionar de manera prolija, sin gastar dinero que no se tiene. En definitiva, se les pide no hacer locuras. Esto implica cuidar el presupuesto, garantizar los servicios, pagar a término los sueldos, entre otros puntos.
Las mediciones que tienen por seccionales en el Panal marcan una mejora que genera ilusión, aunque remarcan que no hay que dormirse en los laureles. En San Francisco, ya lo saben.