Aunque varios de los promotores del encuentro señalen que el temario central debe centrarse en la situación política de la provincia, la mayoría de la dirigencia coincide en que será imposible evitar un abordaje de la agenda nacional.
En particular, el rumbo que debe tomar el radicalismo en la nueva topografía política, abierta tras la llegada al poder del presidente libertario y reperfilada con cada paso de la motosierra.
Las contraposiciones señaladas se mezclaron con estrategias locales para condicionar la convocatoria al cónclave. Deseoso de recuperar la centralidad de años anteriores, profesando críticas por lo bajo al gobierno de Milei, fue Ramón Mestre quien impulsó una fecha previa al Pacto de Mayo.
En su apoyo acudieron otros sectores. Entre ellos Morena, que conduce el Comité Provincia a través del diputado Marcos Carasso, pero tampoco ocupa lugares centrales en la proyección nacional.
Las presunciones engarzan sobre cuestionamientos irresueltos al trayecto del parlamentario nacional el año pasado, al que adjudican responsabilidades por la sucesión de derrotas que hilvanó JxC en la provincia. Especialmente en la ciudad de Córdoba, considerando que el triunfo de Daniel Passerini podría haber asegurado el sistema de postas para una renovación en el peronismo.
“No somos gobierno. La gente nos votó para ser oposición, actuando responsablemente. Respetando nuestra doctrina, hay cosas que debemos acompañar y para otras marcar límites. Esa es una discusión que debemos dar en el Congreso. Ahí tenemos que bancar algunas cuestiones y poner freno a otras que perjudican a la gente. No tenemos que hacerles los deberes a la LLA. Ellos deben construir el consenso”, amplió el exintendente de General Cabrera.
Una discusión estrictamente local quitaría sentido a la presencia de dirigentes nacionales, habitualidad de los congresos mediterráneos. Aún así, se cursarán invitaciones. Entre ellos, al titular partidario, Martín Lousteau, quien más ha cruzado dardos con Milei.
Paradójicamente, la expectativa de muchos es que el senador se excuse de asistir. Especialmente quienes profesan afinidad al libertario, por razones que van desde la construcción propia hasta temor al resurgimiento del kirchnerismo.
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Martín Lousteau y Rodrigo de Loredo tomaron caminos separados por el factor Milei.
Voces consultadas coinciden en que tal decisión responderá también al rol que el PRO asuma en las elecciones legislativas del 2025. Más precisamente, si la fuerza que ha vuelto a liderar Mauricio Macri decide avanzar a una fusión total con LLA o si mantiene prudente distancia.