Río Negro: el affaire Lorena Villaverde abre una grieta entre Javier Milei y Karina Milei
La presidenta de LLA le soltó la mano en la campaña. El Presidente la respaldó hasta el final, pero cedió a la presión. Hoy la sostiene su propia resistencia.
Lorena Villaverde: su permanencia en el Congreso pende de un hilo cada vez más fino.
Lorena Villaverde no renuncia. Aunque formalmente sus chances se mantienen en pie, su permanencia en la estructura de La Libertad Avanza pende de un equilibrio finísimo. Entre presiones internas y rechazos crecientes, la protección del presidente Javier Milei contrasta con la decisión de su hermana, Karina Milei, que ya le soltó la mano.
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Sin chances de asumir, la senadora electa por Río Negro se paseó por el Senado y se sentó en una banca. Mientras juraban los nuevos legisladores, la libertaria neuquina Nadia Márquez reclamó públicamente que se retirara del salón. Patricia Bullrichse acercó y le pidió que se fuera. La señal, aunque simbólica, refleja la fractura interna y el aislamiento creciente de la aún diputada.
El oficialismo planea volver a tratar el diploma de la rionegrina en la comisión de Asuntos Constitucionales, con una nueva conformación que le permita obtener un dictamen favorable. Sin embargo, mientras la indefinición continúe, el oficialismo tendrá un voto menos para tratar el Presupuesto 2026. Como contó Letra P, una banca vacía complica las matemáticas libertarias.
El rechazo persistente de Karina Milei
A medida que crecían los escándalos y se multiplicaban las denuncias, Karina Milei y Lule Menem resolvieron que Villaverde debía dejar de ser la representante del espacio en la provincia patagónica.
Con el desplazamiento de José Luis Espert de la lista bonaerense todavía caliente, para la secretaria general de la Presidencia y su principal asesor sostener a “La Leona” era sumar otra mancha a un partido que necesitaba recuperar el orden. La alternativa que comenzó a tomar fuerza fue la de Enzo Fullone, quien secundó a la empresaria en la boleta al Senado. El extitular de Vialidad Nacional en Río Negro consiguió el respaldo pleno de Karina Milei y Lule Menem, los impulsores de su candidatura.
Selfie de Lorena Villaverde y Karina Milei.jpg
Otros tiempos, Lorena Villaverde y Karina Milei.
Sin embargo, en un gesto de autoridad personal, el Presidente mantuvo su respaldo casi hasta último momento. Presionó a los gobernadores radicalesAlfredo Cornejo y Leandro Zdero, socios suyos en las elecciones de octubre, para lograr los tres votos que controlan en la Cámara alta. Pero no tuvo suerte.
La inesperada decisión de retirar el pliego de Villaverde en la reunión de Asuntos Parlamentarios previo a la jura dejó expuesto que el respaldo del Gobierno a Villaverde ya no era total. Lo que definió el cambio de rumbo, según fuentes del oficialismo, fue que Milei terminó por ceder ante la presión política de su hermana.
El apoyo de Javier Milei
Villaverde obtuvo su pasaje al Senado por la minoría, tras una elección extremadamente ajustada que la dejó a pocos votos del peronista Martín Soria. Desde ese momento, su ingreso quedó bajo la lupa. Los expedientes judiciales en Río Negro, los vínculos que se le atribuyen con Fred Machado; su cercanía con Claudio Cicarelli, primo y testaferro del supuesto narco, y la causa por tenencia de cocaína en Estados Unidos, marcaron un escenario de alta inestabilidad que metió ruido a lo largo de toda la campaña.
Una vez terminada la elección, la impugnación del PJ rionegrino consiguió su objetivo y el dictamen para su desembarco en la cámara alta fue negativo.
Claudio Ciccarelli y Lorena Villaverde
Villaverde junto a Claudio Cicarelli, en la Cámara de Diputados.
Su nombres estuvo en el centro de la escena durante todo el proceso electoral. Se discutió abiertamente su continuidad como candidata a senadora, pero se impusieron las presiones puertas adentro y la lectura de que si la bajaban, podía “golpear fuerte” al gobierno nacional.
Villaverde es considerada una de las figuras “más puras” del mileísmo en Río Negro, con una base territorial construida sobre su cercanía con iglesias evangélicas, algo que es muy valorado por el Presidente. Ese capital político la sostuvo durante semanas, incluso frente a un clima interno cada vez más adverso, que logró resistir. Al menos hasta ahora.
El futuro en el Senado
Ahora, el futuro de Villaverde aparece rodeado de incertidumbre. Si bien sigue siendo la figura electa por la minoría rionegrina, su margen de maniobra se achicó a niveles críticos y el sostén que alguna vez tuvo en el núcleo libertario se desdibujó.
Además, previendo su asunción en el Senado, renunció a su banda de diputada. Esa decisión se tratará el próximo martes en el recinto de la cámara baja y, con la situación desatada en el Senado, significaría que la rionegrina corre el riesgo de quedarse sin nada.
Voy a ser directa y clara, todas las acusaciones y las falsas denuncias que se utilizaron para cuestionarme fueron investigadas exhaustivamente y en todas fui sobreseída de manera firme y definitiva, tanto en Argentina como en Estados Unidos.
Mientras tanto Fullone, un hombre mucho más cercano a Aníbal Tortoriello, el candidato rionegrino más votado el 26O que pelea por la referencia violeta con Villaverde, gana espacio como recambio ordenado. Incluso se lo menciona como posible enlace del ministerio del Interior en la Patagonia, una región donde el Gobierno carece de estructura política sólida.
Villaverde lo saber, por eso se aferra a su resistencia y cada tanto intenta poner obstáculos para el crecimiento de su otrora compañero de lista. Su estructura religiosa y el temor que comparten sectores de La Libertad Avanza, de que una ruptura total derive en revelaciones incómodas para la Casa Rosada, todavía la mantienen en pie.
El caso, lejos de cerrarse, abre un nuevo capítulo donde la discusión ya no es si Villaverde va a ingresar al Senado, sino cuánto tiempo más podrá sostenerse en un espacio que, salvo por un último hilo frágil, ya dejó de defenderla.