Alberto Weretilneck y Martín Doñate. Dos socios que se distancian camino a 2025.
Weretilneck y La Cámpora cerraron un acuerdo sustancial para su triunfo en Río Negro en abril de 2023.
Daiana Neri, referente kirchnerista, entre Alberto Weretilneck y Facundo López. Sonrisas incómodas en la capital de Río Negro.
Alberto Weretilneck, Pedro Pesatti y los legisladores electos de la UCR Lorena Matzen y Ariel Bernatene.
En el gobierno de Río Negro que conduce Alberto Weretilneck ven como una oportunidad despegarse delkirchnerismo que representa el senador Martín Doñate, que jugó de aliado en el “gran acuerdo rionegrino” que llevó al mandatario por tercera vez al poder en las elecciones de 2023. La jugada se origina ante la unidad de La Cámpora y el peronismo ortodoxo de Martín Soria por el manejo del PJ local.
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Las diferencias entre quienes hasta hace unas horas jugaban en yunta se expresaron en diversos ámbitos de la política doméstica. El último fue el anuncio de Doñate de articular un nuevo plan de salud, con un video amistoso con las protestas de trabajadores y trabajadoras de la salud rionegrina, que atraviesan una situación crítica por el ajuste reinante.
La provincia de la Patagonia enfrenta una crisis en la mayoría de las dependencias públicas y los hospitales se convirtieron en punto neurálgico de movilizaciones en demanda a una recomposición salarial.
Adiós al “gran acuerdo” en Río Negro
La fractura quedó expuesta en diversos escenarios. El Congreso que entronizó a Soria fue la excusa ideal para todas las partes involucradas.
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Socios. Alberto Weretilneck y Martín Doñate triunfaron el 16 de abril.
Lo cierto es que el distanciamiento del kirchnerismo duro de Juntos Somos Río Negro pretende garantizar para Doñate un lugar en 2025, tiempo en que la provincia renueva tres bancas en el Senado y dos en Diputados. La aspiración de renovar el escaño del camporista fue codificada como una oportunidad en el entorno del gobernador.
“Es el momento de volver a las fuentes, tenemos una oportunidad de despegarnos”, le comentó a Letra P una voz resonante dentro del poder provincial, que celebra la salida del justicialismo aliado.
Daiana Neri, referente kirchnerista, entre Alberto Weretilneck y Facundo López. Sonrisas incómodas en la capital de Río Negro.
La gran excepción se dio con Daiana Neri, referente de La Cámpora en General Roca y rival de la familia Soria. La última semana, cuando la espuma del enfrentamiento estaba en lo más alto, se la pudo ver junto a Weretilneck, López y al rector de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Anselmo Torres, en el lanzamiento de la diplomatura de sustentabilidad minera.
El arribo de Neri a la Unidad Provincial de Enlace con las Universidades (UPEU), espacio de reciente creación para buscar acuerdos en las casas de estudio, parecía calmar los ánimos con la pata kirchnerista. Nada de eso ocurrió y las diferencias se profundizaron.
Otro destino tiene el radicalismo, que logró colar segundas y terceras líneas en el gabinete, además de ocupar casilleros en las empresas públicas. Mientras referencias ineludibles con los 28 años de gobierno radical se observaban en los ministerios, muy poco del peronismo amigo recaló en las oficinas de Viedma.
Las chicanas de López a Doñate inauguraron la temporada de respuestas por Twitter. Ana Marks, legisladora electa en la colectora peronista de Weretilneck, continuó el debate por las redes.
“Hay cosas más graves e importantes que atender hoy en Rio Negro”, dijo la barilochense, en referencia a lo vertido por el alfil de JSRN y delegado del gobernador en la capital provincial. “Lo asusta la crisis o está asfaltando el camino para irse con Javier Milei para aprobarle por migajas sus nefastas leyes”, lanzó.
Legislador vitalicio Facundo López No sin sorpresa he leído sus desafortunadas y violentas declaraciones en contra del kirchnerismo, de nuestro espacio político y, particularmente, en contra del senador @martindonate
Este desafío puede incidir en el parlamento. Actualmente, de un cuerpo con 46 bancas, el peronismo se encuentra fraccionado en dos bloques: el del PJ-Nuevo Encuentro y en el de Vamos Con Todos. En total, suman diez votos con cinco escaños por lado.
JSRN, que posee 19 bancas, necesita de cinco para alcanzar la mayoría. Por ahora, si no hay nuevas réplicas en el mercado de pases parlamentario, los aportes del radicalismo o la CC-ARI pueden ser vitales.