NUEVO CONGRESO

Reversión de Ganancias: gobernadores petroleros se oponen y complican la sanción

Los mandatarios patagónicos lo rechazan porque afecta al principal sector de sus provincias. Villarruel recibió al santacruceño Vidal para acercar posiciones.

El proyecto para aplicar la reversión del impuesto a las Ganancias podría quedar cajoneado en el Congreso por la resistencia de los gobernadores de las provincias petroleras, debido a la merma que ocasiona en los salarios de los empleados de ese sector. Se expresaron en contra los mandatarios de Neuquén, Rolando Figueroa; Río Negro, Alberto Weretilneck; y Santa Cruz, Claudio Vidal, quien este miércoles fue recibido por la vicepresidenta, Victoria Villarruel.

La exdiputada tiene motivos para intervenir en la negociación: sin el respaldo de los representantes de Weretilneck y Vidal en el Senado, La Libertad Avanza sólo podría conseguir una mayoría en ese recinto con ayuda de Unión por Patria.

A la rebelión podría sumarse el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, con origen en el PRO, quien controla dos bancas en la Cámara alta. Como explicó Letra P, el mandatario negocia que el impuesto no se actualice en zonas desfavorables, para eximir a los salarios altos de la patagonia. Negocia con sus colegas de fuerzas que pertenecieron a Juntos por el Cambio para que apoyen su reclamo.

Si la reversión -término utilizado en el Ministerio de Economía- consiste en retrotraer la situación de Ganancias a agosto, los trabajadores de la industria hidrocarburífera tendrían sueldos nominalmente más bajos, justo en medio de un rebrote inflacionario. La ley sancionada en septiembre exime del impuesto a trabajadores que ganen hasta $ 1.770.000 mensuales, una cifra que se actualizó en estos meses.

Mientras que si los patagónicos resultan excluidos del impuestazo, además de los reclamos de otros rubros afectados por la reversión (como los trabajadores portuarios y pesqueros), el aumento de fondos por la coparticipación que recibirán las provincias será menor. En charlas con referentes legislativos, gobernadores de distritos chicos calculaban que si la recaudación de Ganancias vuelve a los valores reales de septiembre, recibirán fondos para pagar hasta dos meses de sueldos.

Los mandatarios patagónicos hacen otros cálculos. El primero en rechazar la reversión fue Figueroa, quien votó la reforma en septiembre cuando era diputado. "En ese momento el financiamiento lo habíamos acordado mediante un proyecto de ley para la coparticipación del impuesto al cheque. Ganancias le saca mucho dinero a los neuquinos", explicó. Milei rechazó este martes esa compensación: además de un hueco fiscal en el Tesoro, le impediría revisar este tributo en sus prometidas reformas de segunda generación.

Más enfático en el rechazo a la reversión fue Weretilneck. "Nuestra posición es muy clara: se tardaron cien años en derogar este impuesto y nosotros no estamos de acuerdo en que se vuelva a imponer", dijo a la prensa al salir de la reunión del Ministerio del Interior.

El Senado, difícil

Este martes, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se mostró confiado en conseguir una mayoría para aprobar la reversión de Ganancias. "Excepto a un sector de Unión por la Patria y a la izquierda, se puede hablar con todos", se entusiasmó.

Menem tiene un piso de 80 votos, entre los propios y el PRO, pero con la presión de gobernadores que no son peronistas aspira a sumar a los 34 de la UCR, los nueve de Cambio Federal y el aporte de partidos provinciales de Córdoba, Salta, San Juan y Misiones. La Coalición Cívica, que suma seis miembros, rechazó la suba del mínimo no imponible y no cambiaría de posición. Este combo facilita las 129 voluntades necesarias para el cuórum.

Pero de nada sirve al oficialismo la aprobación del proyecto en Diputados si luego queda cajoneado en el Senado. Es la negociación que comenzará este fin de semana y las cuentas en la Cámara alta están complicadas.

Villarruel logró juntar una mayoría para repartir cargos y cupos en las comisiones con 39 votos, dos más que lo necesario para abrir el recinto. Y lo consiguió con la unidad de todas las fuerzas que no son peronistas, una alianza que será difícil de mantener para tratar los proyectos que envíe Milei.

Tres de esos votos son de provincias petroleras que rechazan la reversión de Ganancias: la rionegrina Mónica Silva; y la dupla de Santa Cruz, que integran José María Carambia y Natalia Gadano, cercana al gobernador Vidal. Sin estos votos, Villarruel no puede reunir una mayoría.

Carambia y Gadano, además, están enfrentados a la vicepresidenta porque no se les asignaron despachos. Para acercar posiciones, Villarruel recibió este miércoles al gobernador Vidal. "Se comprometieron a trabajar en conjunto para mejorar la vida de los santacruceños", fue el comunicado oficial del Senado. La vicepresidenta estuvo acompañada de su asesor principal, Guillermo Montenegro.

En diálogo con Letra P, Carambia ratificó que votará en contra de la reversión de Ganancias. "Nosotros somos una región de petroleros y esta reforma los afectaría. Es una locura que Milei haya votado la suba del mínimo no imponible como diputado y la quiera derogar como presidente", sostuvo el senador.

Voceros de Vidal aclararon que la vicepresidenta no cambió su parecer. "Como secretario general del gremio petrolero, el gobernador estaba en contra de la cuarta categoría (del impuesto). Como diputado nacional siguió esa línea y lo hará como gobernador", remarcaron a Letra P. En el Senado hay otros tres votos petroleros que Villarruel necesita retener para abrir el recinto: Edith Terenzi y Andrea Cristina (Chubut) y la neuquina Lucila Crexell.

¿Ayuda peronista?

La única manera de superar la presión de las provincias petroleras que tiene Villarruel es sumar votos de alguno de los ocho gobernadores que fueron oficialistas hasta el 10 de diciembre y este martes firmaron un comunicado en rechazo a la reversión de Ganancias. Parece una misión imposible, pero algunos antecedentes le dan esperanza al Gobierno.

El principal es el de la sesión del Senado en la que se eligieron autoridades y hubo cuatro bancas de Unión por la Patria vacías. Una fue del tucumano Juan Manzur, enfrentado a su gobernador, Osvaldo Jaldo. Las otras ausencias fueron de los representantes de Santiago del Estero, que responden al mandatario de su provincia, Gerardo Zamora.

Hay más gobernadores que son mirados con desconfianza en el Congreso. El principal es Oscar Jalil, de Catamarca, quien este martes participó de la conferencia con el ministro del Interior, Guillermo Francos. Antes de la asunción de Milei, unas declaraciones de Jalil en TN se viralizaron los mensajes de Whatsapp del bloque UP del Senado. Habló de "entender que hay que bajar algunos impuestos" y de "afianzar la relación público-privada". Por ahora, su senador más cercano, Claudio Andrada, no dio muestras de querer sacar los pies del plato.

Martín Menem
Los gobernadores de Juntos por el Cambio definieron el primer punto de su estrategia de negociación con Javier Milei.

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