Reforma laboral: Patricia Bullrich no pudo acordar con la oposición dialoguista y continúan las negociaciones
Hubo cumbre en el Senado. Caputo debería compensar a las provincias por Ganancias. Las grandes empresas no tendrían subsidios para indemnizar. Sigue el martes.
El proyecto de reforma laboral que debate el Senado sigue empantanado: Patricia Bullrich reunió este miércoles a los jefes de la oposición dialoguista y no logró cerrar la letra chica de la iniciativa, la cual quiere llevar al recinto el miércoles 11 de febrero. Habrá una nueva cumbre el martes y la jefa del bloque oficialista espera una gestión urgente de la Casa Rosada.
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Los dos principales temas que piden los aliados son una recomposición a las provincias y un cambio al sistema de indemnizaciones, que el proyecto establece con fondos de Anses. “Estamos convencidos de que la reforma laboral tiene que salir, pero hay algunas cuestiones desde el punto de vista impositivo que nos preocupan”, reconoció el jefe de la bancada de la UCR, Eduardo Vischi, quien ofició de anfitrión de la reunión. Se refirió así a las reducciones del impuesto a las ganancias, que, de prosperar, le restarían coparticipación a los gobernadores.
De esta manera, si bien la aprobación en general de la iniciativa está garantizada, hay diferencias en el articulado que pueden complicar el tratamiento hasta último minuto. Participaron del encuentro Luis Juez (aliado libertario), Carlos Espínola (Provincias Unidas); y representantes de gobiernos provinciales como Flavia Royón (Salta), Edith Terenzi (Chubut), Beatriz Ávila (Tucumán), Carlos Arce (Misiones) y Natalia Gadano (Santa Cruz). No pudo llegar Enrique Goerling Lara, del PRO. Junto a LLA, estas bancadas reúnen 44 votos, siete por encima del cuórum.
La rosca de Patricia Bullrich
El principal escollo para el acuerdo son las pérdidas que tendrían las provincias por la reducción que tiene el proyecto del impuesto a las Ganancias a las sociedades comerciales: como es un tributo coparticipable, caerían en forma automática las arcas de los gobernadores.
Fuentes que participaron del encuentro confirmaron a Letra P que este tema acaparó la reunión y podría arruinarlo todo. “Tiene que haber alguna alternativa”, se esperanzó Vischi. Sugirió que una opción en estudio es diferenciar empresas grandes, medianas y chicas.
Durante las dos horas de discusiones se debatieron posibles cambios al fondo para indemnizaciones (FAL), que según el proyecto sería financiado por la ANSES. Una propuesta es restringir el beneficio a pequeños emprendedores.
Las negociaciones continuarán en los próximos días y el encuentro se reeditará el martes a las 15. Bullrich buscará cerrar un bosquejo para llegar al recinto. Si bien hay expectativa en el oficialismo deo alcanzar un acuerdo, no está claro hasta dónde está dispuesto a ceder Javier Milei.
“El Gobierno tiene como objetivo modernizar las relaciones laborales y que crezca la cantidad de empresas: tenemos 12 cada mil habitantes. Uruguay nos quintuplica y Brasil nos duplica”, dijo Bullrich en una breve rueda de prensa, en la que evitó dar definiciones sobre las propuestas del Ejecutivo para juntar votos.
Toto Caputo, con la lapicera
Bullrich no mostró una alternativa para calmar a las provincias y prometió llegar con más información la semana próxima, aunque la redacción final se terminaría de cerrar en el recinto. Otro tema que podrían modificarse se refiere a las nuevas reglas de los convenios colectivos, en los que se dispone el fin de la ultraactividad, que la continuidad de los convenios colectivos, mientras no se firme uno que lo sustituya.
El proyecto enviado por Milei permite continuar los convenios en su aspecto normativo (salarios y condiciones), pero caen las obligacionales (cuota solidaria), motivo de choque de frente con los gremios. En el oficialismo tienen confianza de llegar a un acuerdo, aunque reconocen que dependen de la voluntad de Milei para escuchar a los gobernadores.
“La reunión fue más que nada para enumerar los reclamos, pero los pedidos de las provincias los deben atender la Casa Rosada. Es probable que (el ministro de Hacienda) Luis Caputo compense deudas locales a cambio de tener el apoyo de la reforma como está”, sostuvo a este medio una fuente oficialista.
Cuidar el espíritu
La definición que llegó desde la Casa Rosada, y que Bullrich repite como mantra, es que ningún cambio puede afectar "el espíritu" de la ley; como tampoco alterar el déficit fiscal de la Nación. Aquí hay una diferencia de criterios: mientras Milei cree que la baja de Ganancias -que también afecta las cuentas del tesoro- será compensada con una mayor actividad en el mediano plazo, los gobernadores no quieren tomar ese riesgo.
El proyecto de reforma laboral fue enviado en diciembre y se dictaminó tras una trabajosa negociación de Bullrich, quien logró acordar algunas modificaciones con la Casa Rosada. Por caso, el texto original habilita a pagar las indemnizaciones en 12 cuotas. En comisión, se agregó que pueden ser 18 en el caso de mipymes.
El pago en especie fue eliminado y sólo se incluyeron las billeteras virtuales habilitadas en el Banco Central. Hubo correcciones de redacción. Las otras que pide la oposición se debatirán la semana siguiente. No hay mucho más tiempo.