“Están todos re calientes”, resumió un referente de peso de la CGT Rosario al ser consultado sobre el clima interno tras la negativa de los mandatarios provinciales. En diálogo con Letra P, confirmó que los gremios se reunirán este lunes en la sede del sindicato Luz y Fuerza, en Rosario, para analizar los pasos a seguir. A diferencia de Córdoba, no habrá movilización. “Seguramente la regional se va a alinear con lo que defina la conducción nacional” de la Confederación General del Trabajo, adelantó.
La bronca de la CGT contra los gobernadores
“Si los gobernadores se están haciendo los pavos, es porque van a acompañar”, analizó otra voz de peso dentro de la central obrera rosarina. El malestar no se limitó a Córdoba: dirigentes del sindicalismo local señalaron a este medio que el diálogo con el Ejecutivo de Pullaro se cortó por completo a raíz de este tema. “El diálogo está directamente en cero”, afirmaron.
En la Casa Gris bajaron el tono, aunque no lo desmintieron. “No hay diálogo formal y en la agenda no figura ninguna reunión con el triunvirato”, reconocieron. Al mismo tiempo, aclararon que el gobierno de Santa Fe “está a favor de la reforma en términos generales”, pero marcaron diferencias en el articulado, especialmente en su enfoque. “Tenemos planteos para que tenga una mirada puesta en las pymes y no en las grandes empresas. Santa Fe tiene un perfil productivo vinculado a las pymes”, señalaron cerca del gobernador.
La tensión escaló en los distintos niveles del sindicalismo, que ve cómo se diluyen las bases de apoyo político que buscaba para frenar el avance del proyecto de La Libertad Avanza. Si bien anticiparon encuentros con diputados nacionales para intentar evitar el acompañamiento en la cámara baja, el escenario en el Senado aparece más cuesta arriba. “Las vueltas de los gobernadores y los alineamientos nacionales nos quitan optimismo. Es una afrenta y una toma de posición”, evaluaron en la CGT Rosario.
elección Miguel Vivas CGT Rosario
Los 95 gremios que conforman la Regional Rosario de la Confederación General del Trabajo se reunirán el lunes en la sede de Luz y Fuerza para definir la hoja de ruta contra la reforma laboral.
Aunque la definición formal se tomará el lunes por la mañana, con el tono ya elevado desde Buenos Aires, algunos gremios anunciaron movilizaciones propias contra la reforma, pero también en reclamo por conflictos sectoriales. En la mesa chica de la CGT Rosario plantearon una pregunta que se repite en las reuniones: “No sabemos qué puestos de trabajo quiere defender Pullaro. Todas las actividades del entramado industrial tienen problemas y no hay un solo sindicato del sector privado que no esté en alerta”.
Consultados sobre la posibilidad de avanzar hacia un paro general, la respuesta volvió a ser de cautela. “Hay ganas de todo, pero no podemos quemar todas las herramientas juntas”, remarcaron a este medio.
Puertas adentro
En medio de ese escenario, el movimiento obrero rosarino se sorprendió con la aparición del Frente de Sindicatos Unidos, una expresión que aclararon “no fue convocada por la CGT nacional”. Se trata de un espacio de perfil más combativo, integrado por gremios dentro y fuera de la central, entre ellos la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Lejos de generar rechazo, la iniciativa fue mirada con buenos ojos por parte de la dirigencia. “Toda propuesta que logre que sectores que antes no se acercaban —como gremios peronistas y sindicatos identificados con la izquierda— hoy confluyan en un mismo frente no es motivo de ruptura ni de crítica. Todo suma”, evaluaron.
Marcha UOM
En ese marco, recordaron que algunos gremios avanzaron en convenios por empresa, una de las herramientas que promueve la reforma, como el acuerdo alcanzado por la rama de Camioneros que conduce Sergio Aladio, aunque esos convenios no fueron homologados por las autoridades nacionales. “No hay un rechazo a debatir algunos temas o institutos legales que pueden ser aplicables en determinadas actividades”, aclararon. “Tal como está planteada y de manera cerrada, la reforma es un ataque a los trabajadores y a los gremios. Es un paquete antiderechos”, cerraron.
En los sindicatos estatales, en tanto, aseguraron que no esperan represalias del Ejecutivo provincial en las paritarias de fin de mes, ya que ambas discusiones “van por carriles distintos”. “No hay ni un solo gremio estatal a favor de la reforma. Todos se van a movilizar, más allá de los coletazos”, afirmaron.
El cierre volvió a apuntar contra la gestión provincial. “El resto de los gremios tiene problemas laborales graves. Se están cerrando puestos de trabajo en todos lados y las declaraciones oficiales son genéricas. Pullaro no hizo nada para defender el empleo en Santa Fe”, sentenciaron.
El paro, en veremos
Desde la histórica sede de Azopardo 802, en la Ciudad de Buenos Aires, la conducción nacional ratificó la movilización prevista para el miércoles 11 de febrero, día en que el Senado realizará una sesión especial para tratar la denominada “modernización” de las leyes laborales. Sin embargo, aún no está definido qué actividades irán a la huelga y cuáles se limitarán a manifestarse.
“Tengamos cuidado con llamar a un paro. Si algunas actividades van a parar, que lo hagan, pero hay una anomia social para una medida de ese tipo”, advirtió uno de los oradores durante el cónclave cegetista. “Seamos contundentes con la presencia en la plaza y con el mensaje”, agregó. En la misma línea, desde los gremios rosarinos adelantaron que el paro general no figura entre las primeras opciones.