El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, profundizó en las últimas semanas la visibilización de acciones de rescate al multisectorial universo de afectados por el ajuste ejecutado por el presidente Javier Milei, en una política que incluye una estrategia de diferenciación pública cada vez más nítida.
Algunos ejemplos concretos y cercanos en el tiempo permiten visualizar con claridad la decisión de la Casa Gris: aumento del 50% de módulos alimentarios para jubilados nacionales, refinanciación a tasa cero de deudas impositivas para prestadores de discapacidad, rescate a empleados públicos y privados enterrados en créditos y, esta semana, cobertura provincial del Plan Remediar que la administración libertaria decidió pasar por la motosierra.
¿Hubo una definición política global de salir en modo salvataje? “Comenzó con situaciones puntuales y cuando fueron haciendo un patrón común y que recaían sobre el mismo colectivo amplio de sectores medios o trabajadores, el gobernador pasó de respuestas puntuales de cada caso a una política general”, explicó a Letra P una fuente relevante de la gestión santafesina.
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El gobernador Maximiliano Pullaro apuesta a un plan que incluye grandes obras para Rosario y la región.
De allí surge la preocupación de Pullaro por el clima social. No se trata solamente del conflicto clásico de sindicatos y organizaciones barriales, sino más bien del interior de los hogares. Ejemplifican en despachos oficiales: “La mala situación económica de un hogar lleva a veces a la ruptura familiar con separaciones, chicos afectados, consumos problemáticos y sigue la lista; un tipo endeudado o una persona a la que le cortan remedios es una familia en llamas y chicos con mucha angustia”.
Esa disrupción en la vida cotidiana, creen en el gobierno provincial, tiene además consecuencias políticas. Entienden que esa dramática dinámica hogareña dispara resentimiento contra toda la dirigencia y la bronca no queda acotada en dirección a la Casa Rosada.
Ajuste a la vista
La política de rescate pullarista trae consigo, de una manera cada vez más contundente, una decisión de visibilizar no sólo las acciones gubernamentales propias sino también el abandono mileísta. El ejemplo más potente se vio esta semana, con escenificación pública de la “caja vacía” del Plan Remediar nacional y su reemplazo por medicamentos santafesinos.
Es que en la Casa Gris están convencidos de que hay una redefinición de facto del federalismo fiscal, una suerte de descentralización del gasto de hecho. Argumenta la fuente oficial: “Como no lo pueden hacer por pacto o por consenso, aprovechan la consistencia con su discurso libertario y juegan a la asimetría de presión por valores. Abandonan las personas con discapacidad, los adultos mayores, los que necesitan tratamientos crónicos, las rutas. Los dejan en la banquina y aprovechan la mirada provincial más compasiva desde lo fiscal”.
¿Cuál es el problema para Pullaro de esa metodología en la discusión pública? “Después te esperan y te dicen ‘degenerado fiscal’ si en algún momento tenés déficit por hacerte cargo. Porque van a salir los libertarios a criticar el gasto que las provincias y municipios hacen en esa contención”, pronostican en la administración santafesina.
En consecuencia, la estrategia del gobierno provincial es “visibilizar esa contención con el contenido emocional del rescate”. Seguramente habrá más novedades al respecto.
Las tarifas, dolor de bolsillo en Santa Fe
El miércoles pasado, la Cámara de Diputados de la Nación le dio sanción al recorte de subsidios al gas en la denominada “zona fría” y se espera que en el Senado ese tijeretazo se consolide legalmente sin mayores problemas.
En Santa Fe, se prevé que más de medio millón de personas resultarán afectadas. Por eso, la presidenta del bloque Provincias Unidas y exvicegobernadora de Pullaro, Gisela Scaglia, votó en contra. Y lo hizo bajo la caracterización de un “ajuste generalizado”.
Como ya informó Letra P, las subas tarifarias y la caída del poder adquisitivo dispararon aumentos en los niveles de morosidad en los usuarios de los servicios públicos. En la Casa Gris hay quienes creen que hacia allí tiene que estar dirigido el próximo rescate.