Intrigas de palacio

Martín Llaryora se enojó con Karina Milei y trabó la selección de jueces para San Francisco y Villa María

Apunta a Gonzalo Roca y Santiago Viola, espadas de El Jefe, por desconocer acuerdos en el Consejo de la Magistratura y bloquear un nombre afín al cordobesismo.

El mandatario mediterráneo reaccionó al constatar que en la elaboración final de tales escalafones no se habían respetado los acuerdos, siempre verbales, con los representantes de La Libertad Avanza.

Su principal inquietud apuntaba a la selección del juez para su ciudad natal, para la cual tenía un predilecto que no fue considerado entre los que integraban la primera terna.

Un pacto para Martín Llaryora

Regla no escrita para los procesos de selección de jueces federales en las provincias, a los gobernadores se les da injerencia en una rosca que clausura toda pretensión de asepsia.

Desde hace dos años, emisarios de Llaryora trajinan pasillos con un cometido: colocar a gente de su complacencia en los tribunales de San Francisco y Villa María.

Vacantes ambos desde 2024, particular atención concitaba en el gobernador la suerte de su pago chico. Distintos nombres encarnaron ese interés desde la apertura del concurso. El apuntado para la instancia final era Federico Robledo, secretario de Coordinación en el Ministerio de Justicia de la provincia, director de asuntos legales de la cartera, docente universitario.

Usual concursante, llegó a las entrevistas con una acumulación de puntos, entre antecedentes y examen escrito, que lo ubicaron primero en la lista previa para Villa María y tercero en la nómina para San Francisco. Sumado el aval llaryorista, parecía seguro su destacado lugar en las ternas que se elevarían.

Grande fue la sorpresa al conocerse que tras las pruebas orales tomadas la pasada semana, bajo las ya conocidas sospechas de subjetividad, Robledo caería al quinto lugar de ambos órdenes de mérito.

La elección de La Libertad Avanza

De acuerdo al informe de la subcomisión A, rubricado por la jueza María Alejandra Provítola y Santiago Viola, secretario de Justicia de la Nación, apoderado nacional de La Libertad Avanza, Santiago Díaz Cafferata, Agustina Felicia y Carolina Ludueña, integrarán la terna 1 para la vacante en San Francisco.

En sus consideraciones, los consejeros destacaron las virtudes específicas del trío, su conocimiento práctico y la experiencia acumulada en distintos cargos del juzgado para el que se postulan.

La fundamentación no satisfizo a quienes esperaban otro resultado. Fuera de discusión Díaz Cafferatta (a quien en 2020 el Consejo excluyó por tener una sanción por maltrato a una empleada), apuntaron al ascenso de Felicia y Ludueña, sexta y novena respectivamente al inicio de las entrevistas. Para la primera advierten la existencia de un vínculo con Carlos Ochoa, juez federal de Río Cuarto. A la segunda, jefa de Despacho en el Juzgado de San Francisco, la ven como la elegida por el mileísmo.

Un día antes, siguiendo el informe de la subcomisión D, refrendado por Gonzalo Roca, diputado por Córdoba para LLA, y Alberto Lugones, juez de la Cámara Federal de San Martín, se optó por Juan Manuel Almada, Rodrigo Ranz y María Lucía Storani, para integrar la terna 1 para la vacante en Villa María.

En esta terna, la sorpresa llegó tanto por la caída de quienes lideraban hasta entonces, como por el ascenso de los propuestos. Almada, secretario del Juzgado Federal de Bell Ville, ocupaba el quinto puesto; Ranz, abogado, con vínculos camporistas, el séptimo; Storani, secretaria del Juzgado Federal de Río Cuarto, de prosapia radical, rankeaba décima al momento de los reportajes personales.

Traición en Córdoba

En la Gobernación no dudaron en tomar la confección de las listas como una afrenta. Confiados en la existencia de un pacto, descargaron su enojo contra Roca y Viola, referentes libertarios en la Comisión de Selección de Magistrados, jugadores de Karina Milei en el paño judicial.

“Nos cagaron”, bramaron quienes confiaron en la solidez del mentado acuerdo. Incrédulos, volvieron a señalar las similitudes, con algunos acuerdos, entre el mileísmo y el kirchnerismo en las jugarretas tribunalicias.

Menos crédulos, talladores cordobesistas en la Ciudad de Buenos Aires consideraron previsible el desenlace. Como prueba reciente, recuerdan lo sucedido con la selección de jueces para la Cámara Federal de Apelaciones, en la que el Consejo bochó las postulaciones cordobesistas.

Tenemos menos incidencia de la que necesitamos. Allá es otra cosa, son jugadores muy pesados, con otros intereses”, reflexionaron.

Prioridad, San Francisco

La reacción por la que optó el cordobesismo requirió de los oficios de Diego Molea, consejero por el ámbito académico en representación del Consejo Interuniversitario Nacional.

Sus emisarios llegaron a la reunión de la Comisión de Selección de Magistrados, realizada este miércoles, con dos herramientas para frenar la elevación de las ternas al Ejecutivo. En especial la resultante del concurso para la ciudad natal del gobernador.

La primera maniobra, desestimada por mayoría (siete votos sobre 10 presentes), fue un pedido de postergación por cuatro días hábiles, lapso formal para negociar posibles cambios. La segunda fue la presentación de propuestas de modificación a los informes de evaluación de las entrevistas tomadas para cada vacante.

Expuestas como informes en disidencia, cada una es acompañada por una terna alternativa para su elevación al Ejecutivo, sustentada en criterios también presentes en las consideraciones para las entrevistas.

Para la vacancia de San Francisco, la terna sugerida propone a Díaz Cafferatta, Robledo y Felizia. Para Villa María, postula a Robledo, Patricio Lutteral (secretario del Juzgado Federal 3 de Córdoba, cercano al juez Miguel Vaca Narvaja) y Felizia.

Poco de azaroso hay en la repetición de nombres. Expuesta ya la predilección por Robledo, el resto de los elegidos, aunque no todos sean del paladar cordobesista, exponen las vías de negociación con vertientes peronistas de otras coordenadas.

Villa María, de rebote

La discusión por San Francisco se llevó buena parte de la reunión de Comisión. Al momento de la votación, el informe de las comisiones evaluadoras se impuso sobre el informe de minoría. No obstante, los seis votos obtenidos, contra tres por la disidencia, no representaron los dos tercios requeridos.

Con dos opciones sobre la mesa, la discusión sobre la vacancia en aquel juzgado volverá al plenario del Consejo, sin fecha confirmada aún.

Similar destino aguarda a la puja por el sillón de Villa María. La similitud con el escenario planteado para la ciudad del este augura el mismo tránsito por la Comisión.

Originalmente considerada subsidiaria, dada la prevalencia que tiene el tribunal de su ciudad para el gobernador, la deriva de la disputa ha realzado la relevancia del juzgado villamariense, clave por su control de las rutas 9 y 158.

Atentos a ello, operadores llaryoristas destacaron que lograron frenar lo que parecía inevitable. También resaltaron la solidez del vínculo con Molea, cuyos representantes en la comisión (Fernanda Vázquez, abogada; Hugo Galderisi, académico) contaron con decisivo apoyo de la diputada kirchnerista Vanesa Siley.

El reconocimiento tiene una lectura subordinada: faltan sólo dos meses para la elección para renovación de representantes de la Abogacía en el Consejo.

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