Patricia Bullrich hace todos los deberes para ser la compañera de fórmula de Javier Milei
Evita confrontar con Karina Milei y se muestra como una herramienta de triunfo legislativo. Se alineó con la mesa política y se bajó de la pelea por la Ciudad.
"Qué me voy a poner a pensar en la Ciudad de Buenos Aires cuando está en plena discusión ese acuerdo político, yo soy realista y formo parte de una coalición". Eso respondió Patricia Bullrich cuando le preguntaron su posición sobre el nuevo acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO, y si eso impactaba en su posible candidatura a jefa de Gobierno en 2027. La senadora se bajó de esa carrera sin dudarlo.
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En rigor, tampoco nunca se había subido. Al menos ella, ya que parte de su equipo y en algunos despachos de la Casa Rosada la imaginan, encuestas en mano, como aspirante porteña de La Libertad Avanza (LLA). El plan de la senadora para 2027 es otro: secundar a Javier Milei en la boleta presidencial. Y está haciendo todos los deberes para conseguirlo, a pesar de la desconfianza que le tiene Karina Milei.
Los deberes de Patricia Bullrich
Tras la salida de Manuel Adorni del Gobierno, en la que jugó a fondo para despegarse del escándalo judicial que puso en crisis al oficialismo, la senadora se adaptó a un perfil menos beligerante. Por alineamiento interno y conveniencia electoral, algo de lo que sabe y mucho por experiencia, la exministra de Seguridad comenzó a negociar cambios con los aliados en los proyectos oficialistas para que salgan como sea, incluso deshilachados como el de inviolabilidad de la propiedad privada. En la mesa política de la Casa Rosada dicen que lo hace en sintonía con los deseos de Karina Milei.
Horas antes de bajarse de la pelea en la Ciudad, la exministra también se había involucrado en los cambios del dictamen de Inocencia Fiscal II, que negoció con los opositores y que validó con la mesa política.
"Obviamente tengo posibilidades de ser candidata, pero como decía yo soy realista, soy consciente de la necesidad de una coalición que mantenga el rumbo estratégico del país, eso es lo importante", indicó la titular del bloque oficialista en la cámara alta, casi al mismo tiempo que el jefe de Gabinete Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el operador karinista Lule Menem, recibieran en la Casa Rosada al jefe del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, y al diputado macrista Fernando de Andreis. La cumbre fue avalada por Karina.
Las aspiraciones políticas de Patricia Bullrich
Más allá de las turbulencias políticas que muchas veces generaron sus declaraciones, Bullrich siempre afirmó estar alineada a la conducción económica del Presidente. Y en las últimas semanas esos gestos se vieron multiplicados por dos razones conectadas entre sí.
La principal tiene que ver con que la senadora no quiere saber nada con cerrar su carrera política como jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. De hecho, en más de una oportunidad la exdama de hierro del PRO ironizó con que no estaba en este momento de su vida política para fijarse si el camión basura hizo el recorrido que corresponde o si las luminarias de algún barrio porteño están funcionando de manera correcta.
Por eso, está claro que con declaraciones como las de hoy Bullrich hace todo lo posible para que no la empujen a una candidatura que no desea ocupar. Algo similar sucedió con su postulación a primera senadora de La Libertad Avanza por la Ciudad de Buenos Aires. La por entonces ministra de Seguridad se sentía muy cómoda en su cargo y no quería regresar a una banca legislativa, y menos si sabía que dada su instalación iba a ser un triunfo en modo trámite. Pero al final aceptó.
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados.
La otra razón por la que el ecosistema observa a una excandidata a presidenta tan alineada es porque desea completar la fórmula de Milei el próximo año. Tanto en la Casa Rosada como en el Congreso se habla de un principio de entendimiento entre Milei y Bullrich para que esa posibilidad se haga realidad en 2027, mientras que hay otras versiones internas que indican que Karina Milei estaría pensando en Martín Menem como posible compañero de su hermano.
A diferencia de Lule, el titular de Diputados es bien ponderado por el jefe de Estado, además de ser uno de los hombres de máxima confianza de la secretaria general. Si bien no está claro si el mandatario aceptaría tener a un Menem como compañero de fórmula, con su eventual nombre en la boleta Karina se garantizaría no sólo el control del Senado, sino, también, la posibilidad de seguir ampliando su partido con un hombre fuerte en la línea sucesoria.
La presión de la senadora con el aval de la mesa política
Tras la salida de Adorni de la gestión, motivada por la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, Bullrich pausó muchas de las críticas que tenía hacia el internos de la dinámica libertaria. No sólo por el rol del por entonces desgastado jefe de Gabinete y vocero, también por el doble comando político que había entre El Jefe, quien todavía delega en los Menem sus trabajo político, y Santiago Caputo. Hoy sin estos problemas, Bullrich se mantiene algo más calma.
Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.
De hecho, la presión que la senadora ejerció para introducir cambios en el proyecto de Inocencia fiscal II, que se está tratando en la Cámara de Diputados, estuvo validado por la mesa política. "Todos los retoques que se hicieron en el dictamen ayer fue un trabajo de Toto, Martín, María y Nacho", comentó a Letra P un funcionario de primera línea de Balcarce 50, en referencia a Toto Caputo, Menem, María Ibarzábal e Ignacio Devitt.
La senadora aceptó el reclamo opositor de prohibir que los funcionarios puedan adherirse al mecanismo que funciona como "tapón fiscal", lo que facilita un potencial blanqueo de fondos. Cuando todavía no había renunciado ni había presentado su declaración jurada en la que anotó la fortuna en bitcoins que había ocultado a ARCA, Adorni se anotó en el régimen simplificado de Ganancias.
La prohibición a funcionarios fue exigida por la oposición aliada y tomada por la jefa del bloque oficialista en el Senado, que llevó el tema a la reunión de mesa política de los martes. Con el aval del grupo, se redactó la versión que la senadora llevó al Congreso para garantizarle otra victoria legislativa a Milei. Un poroto más para sumar a su objetivo de ser vicepresidenta.