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DISCUSIÓN 2027

María Emilia Soria llegó a Viedma sin sonrisas para Weretilneck y bocetó la campaña del PJ en Río Negro

Luego de los gestos de camaradería en General Roca, la candidata del peronismo volvió a enfriar la relación con el gobernador. La batalla por la gobernación.

Dos fotos, los mismos protagonistas, dos mensajes. A principios de mes fue todo sonrisas en el aniversario de General Roca. El lunes, todo seriedad en el Salón Gris de Casa de Gobierno. María Emilia Soria llegó a Viedma y le mostró su cara de pocos amigos al gobernador Alberto Weretilneck.

Todo sucedió como si la camaradería y la distensión del 1 de septiembre hubieran tenido un efecto no favorable a las intenciones de la precandidata peronista a la gobernación, y hubiese buscado revertir el mensaje. “Voy a comprar unos foquitos”, dijo irónicamente Soria ante la consulta del canal público rionegrino sobre qué haría con los 50 millones de pesos mensuales que recibirá la ciudad en compensación por una coparticipación que se entrega con parámetros vetustos.

La intendenta había pedido que se contemplen una variedad de indicadores para un nuevo reparto, pero el gobierno siguió adelante con su fórmula, amparado en que una modificación de criterios sólo podría realizarse a partir de una nueva ley de coparticipación.

El gran beneficiado fue el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler. Esa localidad del Alto Valle Oeste, la tercera de Río Negro en cantidad de población, se quedará con 320 millones de pesos de los pocos más de mil millones que se repartirán entre 14 municipios. Otros 25 jefes comunales miran la foto como pueden. Es el caso del viedmense Marcos Castro, vicepresidente de Juntos Somos Río Negro, que aplaudió la firma de los convenios pero cruzó la plaza San Martín hasta su despacho con las manos vacías.

María Emilia Soria, sin sonrisas en Viedma

Soria llegó a la capital provincial cerca del mediodía. Después de algunas dificultades para hospedarse, asistió al Salón Gris. Ahí, junto a su hermano menor Carlos Soria, saludó a los asistentes, entre los que además de los intendentes firmantes se encontraban funcionarios y legisladores. A la hora de la foto mostró su mejor cara de inconformismo.

Después del acto compartió penas con jefes comunales opositores y oficialistas. Fue especial la charla con el viedmense Castro porque ambos compartieron las críticas severas a la empresa de aguas, ARSA, por la constante rotura de calles y las críticas que recaen sobre las administraciones municipales. El de Juntos Somos Río Negro se sorprendió cuando comprendió que según Soria, ARSA repara más rápido las calles en General Roca que en Viedma.

Las críticas del sorismo a ARSA pueden rastrearse desde las gestiones de Carlos Soria padre, entre 2003 y 2011. Ha sido siempre un caballito de batalla en la defensa de Roca contra lo que acusa como parte de la ineficiencia provincial.

El peronismo que no alcanza

Ya por la tarde, la precandidata presidió un acto en la sede del Partido Justicialista de la calle Buenos Aires, principal arteria comercial de Viedma, venida a menos al calor de la crisis del comercio. Fue un salón colmado. Una rareza para un peronismo capitalino que por lo general está desmovilizado. Soria no ofreció grandes definiciones, pero dejó una misión. “Con el peronismo sólo no alcanza”, dijo y empujó a la militancia a abrir un partido que, en muchas ocasiones, se caracteriza por su comportamiento sectario. Todos saben que será un desafío.

A comienzos de mes, todo era sonrisas entre la intendenta y el gobernador.

A Soria la desvela la unidad. Además de la certeza de que necesitará incorporar actores de otros partidos, sabe que también tendrá que convocar a protagonistas de otros “palos” como comerciantes, deportistas, empresarios, vecinalistas y profesionales. Cuenta con una ventaja de ser quien encabeza el proceso, un dato no menor para la historia del peronismo rionegrino desde la vuelta de la democracia. Si bien no descarta que desde el oficialismo provincial impulsen el armado de una candidatura peronista con el objetivo de restarle votos, sabe que tiene en sus manos la conducción del proceso. No es poco.

Las elecciones en Bariloche

María Emilia Soria no escapa a la elección que va a inaugurar el 1 de noviembre un calendario electoral que terminará probablemente más de un año más tarde si es que hay segunda vuelta presidencial.

Advierte que la andina es una elección local, donde se discute algo frío y poco popular como la Carta Orgánica. Sabe, además, que el peronismo tiene un desafío complejo. Hay una lista oficial del partido en la que confluyeron los principales sectores y otras dos que le compiten directamente por el voto, la que encabeza el exdiputado Osvaldo Nemirovsci y la que preside el exlegislador Alejo Ramos Mejía. Y enfrente estará nada menos que el doble aparato provincial y municipal, luego de la alianza entre Weretilneck y el intendente Walter Cortés.

Lo lógico sería que Soria evitara involucrarse demasiado en una elección tan compleja, pero en Viedma dijo que asistirá a la montaña a acompañar a Fuerza Bariloche. Quiere reeditar los resultados de las legislativas del año pasado que le valieron dos bancas en el Senado y una en Diputados. De esos tres escaños, dos fueron para dirigentes barilochenses: Ana Marks y Adriana Serquis. La restante, para su hermano Martín Soria.

“Los barilochenses me acompañan siempre, lo hicieron cuando fui candidata a diputada. Yo no me olvido”, dijo María Emilia en un claro guiño al electorado de la ciudad más poblada de la provincia.

De cualquier forma, tanto al hablarle a la militancia viedmense como al referirse a Bariloche, la candidata fue cuidadosa. Asegura que no quiere meterse en discusiones locales. Le arroja la responsabilidad de lograr los acuerdos y definir candidaturas a los protagonistas de cada pueblo. Y si no se ponen de acuerdo, habilitará internas.

El peronismo espera que las elecciones provinciales se realicen en el primer cuatrimestre de 2027. Las municipales, después. Por eso, la resolución de la gran pelea provincial tendrá una influencia total en los procesos locales. ¿Y Roca? A esa definición también le comprenden las generales de la ley. Carlos Soria hijo es una posibilidad, pero no una certeza.

¿La principal amenaza para Weretilneck?

Las fotos de septiembre entre Soria y Weretilneck mostraron dos realidades contrapuestas. La distensión se esfumó y aparecieron los gestos adustos. Son señales que preparan un escenario, pero todavía falta para la campaña electoral.

El año pasado el gobernador tiró munición gruesa en un gesto destemplado con una foto que mostraba a un presunto narcotraficante en un acto con la intendenta de Roca. No le sirvió para mejorar la performance de sus candidatos al Congreso y el oficialismo se quedó sin representantes. La Libertad Avanza sintió los efectos del escándalo que involucró a Lorena Villaverde y apenas si salvó la ropa.

En Juntos Somos Río Negro ven que el 2025 dejó un empate entre tres en una campaña nacional en la que se impuso la pelea entre el peronismos y el mileísmo. Por eso, es esperable que en los próximos meses el debate empiece a levantar la temperatura. Si el gobierno nacional continúa cuesta abajo en las encuestas, impactará en los libertarios rionegrinos. Soria se prepara para ese escenario en el que planea consolidarse como la mayor amenaza a la reelección de Weretilneck.

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