MALVINISTA DE ÚLTIMA HORA

Malvinas: la línea de tiempo de un plan cocinado ad referendum de Javier Milei

La SIDE alertó a la Cancillería por Sea Lion. Quirno mandó notas. La interna libertaria se pausó. Economía aprobó liberar fondos. El Presidente dio el ok.

A través de una comunicación interna, en diciembre del 2025, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) le advirtió a la Cancillería que dos empresas, la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, estaban a punto de invertir en un megaproyecto para extraer petróleo en las Islas Malvinas, lo que podría poner en riesgo la seguridad nacional y sentar un precedente negativo en el reclamo soberano de nuestro país sobre este territorio.

Ese fue el puntapié que derivó en a cadena nacional de este jueves de Javier Milei, con la que el Presidente dio un giro discursivo sobre la causa Malvinas. Si bien las autoridades argentinas, como lo hicieron otras administraciones en el pasado, venían monitoreando de manera histórica y sostenida los movimientos políticos, económicos y militares alrededor del archipiélago, dos lecturas políticas de la actualidad hicieron que la Casa Rosada libertaria activara varios resortes del Estado nacional para intentar frenar la iniciativa o, cuando menos, dejar en claro la posición del Ejecutivo.

Una de ellas fue la mirada del gobierno de Estados Unidos expresada en algunas conversaciones privadas e informales con funcionarios argentinos, en la que aseguró que evaluaría su histórica posición a favor del Reino Unido en el conflicto sobre Malvinas. Los trascendidos de ese momento, se explicitaron esta semana con una declaración pública del presidente norteamericano Donald Trump, quien incluso le recriminó al inglés Andy Burnham su falta de apoyo en la guerra contra Irán.

La otra tuvo que ver con el hecho de que una de las empresas que es parte del proyecto Sea Lion tiene su sede central en Israel, un socio político e ideológico de La Libertad Avanza. En el palacio de Gobierno calcularon que de no haber hecho nada al respecto, el kirchnerismo y otros espacios de la oposición podrían haberle achacado a Milei haber declinado el reclamo soberano sobre las islas para privilegiar su red de contactos internacionales.

Por eso, para Balcarce 50, la simple promesa de respaldo de la Casa Blanca fue tomada una oportunidad geopolítica inédita desde 1983, cuando se retomó la democracia poco después de la finalización de la guerra. De ahí que algunas de las más altas autoridades del oficialismo organizaron una serie de reuniones en los meses siguientes para elaborar el paquete de medidas que, finalmente, el jefe de Estado presentó en cadena nacional.

El Presidente Javier Milei, al borde del balcón de la Casa Rosada. A sus espaldas, Karina Milei y Santiago Caputo.

El Presidente Javier Milei, al borde del balcón de la Casa Rosada. A sus espaldas, Karina Milei y Santiago Caputo.

El paquete de propuestas que le llevaron a Javier Mieli

Tras las advertencias del organismo de inteligencia que preside Cristian Auguadra, que en paralelo colabora con intercambio de información con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, presentó varios reclamos al Reino Unido, y a las empresas petroleras, por los canales oficiales. Sin embargo, el canciller le avisó tanto al titular de la SIDE, como al estratega presidencial Santiago Caputo, que las herramientas administrativas a su alcance eran limitadas. En la cadena nacional, Milei habló de "más de 60 presentaciones".

Desde marzo de esta año, y hasta las horas previas del discurso de Milei de este jueves por la noche, se sucedieron una serie de encuentros en el Salón Martín Fierro, donde el asesor tiene su base de operaciones, para abordar el tema y elaborar un paquete de anuncios, que luego enviarían a la Quinta de Olivos para la aprobación final por parte del Presidente.

Estuvieron involucrados, también, el ministro de Economía, Toto Caputo, quien validó las inversiones de una base en Tierra del Fuego, algo que, en rigor, comenzó el gobierno de Alberto Fernández en 2022 y luego se paralizó en el marco del desfinanciamiento de la obra pública por parte de este oficialismo; el titular de Defensa, Carlos Presti, encargado de darle forma y activar el Consejo de Seguridad Nacional, un espacio que ya figuraba en la ley de Defensa Nacional 23.554 sancionada en 1988; y la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal, la mente detrás de la redacción del proyecto que se enviará al Congreso para endurecer penas a las compañías vinculadas al proyecto Sea Lion.

En otras palabras, el paquete de medidas que contribuyó a que el Gobierno pueda recuperar la agenda pública, en medio de numerosos cuestionamientos por el programa económico y los ataques del Presidente, se elaboró entre estos funcionarios que orbitan en el ecosistema caputista, que venía deslucido en otras numerosas áreas gracias a la creciente influencia del karinismo.

Sin embargo, varias fuentes consultadas para esta nota coincidieron en que, por primera vez en mucho tiempo, Karina Milei y Caputo pausaron sus diferencias para aprobar las nuevas herramientas antes que lleguen a manos del Presidente. El posteo en Twitter de la secretaria general de la Presidencia anticipando la cadena nacional fue una muestra pública de ese entendimiento interno. De hecho, la mujer más influyente de la Casa Rosada no publicaba nada en la red social desde el 27 de junio pasado, cuando despidió del cargo de jefe de Gabinete a Manuel Adorni.

Una pausa en la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo

Con la interna saldada, al menos respecto a este único punto, llegó a manos de Milei la propuesta completa, que aprobó casi de inmediato, pese a las posibles repercusiones negativas que podría tener con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, según lo consideran en Balcarce 50. El líder de La Libertad Avanza adelantó parte de la la iniciativa en sociedad el martes pasado, durante la reunión de gabinete que se llevó adelante en el Salón Eva Perón.

De esa cumbre ejecutiva sólo trascendió que se había abordado el tema Malvinas, y que Milei brindaría una cadena nacional el jueves siguiente. Al vocero presidencial, Adrián Ravier, le prohibieron dar demasiados detalles sobre el discurso, y lo mismo a los demás integrantes del gabinete, que una y otra vez se limitaron a repetir un mismo guión de respuesta: "No estamos autorizados a dar ningún tipo de información, ni opinar, ni negar ni corroborar ninguna hipótesis sobre Malvinas".

La idea era evitar que los trascendidos complejicen la estrategia y detonaran con antelación los vínculos internacionales, al mismo tiempo que se proponía generar expectativa tras largas semanas de intrascendencia libertaria. Con sus idas y vueltas, el Gobierno tiene serias dificultades para generar una propia narrativa; y puertas adentro, con esta cadena nacional se pretendió mostrar a un Milei con iniciativa, más protagonista en temas sensibles y con cierta aura de estadista que muchas veces es difícil de ver con discursos repletos de insultos o desvaríos.

El anuncio de la cadena nacional en la reunión de gabinete

Ante sus ministros, Milei ordenó a todos los presentes alinearse con la propuesta y amplificarla por todos los canales posibles. Un día después de la reunión de gabinete, sin embargo, la señal de televisión Todo Noticias advirtió que el intérprete oficial de la Presidencia, Walter Kerr, un hombre de carrera de la Cancillería, ingresó a la Casa Rosada acompañado de un empresario inglés, aunque nadie informó ninguna agenda oficial al respecto.

Durante toda la mañana de este viernes, distintos encargados de la comunicación oficialista ponderaron que la cadena nacional fue bien recibida en los medios de comunicación y las redes sociales, con picos de rating y elevados índices de conversación digital. Eso pese a que las palabras del jefe de Estado significaron un giro narrativo de 180 grados respecto a otras intervenciones recientes sobre el tema Malvinas, como cuando Milei se declaró fanático de Margaret Thatcher, quien ordenó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano el 2 de mayo de 1982, o como cuando mencionó "la autodeterminación" de los kelpers.

Cerca del 90% del discurso de la cadena nacional fue escrito por Caputo, en tanto el resto fueron correcciones del Presidente y el ministro de Economía. En los pasillos de la sede de Gobierno no explican el cambio discursivo de Milei más allá de la oportunidad histórica que les presentó Trump, de todos modos reconocen que que se inspiraron en una ley sancionada durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner para frenar la explotación británica de recursos y para avanzar con una base naval en la provincia más austral de nuestro país.

Javier Milei en el acto por Malvinas de 2025, cuando estuvo a nada de reconocer el derecho a la autodeterminación de los kelpers,
Javier Milei en el acto por Malvinas de 2025, cuando estuvo a nada de reconocer el derecho a la autodeterminación de los kelpers,

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