Un cronograma de desembolsos de los más de 400 mil millones de pesos que Tucumán reclama a la Casa Rosada fue la condición principal que el gobernadorOsvaldo Jaldo puso sobre la mesa para avanzar en negociaciones que le permitan a la gestión de Javier Milei, sumar los votos de la provincia norteña a favor de la reforma laboral que el Senado podría debatir la semana que viene.
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“Somos dialoguistas”, insiste el peronismo tucumano, en público y en privado.
El pedido de Osvaldo Jaldo
Jaldo advirtió que el cronograma de desembolsos le permitiría a Tucumán tener previsibilidad financiera para los próximos meses. Como la mayoría de sus pares, enciende luces amarillas por la caída en la recaudación y por el impacto que esto tiene en las cuentas públicas. En el goteo diario que realizan las autoridades provinciales hay entre ocho y diez mil millones de pesos mensuales que se van sumando desde hace ya tiempo. En la proyección, explican, esto implica una pérdida equivalente a dos planillas salariales de la planta estatal.
“Tienen que entender que hay que consensuar”, repite el tucumano en sus conversaciones con los negociadores nacionales, cruzadas además por el capítulo que modifica el Impuesto a las Ganancias y amenaza con empeorar el escenario que el gobierno tucumano describe como crítico.
| Participamos de una reunión en la Casa de Salta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto al ministro del Interior de la Nación @diegosantilli, para plantear la necesidad de revisar el capítulo fiscal de la reforma laboral por su impacto en la coparticipación provincial.… pic.twitter.com/rkFAocj5Uw
En el listado de fondos que Tucumán busca recuperar se incluyen a compromisos firmados para la construcción de obra pública y a Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que no fueron girados oportunamente. También se consignan compromisos del PAMI por el pago de servicios brindados por la provincia a los jubilados de la obra social nacional. Sólo por este concepto, la deuda alcanzaría los $ 40.000 millones.
La postura de Tucumán
Desde Buenos Aires, las autoridades tucumanas escucharon el reclamo de los libertarios para “adelgazar” el gasto público. Pero, el jaldismo asegura que es esencial mantener un Estado activo e invirtiendo en áreas esenciales como salud, educación e infraestructura.
En sus diferencias con la adminitración libertaria, sostienen que la culpa de la baja en los ingresos es de la caída en la actividad económica, responsabilidad de la gestión nacional. Ante un escenario de restricciones, el gobierno tucumano comenzó el año con el congelamiento de las designaciones en la planta estatal hasta el 2027.
Jaldo juega con el as en la manga de dos senadoras en la cámara alta. Una de ellas es Beatriz Avila, que conformó el bloque Independencia que responde directamente al mandatario y puso la firma en el pedido opositor para que Victoria Villarruel convoque a la sesión para la semana que viene.
Pedido oposición sesión extraordinaria 11 de febrero