La UCR de La Pampa le abre la puerta a La Libertad Avanza para formalizar un frente antiperonista
Este sábado se reúne la Convención. Una mayoría acepta teñirse de violeta. Final feliz para Berhongaray. Los intendentes pisan fuerte. El factor Tierno.
Martín Berhongaray junto a algunas de las intendencias radicales de La Pampa. Hacen fuerza para liderar la alianza opositora. FOTO: www.radiokermes.com
La UCR de La Pampa se convertirá este sábado en la primera del país en un territorio que no gobierna en abrir las puertas a una alianza ampliada, que incluya no solo a La Libertad Avanza sino a enemigos históricos, con tal de armar un rejunte que el año que viene le quite el invicto al peronismo, que nunca perdió una elección provincial.
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En el encuentro de la Convención que se realizará este sábado en el Comité Provincia del centro de Santa Rosa habrá chicanas y picante, posiciones encontradas y debates de fondo, pero el final está cantado. Una fuerte mayoría dará el visto bueno a que el radicalismo conforme una alianza con espacios libertarios y con Comunidad Organizada, además de otros sectores que ya fueron aliados, como el PRO, el Movimiento Federalista Pampeano (MoFePa) y el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).
La UCR y La Libertad Alianza ya tuvieron pactos electorales concretos en Chaco y Mendoza, dos provincias donde gobierna el radicalismo. También se mecharon con el gobernador Rogelio Frigerio en Entre Ríos. En el caso de La Pampa, la alianza se armaría para dar el zarpazo.
Un final feliz para Martín Berhongaray
El triunfo de la alianza ampliada en la Convención será el capítulo final de la "Operación Tragarse Sapos", que con paciencia y dedicación tejió Poli Altolaguirre, jefe del bloque legislativo provincial y armador de la candidatura a gobernador de Martín Berhongaray. La Convención hará notar que está dispuesta a juntarse con La Libertad Avanza, pero encabezando la boleta, una situación sobre la que hoy nadie puede dar garantías.
Poli Altolaguirre, armador de la candidatura de Martín Berhongaray para la Gobernación.
La línea Celeste es la más proclive a juntar todas las partes que se puedan. La Azul que representan Francisco Torroba y Pedro Salas en Santa Rosa, o el intendente de General Acha Abel Sabarots, es la que pone algunas resistencias y no se imagina en un mismo acto de campaña con antiguos enemigos. El sector del senador Daniel Kroneberger está a mitad de ese camino. El propio legislador parece haber bajado un poco el copete, luego de que semanas atrás agitó la advertencia de que también se quería anotar en la carrera por la gobernación.
En todas las tribus hay, al fin de cuentas, una mayoría de miradas resultadistas dispuestas a dejar de lado el jogo bonito en 2027.
Los intendentes que pisan fuerte
La posición de la treintena de intendentes de la UCR es clave para el desenlace. Sin ese aval, hubiera sido imposible avanzar en una coalición con actores hasta hace un par de años impensados. Los jefes comunales se volcaron al pragmatismo extremo y perciben que el electorado se tiñó de violeta y que les será dificultoso sostener sus gobiernos locales si no amalgaman todo lo no peronista que encuentren a su paso.
La mayoría de las jefaturas comunales opositoras tienen una relación madura y hasta cordial con el gobierno provincial. Pero también se ilusionan de verdad con que un radical por primera vez pueda ser el jefe del Ejecutivo en La Pampa.
Las intendencias de la UCR de La Pampa son cerca de una treintena y están organizadas para hacerse sentir, pero también tienen miradas diversas.
Esa mirada de las intendencias fue, inicialmente, la lógica para ganar la provincia. El argumento permeó en base a datos concretos. Por un lado, el triunfo de Javier Milei en la presidencial de 2023 y el cuasi empate entre el PJ y La Libertad Avanza en la legislativa del año pasado, cuando la UCR mordió el polvo de la derrota con un 8%.
Evidencias de la historia reciente de La Pampa
Hay otra evidencia histórica que empuja al radicalismo para el lado de ampliar la alianza. En mayo de 2023, antes de las sorpresas presidenciales y cuando La Libertad Avanza no asustaba a casi nadie, Berhongaray estuvo a 5 puntos de evitar la reelección del peronista Sergio Ziliotto en 2023. En esa ocasión, el tercero en discordia, Juan Carlos Tierno con Comunidad Organizada, sacó casi un 7%. La situación habilitó cuentas que sembraron la idea de que si toda esa oposición iba junta, el gobernador era otro. Al estilo: dos más dos, es cuatro. Este sábado, la Convención radical se abrirá a ese camino alternativo.
Comunidad Organizada y Tierno en particular tienen altísima oposición de dirigentes radicales de primerísimo plano, que lo tildan de autoritario e inepto, también con datos a mano, porque acumula situaciones de fracaso. También le refrescan las denuncias por violencia de género.
Hay un detalle de valor, ya que la UCR de La Pampa tiene hacia su interior un mecanismo interno de Ficha limpia, que determina que las personas condenadas por un delito, como Tierno, no podrán ser candidatas ni del partido ni de un frente.
El factor Tierno
Tierno fue un personaje siempre presente en los gobiernos del peronismo desde el regreso de la democracia. Asesor letrado del gobierno de Rubén Marín en el '83, luego ocupó el Banco de La Pampa, de donde se fue con una mochila de denuncias por corrupción.
Adrián Ravier y Juan Carlos Tierno difundieron su "entendimiento" antes de que el radicalismo definiera si quiere ampliar la alianza.
En 2006, se fue echado del Ministerio de Seguridad provincial cuando se incrementaron los abusos policiales en comisarías y el tráfico de cocaína en la provincia. Entre 2007 y 2008, duró apenas 87 días como intendente de Santa Rosa. La gestión fue un escándalo. Lo condenaron por abuso de autoridad y la denuncia la hizo el radicalismo, que sacando provecho de ese caída llevó a la Intendencia a Torroba.
Desde entonces, Tierno fue y vino de manera permanente. Dio un portazo al PJ, pero regresó de la mano de Carlos Verna al Ministerio de Seguridad, de donde lo volvió a echar. Coqueteó un tiempo con Patricia Bullrich y el año pasado anunció un acuerdo, también breve, con Juan Schiaretti.
Después fue rapidísimo para el mandado de lograr un “entendimiento” con Adrián Ravier, que desde la Casa Rosada miraron de reojo. Con el discurso de la casta ya en desuso, La Libertad Avanza lo sumó al rejunte y este sábado la UCR definirá por mayoría, pero no sin dolor, tragarse también ese sapo.