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LETRA PEPE

La semana después del 5 a 0 a Javier Milei en el Senado

Los gobernadores jugaron para propinarle una derrota a la Casa Rosada, pero dejaron la puerta abierta para negociar. La tregua bonaerense.

El correntino Gustavo Valdés pasó de ser el mejor aliado a aportar tres votos para la articulación opositora que esta semana le propinó una verdadera paliza política a Javier Milei en el Senado. Los exJuntos por el Cambio Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio, Leandro Zdero e Ignacio Torres, interlocutores habituales de la Casa Rosada, dejaron que el desastre se consumara. El peronismo aprovechó el caos libertario para esconder sus internas y coronar una victoria inédita.

El Presidente metió a todos en la misma bolsa y prometió venganza. Tiene un plan que cree que resolverá todos los problemas de su gobierno: arrasar en las elecciones de medio término. “En octubre los paseo en chota (sic)”, reveló esta semana el periodista Alejandro Fantino que dice Milei en privado sobre los tiempos que vienen, que avizora turbulentos.

Ahora hay que pasar el invierno, que arrancó con problemas en todos los frentes. Esta semana, el Gobierno tuvo que activar un operativo de emergencia para explicar el off the record con el ministro Toto Caputo que violó Fantino cuando dijo que se venía un caos económico. Por su parte, el Presidente tuvo que responder por el ingreso sin control de 10 valijas en un misterioso vuelo privado que llegó al país en febrero y por las últimas revelaciones del escándalo Libra, que acechan desde Estados Unidos.

Mientras, corren los tiempos electorales, que le ofrecen al Gobierno una llave de la solución a parte sus problemas en el corto plazo. La oposición más dura del Congreso no se termina de tragar el cuento de la guerra total entre los gobernadores y la Casa Rosada. “Tiendo a pensar que lo hicieron para encerrar a La Libertad Avanza con el cierre de listas de las provincias”, apunta un diputado que trabajó esta semana para conseguir el dictamen de los proyectos de emergencia pediátrica y los recursos para las universidades.

La fecha límite para desactivar las bombas es el 17 de agosto, cuando vence el plazo para la presentación de listas nacionales. Entonces se sabrá si LLA presenta boletas propias en todas las provincias o cierra acuerdos locales con los gobernadores. En definitiva, si Milei pondrá todo para cumplir con la amenaza que dejó plantada Fantino para disciplinarlos.

En la mira de esa supuesta estrategia están los exJuntos por el Cambio que, en la previa de la sesión del Senado, filtraron que les habían pedido a sus senadores que pelearan por los dos proyectos impulsados por las provincias, la distribución de lo recaudado por el Impuesto a los Combustibles y el establecimiento de un criterio para el reparto de ATN, pero que no apoyaran las iniciativas sobre discapacidad y jubilaciones.

Más tarde, en el recinto, intentaron marcar esa posición. Cornejo, Frigerio y Zdero retiraron a sus senadores. Torres los hizo abstenerse. El peronismo jugó para encerrarlos. “Si no se aprueban los proyectos previsionales y de emergencia en discapacidad, no salen los proyectos de los gobernadores”, advirtió la camporista Anabel Fernández Sagasti.

Así se implementó la coreografía de ausencias y abstenciones, que sirvió para mostrar que las puertas de la negociación no están cerradas de parte de las provincias, pero también para dejar en evidencia hasta dónde puede llegar una embestida opositora si se propone hacer daño. Milei responde intransigente, pero sabe que el caos económico está a la vuelta de la esquina.

Zdero es el único gobernador que, hasta el momento, logró cerrar un acuerdo electoral con LLA para las elecciones locales del 11 de mayo pasado. Frigerio y Cornejo son del club de los que todavía esperan un llamado para ver si podrán sumar a los libertarios a las listas de legisladores nacionales. La estrategia política de la Casa Rosada los desconcierta. Valdés, que había sido uno de los gobernadores de mayor diálogo con el Gobierno, se desayunó un día con que los libertarios rechazaban el armado de un frente común y jugarían a arrebatarle la gobernación en los comicios del 31 de agosto.

La guerra interna de los libertarios

Mientras se prepara para la batalla local, Valdés corrió en la búsqueda del senador peronista Carlos “Camau” Espínola, otro aliado frecuente del Gobierno que este jueves se sumó a la embestida opositora, en decisión conjunta con el gobernador.

Espínola fue uno de los que vivió en carne propia el cambio de comando de las negociaciones políticas de la Casa Rosada, de Santiago Caputo a la tríada que forman Karina Milei y los primos Martín y Eduardo Lule Menem. Conversaciones que llevaban meses de buenos frutos con el asesor presidencial terminaron en la nada cuando intervino el sector karinista, que clama pureza o muerte.

Lo mismo pasó con el resto de los gobernadores, que se habían habituado al diálogo con Caputo, que forma parte del ala acuerdista junto al jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Pero la guerra entre Caputo y los Menem es total, y el Presidente laudó, una vez más, en favor de la línea que marca su hermana Karina.

Ahora Francos intentará buscar un puente de diálogo. El Congreso espera. La oposición consiguió esta semana dictámenes en Diputados para otros dos proyectos hostiles a la Casa Rosada, el que declara la emergencia pediátrica, con eje en la dramática situación del hospital Garrahan, y el de financiamiento de universidades. Ambos están en condiciones de ser tratados en el recinto, pero su aprobación depende de la buena voluntad de los gobernadores, que no tienen urgencia con la agenda social.

La oposición dura les tira la pelota. “Que los diputados ligados a los gobernadores se carguen al hombro los proyectos que quieren las provincias y ahí negociamos para aprobar todo”, dice un diputado que dialoga con varios mandatarios. Las vacaciones de invierno le caen como anillo al dedo al Gobierno, que apuesta todo a la guerra comunicacional de "Milei contra la casta" para vencer el impulso opositor.

El impasse del peronismo y el veto cruzado de la campaña

Mientras el Gobierno administra derrotas, el peronismo pactó la tregua en la interna para alinearse en la campaña de la provincia de Buenos Aires. Tras confirmar el acuerdo de todos los sectores, el frente Fuerza Patria sacó el primer spot de campaña. El encargado de lanzarlo desde sus redes sociales fue Sergio Massa.

Según pudo saber Letra P, el armado estuvo a cargo de los jóvenes del Frente Renovador y buscó dar una señal paz interna. Massa actuó el miércoles como articulador entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, con quien habló varias veces por teléfono durante la jornada.

La unidad se construyó a la fuerza y el cierre fue tenso, pero las horas siguientes dieron las primeras señales de funcionamiento en equipo. El jueves se publicó el primer comunicado, una declaración de principios que fue validada por todos los sectores. Hubo reunión de apoderados y de junta electoral y se definió el esquema de reparto de lugares en las listas.

El viernes se lanzó el spot, previa consulta de Massa con Kicillof y con el ala cristinista, que dio el visto bueno. “Ahora hay que hablar de lo que le interesa a la gente. Este video es el primer paso para mostrar que somos una alternativa para enfrentar la crueldad del ajuste de Milei”, explicaron en el massismo.

“Están en un impasse electoral. Se seguirán matando después de diciembre. Pero ahora van a salir a hace campaña con todo”, anuncia un diputado opositor de diálogo con todas las tribus peronistas en la Legislatura. Esta semana, los equipos del massismo, el cristinismo y el kicillofismo tendrán su primera reunión formal para trazar los lineamientos principales de la campaña.

Todo tendrá validaciones cruzadas. Además, se diseñará un esquema de articulación entre el comando central de la campaña provincial y las acciones de las ocho secciones electorales. En el plan ideal figura que, el sábado 19, cuando se presenten los nombres de las listas provinciales, también haya una primera definición sobre las nacionales. Aunque es una elección "en dos tiempos", se trabajará como un paquete. En paralelo, la política piensa en cómo aumentar la participación electoral el 7 de septiembre. Más que nunca tendrán protagonismo los aparatos locales.

La avenida del medio bonaerense

Mientras el PRO y La Libertad Avanza avanzan en medio de desconfianzas, el peronismo mira con agrado la aparición de la tercera vía bonaerense, en cuyo armado trabajó en detalle el diputado Emilio Monzó, que además de soñador eterno de la alternativa de centro es amigo íntimo de Massa. En el Frente Patria creen que le comerá parte del electorado antiperonista al armado libertario.

Las Fuerzas del Centro quedaron representadas en el espacio Somos Buenos Aires, donde confluyen la UCR - con unidad de los exrivales Miguel Fernández y Pablo Domenichini-; Facundo Manes; el sector que comanda el cordobés Juan Schiaretti; el peronismo disidente del intendente de Tigre, Julio Zamora; el socialismo y la Coalición Cívica.

A ese armado se agrega el diálogo con Hechos, el espacio que presentaron los hermanos Manuel y Santiago Passaglia. En Somos Buenos Aires no descartan que esta semana puedan llegar a un acuerdo con los nicoleños para confluir en listas comunes en algunas secciones electorales. Los operadores más optimistas creen que el frente puede alcanzar los dos dígitos en el interior bonaerense, aunque el escenario será más complejo en el conurbano, donde se juega la guerra total entre el peronismo y los libertarios que adelantará la suerte del gobierno en octubre.

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