El regreso de los Chachos, la cuasimoneda de La Rioja, volvió a instalar la discusión sobre la economía provincial. El gobernador Ricardo Quintela volvió a recurrir a la emisión de bonos provinciales para impulsar el turismo y reavivó el cruce entre la dirigencia provincial y figuras libertarias alineadas con el presidente Javier Milei.
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La polémica se activó tras un intercambio en redes entre Jorge Yoma, representante legal de La Rioja ante la Corte Suprema de Justicia por los fondos de la Coparticipación, y la diputada libertaria Lilia Lemoine, quienes discutieron por el uso del instrumento financiero para incentivar el turismo interno en la provincia. Sin embargo, la crisis del modelo económico riojano va más allá de la cuasimoneda y del chisporroteo mediático.
En un contexto de crisis económica y a la espera de una definición judicial por la deuda que la Nación mantiene con la provincia, en septiembre la gestión provincial relanzó su versión del Previaje como una herramienta para amortiguar el impacto en uno de los sectores más afectados por las políticas nacionales. Dicen que funcionó, pero la oposición tiene sus dudas.
Las críticas opositoras y el recuerdo de los viejos bonos
Ningún diputado kuka y menos de La Rioja tendría que mostrar la cara por la comisión de Presupuesto... RECORDEMOS QUE QUINTELA IMPRIMIÓ CHACHOS para pagar gasto público...! pic.twitter.com/l0u60tqd4n
En aquel momento, la oposición rechazó la iniciativa. Fuentes del radicalismo señalaron a Letra P que la objeción se basó en la inconstitucionalidad del instrumento, aunque admitieron que tuvo efectos positivos sobre la actividad económica.
"La Rioja depende en gran medida del empleo público y es la provincia con los salarios más bajos", remarcaron. A la vez, reconocieron que la situación tiende a empeorar si se tiene en cuenta que la industria textil es una de las más fuertes en la provincia y el rubro encabeza los listados entre las más golpeadas por la apertura de importaciones. "Están trabajando con una capacidad instalada del 50% y anticipando vacaciones", dicen y describen una foto que atraviesa a muchas provincias del país.
Los trabajadores percibían los Chachos por fuera del salario y esa inyección incentivaba el consumo interno, explicaron. Esto sucedía en la última semana del mes, donde el consumo siempre decae. Ahora, la nueva edición del previaje riojano con Chachos no pasó por la Legislatura local, por lo que acusan a la gestión Quintela por "falta de transparencia".
La disputa política con la Casa Rosada
Con todo, el oficialismo riojano defendió las medidas como una respuesta a la “asfixia económica” que le atribuyen al gobierno nacional. El espacio libertario local rechaza ese argumento y adjudica la crisis a la gestión provincial. “Tanto los Chachos como el previaje riojano fueron respuestas de corto plazo. El programa buscó estimular el consumo de manera artificial, subsidiándolo con recursos públicos mal administrados”, aseguró una fuente libertaria a Letra P.
“El verdadero desarrollo llega con cuentas ordenadas, respeto por el esfuerzo del contribuyente, baja de impuestos y estímulo a la inversión privada”, concluyeron desde ese sector.
El previaje con Chachos y el impacto en el turismo de La Rioja
Pese a todo, el oficialismo riojano destacó los resultados obtenidos con la medida. Inspirado en la política de estímulo al turismo impulsada durante el gobierno de Alberto Fernández por el entonces ministro Matías Lammens, el programa provincial se aplicó entre octubre y diciembre.
En palabras del secretario de Turismo provincial, José Rosa, la iniciativa permitió incrementar en un 20% la capacidad instalada durante diciembre. En total, se canjearon más de 350 millones de Chachos y se espera que, en los primeros días de enero, el gobernador anuncie un nuevo relanzamiento del plan.
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José Rosa, secretario de turismo de La Rioja, en la presentación del previaje
En el área de Turismo sostuvieron que los programas culturales y de promoción permitieron que La Rioja dejara de ser una provincia de paso para consolidarse como destino. Por eso no descartan un nuevo impulso que vuelva a resucitar a los Chachos, que parecían haber pasado al olvido.
Tras la asunción de Javier Milei, el sector había sufrido un fuerte retroceso y la administración provincial recurrió a esta política para sostener el empleo. Ahora, la usa aleatoriamente, según lo demande la ocasión.