El gobernador de La Pampa, Sergio ZIliotto, junto a sus postulantes y la jefa de campaña Elsa Labegorra, micrófono en mano, en el acto de este viernes.
El gobernador eligió una ironía cinematogrática. "Un nuevo capítulo de la fallida serie del fin del peronismo. Se vienen más temporadas", escribió en Twitter. Entiende que el revés elctoral sufrido por La Libertad Avanza es parte de una serie de derrotas sucesivas que la gestión nacional viene sufriendo en el Congreso y ante la opinión pública. Opositor desde el minuto cero, Ziliotto también pareció ensayar en ese contexto una chicana para sus pares. “Pareciera que está empezando a despertar parte de la dirigencia”, dijo la semana pasada.
El PJ pampeano tendrá que lidiar con algunas grietas internas que tienen el riesgo de convertirse en fuego amigo. Este viernes el presidente del partido amuchó a las intendencias de toda la provincia para bajar línea en el arranque de la actividad proselitista, pero el peso de las ausencias no pasó desapercibido. Sobre todo las de la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso, y su par de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, que, por ahora, atienden su propio juego.
Los nombres del PJ de La Pampa
En la mesa de cabecera en el encuentro, que se hizo en el Club de Caza a mitad de camino entre Santa Rosa y Toay, Ziliotto estuvo acompañado por los principales candidatos de Defendemos La Pampa, el decano de Ciencias Veterinarias de la UNLPam, Abelardo Ferrán; la diputada nacional Varinia "Lichi" Marín; el subsecretario de Deportes Ceferino Almudévary la intendenta de la oesteña Luán Toro, Mónica Valor.
También apareció en primer plano la histórica jefa de campaña, Elsa Labegorra, que hace décadas que ostenta ese sitial, incluso contra los cambios culturales y tecnológicos que hay en el rubro.
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El gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto y su candidato, Abelardo Ferrán, este sábado, en la exposición rural de General Pico.
Uno de los puntos que se abordaron en la presentación fue la boleta única, que debutará en estas elecciones. El peronismo de La Pampa tiene un aceitado aparato en toda la provincia y el cambio de esa herramienta es observado como un detalle que puede tener influencia. Además, "La Elsa" comanda también al ejército que maneja redes y que incluyó este domingo el lanzamiento de un streaming partidario del PJ.
Ziliotto auguró “un triunfo peronista” en La Pampa y avisó que “desde lo político hay mucho más en juego que la elección de diputados". Para el gobernador, el 26 de octubre están en juego un modelo de país y un modelo de provincia.
Sergio Ziliotto busca ahuyentar ruidos
El gobernador viene haciendo fuerza para instalar convencido y sin fisuras la candidatura de Ferrán, que generó asombro y causó algunos ruidos. El exministro de la Producción fue una carta que jugó Ziliotto para involucrar a la militancia de General Pico, bastión peronista. Pero no es un dirigente ni siquiera cercano al exgobernador Carlos Verna, principal motorizador de disgustos contra la propia gestión oficialista.
Ferrán es oriundo de Rancul y su militancia central está en esa ciudad del norte pampeano, desde que era dirigente de la JP. También tiene vínculos con el sector agropecuario, aunque con rispideces, porque en la época de la Resolución 125 se jugó a favor del gobierno nacional kirchnerista y contra las patronales agropecuarias.
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Abelardo Ferrán, el candidato de Sergio Ziliotto por el PJ de La Pampa.
Retirado de la política desde hace largos años, representa a la comunidad universitaria, pero él mismo se admitió sorprendido por la propuesta, que le llegó cuando está a punto de jubilarse y para competir contras dos candidatos de los que resalta su juventud, Federico Guidugli de la UCR, y Adrián Ravier de La Libertad Avanza.
Ferrán estaba pensando en la posibilidad de ser rector de la Universidad Nacional de La Pampa. A la candidatura para el Congreso no la tenía en el radar, ni estaba en sus planes. "Por una cuestión de conciencia y responsabilidad social, creí que tenía que aceptar", explica a quién quiera preguntarle.
Su designación tampoco cayó del todo bien en las intendencias de las principales ciudades pampeanas.
Luciano di Nápoli y Fernanda Alonso toman distancia
Tampoco es novedad que di Nápoli y Alonso miran de reojo el 2027. Se anotaron en la carrera por la Gobernación, como también lo hizo el senador Daniel “Paly” Bensusán, en ese caso con un guiño ziliottista.
El intendente de la capital es el que está más alejado quiso competir por la presidencia del PJ contra Ziliotto, pero la Junta Electoral le bajó la lista y desde entonces tomó aún más distancia. Sus representantes renunciaron a la conducción partidaria y ya adelantó que no jugará en las elecciones de octubre. Este domingo saludó el triunfo en la provincia de Buenos Aires con un reconocimiento no azaroso a "Axel Kicillof y los colegas intendentes".
El viernes del lanzamiento de campaña, di Nápoli se mostró en gestión. Anunció una millonaria inversión con fondos propios de la comuna para concretar mejoras de asfalto y desagües cloacales en el barrio Centro de Empleados de Comercio.
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Luciano di Nápoli en gestión, mientras sus pares están en campaña: obras para un barrio de la capital de La Pampa.
Alonso, en cambio, prometió sumarse a la campaña y, relativamente, se cuadra. Aunque pega varios faltazos, siempre avisa, para no traicionar. Estuvo el jueves con el gobernador en un sorteo de 108 viviendas sociales para su General Pico, la segunda ciudad de la provincia. También lo acompañó este sábado en una recorrida por la exposición rural de su ciudad, en la que Ziliotto estuvo con Ferrán.
Alonso y di Nápoli comparten su pertenencia a un sector de intendencias “no alineadas”, pero también tienen intereses encontrados, no sólo porque compiten por el premio mayor, sino porque tienen distintas pertenencias internas. Alonso siempre reportó a Verna y la Plural. Di Nápoli armó una construcción propia después de su portazo a La Cámpora.
Sergio Ziliotto juega su liderazgo en la batalla contra Javier Milei
“No hay 2027 sin 2025”, repitió Ziliotto este fin de semana, convencido además de que las elecciones del 26 de octubre son “un punto de inflexión”. “No queremos otro 2001-2002, porque no sé si las provincias y los municipios van a tener capacidad para sostener la demanda de alimentos", aclaró y advirtió que "ante una crisis social, el gobierno nacional sólo puede ofrecer represión". "No tiene otra alternativa", aseguró.
Ziliotto sabe que en octubre, además de las bancas legislativas y los modelos de país y de provincia, también se pone en juego su liderazgo y su derecho, o no, a meter la cuchara en el peronismo que viene.