Congreso

La oposición no logra un acuerdo para sesionar y La Libertad Avanza se ilusiona con poner un pie en la AGN

UP no pudo juntar número en el Senado, donde buscaba un acuerdo con la UCR para abrir el recinto. Karina Milei quiere un auditor. El vínculo con la Corte.

La última semana de sesiones ordinarias tiene un desafío máximo para La Libertad Avanza: evitar que abran los recintos de ambas cámaras para que la oposición no pueda cubrir las seis vacantes de la Auditoría General de la Nación (AGN), sin presencia libertaria. De lograrlo, el oficialismo buscará negociar con el nuevo Congreso.

Deben votarse tres auditores por cada cámara y el plan de LLA es que estos cargos entren en un combo con otros que requieren aval parlamentario, como los pliegos de la Corte Suprema, que precisan dos tercios del Senado. Hasta ahora, en LLA celebran que en ningún recinto prosperaron negociaciones entre la oposición y el oficialismo para abrirlos antes del 30 de noviembre, fecha límite para las sesiones ordinarias. En la cámara alta, hubo un intento Unión por la Patria de sesionar este jueves, pero el radicalismo lo vetó.

En Diputados, las conversaciones entre las bancadas opositoras que dominaron las sesiones los últimos meses no pudieron retomarse luego de la elección del 26 de octubre. Los espacios vinculados a gobernadores no atienden el teléfono y tampoco aparecen las distintas variantes del radicalismo. Ni siquiera se muestran dispuestos a sesionar los miembros de Democracia Para Siempre, la UCR crítica, que fue muy activa en la agenda opositora de este año.

La última cuenta que hicieron los referentes opositores de la cámara baja dio un máximo de 120 integrantes dispuestos a abrir el recinto, nueve menos que el cuórum. Es por eso que esta semana no hubo citación y aún no fue convocada una sesión para la próxima, la última con la actual conformación.

La rosca de la oposición

En las dos cámaras hubo estos días rosca para votar los auditores sin LLA, lo que sería un golpe duro a la Casa Rosada. Es que la AGN tiene el rol de supervisar las cuentas públicas, los mandatos duran ocho años y el oficialismo, que ni siquiera tiene un vocal, no podrá suavizar los cachetazos de la oposición.

Karina Milei advirtió este tema el año pasado y pidió incluir como auditor a Santiago Viola, el apoderado de La Libertad Avanza. Martín Menem lo sumó a una negociación con la oposición, pero no llegó a un acuerdo. Hasta hubo un proyecto del riojano para ampliar a ocho los auditores para que haya lugar para todos. Podría retomarse en marzo.

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Santiago  Viola, candidato de Javier Milei para la AGN.

Santiago Viola, candidato de Javier Milei para la AGN.

Inicialmente, Unión por la Patria no se bajaba del pedido para tener dos vocales, por ser el bloque más grande, pero en los últimos meses revisó la posición. Máximo Kirchner exige la continuidad de Juan Ignacio Forlón. Sergio Massa quería a Guillermo Michel, quien ya es diputado electo y por lo tanto se bajaría de carrera.

Como los auditores votan en el recinto, el resto de las fuerzas considera que el pleno define la distribución. Es por eso que todos piden: el año pasado, la UCR solicitó un cupo para Mario Negri; y el PRO, para Jorge Triaca. Hace un mes, Encuentro Federal postuló a Emilio Monzó. El propio diputado se lo dijo a Menem en persona, con la expectativa de sesionar el 12 de este mes.

La negociación fallida

El triunfo electoral de LLA cambió los planes y el acuerdo parece lejano, aunque en el oficialismo no se relaja. Supieron de diálogos entre Encuentro Federal, PRO y Unión por la Patria para dejar sin nada al oficialismo y la UCR. No será fácil que los amarillos se atrevan a dejar a la vista un acuerdo con el kirchnerismo. En el resto de la oposición aclaran que la oferta para el PRO puede ir para Viola, si quiere Menem.

En el Senado, UP asegura haber tenido un acuerdo con la UCR para sesionar este jueves y tratar dos temas: el proyecto para restringir el uso de los DNU y, si había acuerdo, los tres auditores. El jefe de UP, José Mayans, negoció con su par de la UCR, Eduardo Vishi, y estaba convencido de tener respaldo de los 13 radicales.

El plan era nombrar a Javier Fernández, quien fue auditor hasta marzo por el peronismo del Senado; y a Carlos Raúl Gutiérrez Ortiz, asesor de UP en temas tributarios. El radicalismo ya presentó la propuesta de Luis Naidenoff. En la UCR nunca confirmaron este acuerdo; incluso, sectores más cercanos al Gobierno, como los mendocinos, niegan que haya avanzado una negociación. Incluso, hablan de proponer como auditor a Víctor Zimmerman, el chaqueño que deja su banca en diciembre. Los partidos provinciales no están dispuestos a pisar el recinto si nadie los llama. UP tiene otro problema: perdió cuatro votos y necesita a la totalidad de la UCR para llegar a la mayoría.

El plan B del Gobierno

Desde el 10 de diciembre el radicalismo tendrá 10 miembros en el Senado y una negociación de LLA que excluya al peronismo, no podría dejarlos afuera. Son las cuentas que hace el gobernador mendocino Alfredo Cornejo y su colega Leandro Zdero (Chaco), ambos con peso en la bancada radical. Hasta ahora, en el Senado son testigos de la negociación los partidos provinciales, que en diciembre podrán hacerse escuchar.

En el oficialismo imaginan una negociación para cubrir varias vacantes, pero sobre todo, las dos de la Corte Suprema y la de la Procuración General. Como esos lugares se cubren con dos tercios del Senado, un acuerdo amplio que logre el oficialismo sería premiado con puestos en otros organismos, como la AGN. El botín más grande son las más de 300 vacantes en juzgados federales. Hay lugares para todos. Y hasta la comisión de Acuerdos, que tramita esos expedientes, es motivo de disputa.

Nicolás Mayoraz, diputado de La Libertad Avanza, durante el debate por la AGN que frustró Unión por la Patria. 
Facundo Manes, con sus pares Pablo Juliano y Jorge Rizzotti (DPS). Mira Germán Martínez (Unión por la Patria). Bloques claves de la oposición, que busca superar la presión de Diego Santilli. 

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