Karina Milei presiona a Victoria Villarruel para que no abra la comisión que fiscaliza los DNU
La mesa política resolvió que la bicameral se active solo si la vice impulsa su creación. El antecedente de la AGN que permite tratar decretos en febrero.
Victoria Villarruel retomó su actividad la semana pasada y se encontró con el primer cortocircuito con la Casa Rosada: la mesa política que coordina Karina Milei decidió que la vicepresidenta reciba una presión para demorar la conformación de la comisión bicameral de Trámite Legislativo, encargada de debatir los decretos presidenciales.
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Los decretos más polémicos durante el verano fueron el que eliminó la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el que fijó nuevas condiciones de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), que será debatido en la Justicia de Entre Ríos.
La secretaria general prefiere postergar lo máximo posible esas discusiones en el Congreso y espera una ayuda de Villarruel, que consiste en no iniciar los trámites de la creación de la bicameral.
Para conformar la comisión, es necesario que los titulares de ambas cámaras repartan los ocho cupos que tienen asignados (según la proporción de cada fuerza), que los bloques definan a sus elegidos y que se emitan los decretos con los nombres. La presidencia es rotativa y este año le toca al Senado. Karina tomó ese resquicio leguleyo para darle a la vice la responsabilidad de comenzar las gestiones. Ningún oficialista la llamará para apurarla.
Los pasos de Victoria Villarruel
La bicameral de Trámite Legislativo tiene carácter "permanente" según la Constitución, lo que implica que debe funcionar aún en tiempos de sesiones extraordinarias. De hecho, en diciembre de 2023, a poco de ocupar sus cargos, Villarruel y Menem las conformaron. No ocurrió lo mismo dos años después. Si la demora se extendiera, la Justicia podría pronunciarse.
La misión de la comisión es tratar los tres tipos de decretos que firma el Presidente: de necesidad y urgencia (DNU), la delegación de facultades y los vetos parciales. La dictámenes no son indispensables, como ocurre con los proyectos de ley. Si pasan diez días hábiles sin tratarse, un decreto puede considerarse en los recinto y, si ambos las rechazan por mayoría simple, quedan eliminadas.
La mesa política -que completan Menem, Santiago Caputo, Patricia Bullrich y Manuel Adorni- acepta que los debates sobre los DNU de la SIDE y la ANDIS no tienen respaldo garantizado. Por eso prefieren no activarlos en la bicameral, dónde, inevitablemente, deberán elaborar argumentos para contener a sus aliados.
¿Cuándo se arma la comisión?
A tono con esa estrategia de no conformar la comisión, Menem ignoró los pedidos de la oposición para activar el reparto de lugares en las bicamerales, una discusión que tampoco será fácil. Es que el oficialismo no llega al 40% de los recintos por lo que sólo podrá controlar la mayoría de la comisión si la integran opositores aliados.
Quienes sumen nueve votos para controlar la bicameral podrán definir la presidencia, que le corresponde al Senado, porque el cargo lo ocupó el año pasado el exoficialista Oscar Zago. Bullrich buscará sucederlo por un senador de La Libertad Avanza.
En el Senado desconocen la eventual presión contra Villarruel, pero advierten que no presentarán atención a esas especulaciones. "Una vez que haya consenso entre los bloques para integrarlas, citamos a la comisión. Así de simple", contaron a Letra P cerca de la vicepresidenta.
La primera reunión de la bicameral es protocolar, para elegir autoridades. La mayoría deberá armar un itinerario y definir cuándo trata los decretos pendientes, que estarán vigentes mientras no sean derogados o, en tal caso, la justicia los declare inconstitucionales. Cada minuto que pasa es una victoria para Milei.
AGN, el antecedente clave
En la oposición dura (Unión por la Patria, la izquierda y Provincias Unidas) saben que el Presidente transita su segunda luna de miel en el Congreso, aunque, si reúnen los votos para voltear un DNU, no descartan pedir tratarlo en febrero.
Un antecedente complica a La Libertad Avanza: en diciembre se aprobaron los integrantes de la Auditoría General de la Nación (AGN) por Diputados. Menem entendió que, por ser un tema reglamentario, podía ser incluido en extraordinarias sin pedido del Presidente.
Con el mismo argumento, la oposición puede pedir tratar un decreto en las sesiones de febrero. Están contando los votos. Por si acaso, Karina prefiere que no se debatan la bicameral. Al menos por un tiempo.