El dato de sobremesa de Daniel Scioli y el hilo entre Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa en Córdoba
La confesión del secretario de Turismo, entre cabritos y habanos en Córdoba. El peronismo nacional busca rearmarse en el interior con un alfil compartido.
Scioli entró por la puerta principal de Los Cabritos, clásico restaurante del barrio Villa Cabrera de la capital cordobesa y testigo de innumerables conciliábulos políticos. En una de las mesas laterales lo esperaban el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani, y Matías Santos, hijo de Gustavo Santos, exdiputado y exministro macrista y titular de esa cartera durante las gestiones provinciales de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti.
Pidieron el plato de la casa: cortes de cabrito asado a la parrilla. Acompañaron el bichito con verduras grilladas y papas fritas con huevo. Tomaron gaseosa light que quedó neutralizada con el azúcar del flan con crema con el que coronaron la velada.
scioli capitani turismo.jpeg
Daniel Scioli, junto al presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani.
El clima de la reunión fue distendido, al punto que la animada conversación siguió en la vereda del templo gastronómico.
La confesión de Daniel Scioli
Scioli se sentó en una pirca, se prendió un habano y retomó algunos conceptos de la charla. Dio a entender que la relación con Mauricio Macri es buena. Incluso, reconoció que habla mucho con el expresidente.
La versión podrían chequearla rápidamente los interlocutores, especialmente el joven Santos que mantiene contacto directo con el fundador del PRO y su secretario Darío Nieto. No hizo falta. Pocos días después se confirmó la designación del exintendente de La Plata, el macrista Julio Garro, en la Subsecretaría de Deportes.
Cristina Fernández de Kirchner le envió un mensaje al peronista díscolo que ocupa una banca en la Legislatura de Córdoba, Federico Alesandri, para felicitarlo por no apoyar el aumento de los aportes del personal estatal para sostener la Caja de Jubilaciones y la obra social Apross. En ese intercambio, quedaron en tomar un café durante el verano.
Conversé con @CFKArgentina sobre la realidad argentina y el peronismo. Reconocemos la necesidad de renovar ideas y generar acciones que representen fielmente a los trabajadores, y recuperar lo q destruye día a día el cinismo del gobierno de Milei #Peronismopic.twitter.com/WrotL1FuaS
El delasotista se presentó planchado y perfumado en el Instituto Patria. Le compartió su visión sobre la gestión de la provincia y, particularmente, su opinión sobre Martín Llaryora. No fue muy edulcorada y la voz que corre en este punto del mapa es que Cristina le habría convalidado la construcción, según pudo saber Letra P.
El exintendente de Embalse se volvió a Córdoba con una consigna de trabajo y un objetivo: construir un espacio propio, sin prescindir de los actores que componen el PJ no cordobesista. La mira estará puesta, entonces, en formar una opción para las elecciones de medio término de 2025.
Cómo la ven
“Llaryora va a quedar atrapado en su estrategia de colaboración con Milei. ¿Cómo se va a diferenciar? El peronismo tiene una oportunidad”, razonan sobre las potenciales dificultades del gobernador para montar la estrategia electoral de 2027 y que da por descontado que el libertario va a retener una buena parte de su base de apoyo en el distrito.
Un diagnóstico similiar y el mismo objetivo desarrollista tiene Sergio Massa, que anticipó su intención de relanzar el Frente Renovador también en Córdoba y al primero que convocó fue a Alesandri y su armadora, Tania Kyshakevych.
El solicitado peronista mediterráneo parece ser el punto en común de la reconstrucción del peronismo nacional en un distrito clave que Cristina y Massa miran con atención.
Federico Alesandri con Sergio Massa.png
Federico Alesandri visitó en el Instituto Patria a Cristina Fernández de Kirchner. Antes, había estado con Sergio Massa.
En el llaryorismo todavía siguen identificándolo como el integrante del cuerpo “más problemático”, junto con el impredecible libertario Agustín Spaccesi.
El entrismo renovador
Mientras las versiones cruzadas sobre Córdoba siguen a la orden del día, el exministro de Economía diseña su regreso a la provincia en la que cree que lo que sacó le pertenece. No hay una fecha definida para la gira, pero sí se comenta que Massa ya se sabe con quiénes se hará.
Ya aprendió la lección que con los intendentes peronistas “ajenos” no se embroma, situación que tensó al extremo la relación con Schiaretti y, por ende, con Llaryora en plena fase de campaña presidencial. La experiencia de la “invasión” no movió la aguja y buscará un nuevo punto de entrada.
El massismo definió retomar el armado por el Círculo Rojo cordobés, especialmente el que integra el polo industrial y de la mediana empresa.