Federico Alesandri explora en las ruinas del todismo y pide pista en la renovación peronista de Córdoba
En pocos días, el legislador se reunió con Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa. Su rol estratégico en la provincia y el puente con Martín Llaryora.
Federico Alesandri y Cristina Fernández de Kirchner se reunieron el lunes en el Instituto Patria.
Federico Alesandri.
“Tenemos que hacer un mejor peronismo”. Desde Córdoba, esa frase parece resumir el desafío que se propone Federico Alesandri, el legislador que la semana pasada se había reunido con Sergio Massa y que este lunes visitó a Cristina Fernández de Kirchner en el Instituto Patria.
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El legislador que ocupa la banca del justicialismo que no se alinea con el Partido Cordobés de Martín Llaryora fue el encargado de dar a conocer la imagen de la reunión. Acompañó la captura con un mensaje en el que reconoce coincidir con la dos veces Presidenta en la necesidad de “renovar ideas y generar acciones que representen fielmente a los trabajadores para recuperar lo que destruye día a día el cinismo del gobierno de Javier Milei”.
Con apellido célebre dentro del primer cordobesismo, Alesandri recaló en el armado del Frente de Todos desde el centro del país y allí comenzó su acercamiento al kirchnerismo.
Si bien su figura dentro de la estructura del PJ nacional estuvo ligada a los sectores identificados primero con Alberto Fernández y, luego, con Massa, en el kirchnerismo reconocen que la relación con Cristina siempre fue muy buena.
“No es que mantienen un contacto permanente, pero el diálogo existe”, dicen para ser un poco más precisos en la descripción.
Desde entonces, se fue forjando una relación que hoy encuentra su vertiente nacional en un mismo canal de comunicación, que tiene como terminales intermedias a Estévez y su compañero de bancada, Máximo Kirchner.
Federico Alesandri y Gabriela Estévez.png
Como desde hace rato se reconoce en el pasilleo político cordobés, la relación entre Llaryora y las diferentes terminales del kirchnerismo es tan fluctuante, como fugaces son los contextos políticos que la habilitan.
La batalla que Milei propone con el recorte a las provincias, que se conjuga con la necesidad del Partido Cordobés para construir las mayorías que necesita para avanzar con sus leyes en la Legislatura provincial parece ser uno de ellos. Con un cuidado extremo, la situación autoriza encuentros periódicos entre el peronismo cordobés y los referentes nacionales de Unión por la Patria, más de los que Juan Schiaretti habilitó a lo largo de sus últimos ocho años de gestión.
El indescifrable Martín Llaryora
A pesar de la mirada particular sobre la figura del gobernador, en el kirchnerismo reconocen que ninguno de esos movimientos sirve todavía para una proyección a la par del dirigente al mando de gestionar el territorio en el que Milei se impuso con mayor contundencia en la segunda vuelta de noviembre.
La expectativa continúa, aunque observan que el juego del sanfracisqueño parece motorizarse mucho más por las variables internas de la provincia, en la que apenas lleva tres meses gobernando y en la que debe construir el perfil que le permitan dar forma a su tan ansiada proyección nacional.
Lo hace sosteniendo las críticas a las políticas liberales como principal argumento de su posición nacional y manteniendo con Llaryora una postura tan zigzagueante como la que el gobernador mantiene con Milei.
“La realidad argentina y el peronismo”, los dos temas en la mesa de Alesandri y Cristina cruzan todo ese debate que mantiene en vilo a Córdoba y a todo el país, en los tiempos de la renovación justicialista en medio del reseteo libertario.