El clima es otro en el Congreso. Quedó lejos la luna de miel por la victoria electoral de octubre, que le permitió a Javier Milei avanzar con proyectos durante el verano y anunciar 90 iniciativas para debatir en 2026. Las denuncias de corrupción contra Manuel Adorni y la caída de la recaudación de las provincias tensionaron a los aliados.
En diálogos informales, en la mesa política del Gobierno hubo una decisión: convencer al Presidente de que lo mejor es dosificar la agenda parlamentaria para evitar derrotas que lo erosionen. Le piden conformarse con aprobar algunos proyectos aislados y nombrar jueces, que es tal vez el mayor desafío legislativo del oficialismo hasta el final del mandato presidencial.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, está preocupado: el miércoles, la oposición mostró que puede reunir una mayoría para imponer su agenda, tal como hizo en 2025.
Al inicio de la sesión, los bloques díscolos sumaron más votos que el oficialismo cuando pidieron incorporar temas al debate, como la interpelación al jefe de Gabinete por sus causas de corrupción; y a la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, por su rol en la promoción del Presidente de la criptomoneda $LIBRA. Los expedientes no fueron tratados porque para eso se requería mayoría especial.
Los jefes opositores podrían haber aprovechado la mayoría ocasional para citar a comisiones y debatir esos asuntos. Rápido de reflejos, Menem apuró las votaciones y no les permitió reaccionar a tiempo.
Pero una alianza anti Milei en Diputados está cerca. Para forzarla, los líderes de Unión por la Patria planean convocar a una sesión en 15 días. Sumarían el decreto que reformó el organigrama de la SIDE, con la expectativa de rechazarlo. Especulan con no llegar al cuórum en un primer intento y lograrlo en el segundo, unas semanas más tarde. Entienden que ayudar al Gobierno será cada vez más difícil. En este contexto, la visita de Adorni para brindar su primer informe de gestión como jefe de Gabinete es casi imposible.
Las secuelas del caso Manuel Adorni
El ministro del Interior, Diego Santilli coincide con Menem en que el tiempo para conseguir leyes se está agotando. Los gobernadores empezaron a hacer cuentas y especulan. Con la baja de la recaudación, los giros por coparticipación a las provincias cayeron estrepitosamente.
Los anticipos de coparticipación a 12 provincias, negociados por Santilli, son un paliativo que no resuelve los problemas de caja en el mediano plazo. Además, los mandatarios empezaron a mirar el escenario electoral, con Milei bajando en las encuestas. Anticiparán los comicios locales en 2027 y es por eso que, en el segundo semestre, deberán diferenciarse de La Libertad Avanza.
Las denuncias por corrupción contra el jefe de Gabinete adelantaron los tiempos de tensión con los aliados. El miércoles, por caso, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, ordenó a su trío de diputados votar a favor de la interpelación al exvocero. Sus pares Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalaqua (Misiones) dejaron bancas vacías durante esa votación. Todo un mensaje para la Casa Rosada.
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El gobernador Raúl Jalil y Javier Milei pactaron un acuerdo que permitió pasar por el Congreso el crédito del FMI y que Catamarca recupere una mina de cobre.
Adorni confirmó que realizará su informe de gestión en Diputados durante abril, recibió las preguntas, pero Menem nunca convocó a la sesión. Aunque la modalidad de estas presentaciones permite al ministro coordinador esquivar preguntas, la eventual reacción de la oposición y la expectativa mediática que concentrará su visita le hace casi imposible salir ileso.
En La Libertad Avanza evalúan alternativas: revisaron antecedentes y observaron que, en algunas épocas, como el final del gobierno de Mauricio Macri, el jefe de gabinete (Marcos Peña) enviaba sus respuestas por escrito, pero no concurría al recinto porque no había acuerdo entre los bloques para abrir el recinto.
Vuelve el Congreso hostil
En este clima, la agenda legislativa anunciada por Milei el 1 de marzo entró en un limbo. Santilli prometió enviar la reforma política en mayo a Diputados y Menem ya le bajó las expectativas.
Tal vez todo siga igual y en 2027 haya hasta tres fechas electorales. A los gobernadores no les atraen las PASO, pero en la UCR y el PRO sólo están dispuestos a eliminarlas si hay un plan B para dirimir sus internas de alguna forma. Una posición parecida tiene el Frente Renovador de Sergio Massa, histórico detractor de las primarias. Nadie quiere armar un traje a medida para Milei, sin nada a cambio.
En el Gobierno no hay reacción y los tiempos se dilatan. La actitud defensiva que provocó el escándalo Adorni frenó, casi definitivamente, la elaboración de propuestas alternativas que contenten a los aliados.
La sanción de la reforma de la ley de glaciares se alcanzó por gestiones de los gobernadores de provincias mineras y dejó varios interrogantes entre los referentes legislativos. De los debates surge que, en definitiva, la justicia federal es la que define si las explotaciones mineras alteran el recurso hídrico. La vieja ley había sido ratificada en la Corte Suprema, mientras que la nueva deberá afrontar el mismo camino tribunalicio hasta llegar al máximo tribunal.
La tropa legislativa cordillerana cuenta que las mineras, a diferencia de las compañías de otros rubros, no tienen buen lobby en Tribunales y en los medios de comunicación. Los protocolos de las compañías son tan estrictos que los jefes de las filiales nunca pueden coordinar una buena agenda de relaciones públicas en el poder.
La Corte Suprema, en la mira de todos
Los legisladores interpretan que los problemas de management de las mineras les permitieron ganar terreno a las organizaciones ambientalistas. Si no los resuelven, aun con la nueva ley, las perforaciones seguirán condicionadas a la evaluación del juez que tenga la oficina más cerca.
Las mineras deberían estar atentas a las peleas que hay en el Gobierno por cubrir las más de 300 vacantes judiciales. Son disputas que involucran a todos los actores de poder. Los protagonistas estelares son los dos sectores de la Casa Rosada que dirimen una interna sin fin: el de Karina (con los Menem como guardianes) y el de Santiago Caputo.
Karina Milei y Santiago Caputo
Es tanto lo que hay en juego, que se involucran en esta contienda los empresarios más poderosos del país y los referentes de la familia judicial, con sus padrinazgos en los servicios de inteligencia. El problema central es que Milei, por desgano, no está mediando en esa batalla y, en el caos, hasta la figura más periférica cree que tiene la oportunidad de su vida.
Como las causas judiciales contra Adorni no dan tregua, Caputo volvió a pedirle a Milei intervenir en asuntos judiciales. Su interlocutor se mantuvo: el juez de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. El magistrado rafaelino recuperó poder a partir de su reciente alianza con su colega Carlos Rosenkrantz, con quien impulsó un nuevo sistema de selección de jueces que restó peso a la entrevista en la conformación de ternas.
La propuesta no contó con el aval del tercer integrante del máximo tribunal, su presidente, Horacio Rosatti, quien además encabeza el Consejo de la Magistratura. Allí habilitó un debate sobre la alternativa planteada por sus colegas para agilizar los concursos, pero no muy convencido permitió que la discusión avanzara con un cronograma extendido.
Mahiques no resuelve
La presión de Lorenzetti-Rosenkranz se debe a que el nuevo sistema de selección, de prosperar, podría utilizarse para conformar más de 100 ternas, algunas para cubrir vacantes centrales en Comodoro Py. La Corte Suprema siempre es un ámbito de intrigas, porque se cruzan los lobbies más poderosos del país y nunca está claro cuál prevalece.
Milei esperaba que el arribo de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia planchara las causas por corrupción que aquejan a su gobierno, pero la novela de Adorni mostró que la influencia del jurista en Comodoro Py es mínima.
Si bien el ministro no le resuelve los problemas a Milei, sus temas familiares marchan viento en popa: el jueves su padre, Carlos Mahiques, expondrá en la comisión de Acuerdos del Senado, con la expectativa de tener aval para seguir cinco años más como vocal en el Tribunal de Casación Penal. Y en el segundo semestre, el último miembro del Gabinete quiere proponerse a él mismo como procurador general. Necesita dos tercios del Senado y por eso reservó para ese momento los pliegos para la mayoría cargos que quieren cubrir los aliados en la cámara alta.
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Javier Milei y Juan Bautista Mahiques.
Mahiques pelea por ser el jefe los fiscales con el juez Ariel Lijo, quien tiene a Lorenzetti como padrino. Molesto por no haber logrado el aval del Senado para ser juez de la Corte Suprema, Lijo acelera la investigación contra Adorni por sus casas y viajes no declarados. Espera que Caputo le dé alguna señal para meter el freno. Por ahora, no llega.
Quiere volver
Caputo tiene su plan B para que Milei deje de sufrir en Tribunales: volver a negociar una ampliación de la Corte. Hay un bosquejo para llevarla a nueve y cubrir las seis vacantes con aliados. Lijo, como procurador, completaría el nuevo escenario judicial soñado por el asesor presidencial.
La competencia de los lobbies judiciales del Gobierno es permanente. El camarista de San Martín, Alberto Lugones, que en otros tiempos era identificado como cercano al kirchnerismo, esta semana tuvo dos gestos a favor de Milei.
En su tribunal, junto a Néstor Barral, Lugones declaró abstracto un amparo que obligó al Gobierno a reglamentar la emergencia en discapacidad. La escritura creativa del fallo pareció buscar que no prosperen presentaciones similares para implementar las leyes de emergencia en universidades y pediatría.
En la Magistratura, Lugones sorprendió y votó a favor de desestimar la denuncia a la jueza María Eugenia Capuchetti, por su actuación en la causa sobre intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner. “No soporto las presiones”, confesó antes de abandonar el edificio.
Los ravioles de Tribunales
Rosatti quedaría aislado en la Corte ampliada que planea Caputo, aunque satisfecho por el deber cumplido. Su habilidad política no está en discusión. En la campaña electoral de 2023, el santafesino amenazó a Milei con declarar inconstitucional su plan económico. Mahiques lo acercó al Gobierno este año y envió el pliego del hijo, Emilio Rosatti, para que sea juez en Santa Fe. La audiencia será a fin de mes, junto a otros 70 postulantes.
La jefa de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, hace los deberes, pero empezó a molestarse de no ser escuchada. No soportó que uno de los últimos pliegos enviados haya sido el de Pablo Matkovic, quien como defensor general de Neuquén la denunció cuando era ministra de Seguridad, en 2017, por un operativo policial en Vaca Muerta.
Matkovic es respaldado por el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Cuando se sometió al concurso, el defensor no tuvo el apoyo de Jimena de la Torre, emisaria en el organismo de Mauricio Macri, siempre atento a las movidas tribunalicias. El neuquino sí logró respaldo de los consejeros kirchneristas y por eso cuenta con los votos de sobra para ser juez. Casi nadie puede decir lo mismo.