La manifestación de este miércoles en Trenel, en el norte de La Pampa: más de 200 despidos.
La parálisis de Frigorífico GeneralPico, principal motor de empleo de la región, representa un golpe durísimo para la zona norte de la provincia de La Pampa. El despido de 250 trabajadores expone el impacto negativo de políticas públicas incluso en un rubro que es presentado como uno de los “ganadores” de la época.
Además, la caída dispara esquirlas para todos lados. El peronismo de Sergio Ziliotto que gobierna la provincia, las intendencias de la región y el Sindicato de la Carne también se ven afectados por un derrumbe que pega fuerte en el territorio.
La crisis se veía venir cada vez más cerca y más potente. La caída del consumo interno a valores históricos, el retroceso de las exportaciones a China y un precio de la hacienda considerado caro ya provocaron en La Pampa la caída del Frigorífico HV, en la sureña Bernasconi.
La fiesta de las referencias de Javier Milei
La situación se produce mientras los referentes libertarios locales todavía hacían propaganda con el acuerdo comercial con los Estados Unidos, que eleva en 80.000 toneladas la exportación posible a ese país.
Adrián Ravier aún festejaba el acuerdo comercial con Estados Unidos, para el que pidió "aplausos de pie".
Desde la Federación Agraria Argentina, Ulises Forte no tardó en responderles y lo puso al tanto de que “el ‘boom ganadero’ es una falacia”. Además, le advirtió que la letra chica del propio acuerdo deja “en la cuerda floja” a la avicultura y la producción porcina. Forte fue diputado nacional por la UCR y presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna.
El impacto en el norte de La Pampa
En medio del silencio de la empresa y del gremio, las familiares de los trabajadores del Frigorífico Pico hicieron sentir su reclamo este miércoles, en Trenel, la localidad norteña donde está afincada la planta. Desfilaron también, a modo de respaldo, los intendentes de la zona que saben que la economía de sus localidades se verá notablemente perjudicada.
Desde hace meses el frigorífico concentró la faena en Trenel y limitó la actividad en General Pico al desposte y envasado.
Por eso marcaron la cancha los jefes comunales de Trenel, Horacio Lorenzo; de La Maruja, Gustavo Cein; y de Arata, Jorge Sosa. Todas ellas están cercanas a General Pico, la segunda ciudad de la provincia y donde reside la mayoría de los empleados de una empresa que es el motor de empleo más importante en la región.
alonso y sindicato de la carne
Dardo Loza, secretario general del Sindicato de la Carne, blanqueando el respaldo a la intendenta Fernanda Alonso.
“Tenemos mucha preocupación, la situación es complicada y esto repercute de manera directa en la economía de los pueblos", advirtió Sosa sobre el efecto dominó que ya se está notando en el día a día.
En el mismo sentido, Cein describió que en este escenario "los trabajadores se quedan sin ingresos, hay compromisos de pago, deudas por tarjetas, la gente no tiene plata. Eso va a repercutir en forma directa en el municipio".
Por su parte, Lorenzo miró el contexto nacional y advirtió que FATE echó este miércoes a más de 900 empleados. "Ya nada te puede sorprender mucho en este país. Cada día la situación está peor. Semana que pasa, estamos peor. Es como que no sabés para dónde salir", dijo el intendente.
Dardo Loza, secretario general del Sindicato de la Carne, cuestionado por las familias del sector trabajador. Mantiene la esperanza de una negociación favorable.
El gremialista confirmó los despidos y se quejó porque no se pagaron las indemnizaciones en el plazo indicado. Se hizo una presentación formal en Relaciones Laborales. Pero deja una puerta abierta a alguna negociación y por eso el sindicato no hace más olas.
Los despidos se notificaron aludiendo al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla indemnizaciones reducidas en casos de fuerza mayor.
Desde que comenzó la crisis la expectativa era que hubiera un acuerdo con el Grupo Gorina, pero esas negociaciones se vinieron abajo. Hasta hace dos años, el frigorífico faenaba unas 600 cabezas por día. El año pasado se procesaron 96.000 animales, pero sobre fines de 2025 vino el derrumbe.
La falta de liquidez fue la gota que rebasó el vaso. A la abultada deuda bancaria se sumaron cheques rechazados y aportes previsionales y de la obra social impagos, hasta llegar a un rojo superior a los $34.000 millones, según las cifras que los propios trabajadores manejaron en su asamblea.
Del marketing y las vacas gordas en La Pampa a la parálisis
El frigorífico Pico es regenteado por la familia Lowenstein, famosa por ser la creadora de la hamburguesa Paty.
Al frente de la empresa quedó la séptima generación cárnica. Alan, hijo único de “Tito” (Ernesto), creó una línea Premium de envasados al vacío, Ohra Pampa, que logró en 2023 el reconocimiento Marca País. En ese momento los Lowenstein se decían “orgullosos” de “elevar la vara de la carne para que podamos ser líderes en el mundo”.
Ernesto y Alan Lowenstein, en tiempos de vacas gordas: anuncios de producción y marketing en La Pampa.
Ahora la producción está paralizada totalmente desde el 1 de enero y cientos de trabajadores quedaron en la calles, sin el pago de sus indemnizaciones. En los años previos, el gobierno pampeano, desde sus áreas turísticas, se sumó a la idea de la firma de generar una “ruta de la carne”.
El marketing siempre acompañó el negocio y por eso el Frigorífico Pico llegó al libro Guinness en 2011, con el asado a la estaca más grande del mundo. 13.713 kilos de carne cocinados en General Pico.