Diego Santilli, el primer jefe de Gabinete mileísta con peso propio
Construyó un vínculo con casi todo el sistema político y desplegó un armado territorial que lo diferencia de sus antecesores. La tropa propia y sus desafíos.
La tarde en que unas 250 personas de distintas extracciones partidarias se pararon en el Salón Blanco de la Casa Rosada a aplaudir la asunción de Diego Santilliquedó claro que el nuevo jefe de Gabinete traía consigo algo distinto a sus tres antecesores: una trayectoria y armado territorial propio, que le devuelve cierto volumen a un cargo antes ocupado por amigos presidenciales y un reconocimiento del stablishment que lo ve como uno de los suyos.
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Por eso se habla en los pasillos de Balcarce 50 de una nueva era de la profesionalización de la política libertaria, que tiene con Santilli su cara más conocida desde la coordinación ministerial y con Adrián Ravier, el nuevo vocero presidencial, su lado más público.
Aquí junto al nuevo Jefe de Gabinete de Ministros @diegosantilli y la Sec. Gral. de la Presidencia @KarinaMileiOk delineando los fundamentos para una transición ordenada del cargo. La jura será el día martes a las 16:00 hs. MAGA. VLLC! pic.twitter.com/D9wPZyDaSl
Cristian Ritondo, el socio número uno de Diego Santilli
El martes, Cristian Ritondo se movía de una punta a la otra del Salón Blanco como si fuera su cumpleaños. Al igual que el Colorado, el jefe del bloque PRO en la cámara baja los conocía a todos; y no dudó en ningún momento en acercarse a saludar, abrazar y fotografiarse con varios de los gobernadores y funcionarios presentes. Es que, de alguna forma, el diputado sintió el ascenso de Santilli como propio.
Si bien en las frenéticas horas en las que la cúpula libertaria buscaba desplazar a Adorni, un importante operador violeta llamó a Ritondo para preguntarle si estaba interesado en entrar en una lista de candidatos a la Jefatura de Gabinete, en la que por supuesto también estaba Santilli como el favorito. "Sería un honor para mí, pero si no se da así el mejor para ese lugar es el Colo", le respondió a su interlocutor.
Como sabía que no era el favorito, Ritondo se encargó de repetirle a todo el que quiera escucharlo que su amigo personal y socio político desde hace casi tres décadas era el más idóneo para reemplazar a Adorni. Algo similar sucedió en el verano del 2023, cuando Ritondo y Santilli competían por la candidatura a gobernador bonaerense del PRO, que finalmente se la quedó el hoy jefe de Gabinete y el exintendente de Lanús Néstor Grindetti.
Luego de esa prematura derrota interna, en la que Ritondo se vio perjudicado por su antigua jefa política, María Eugenia Vidal, que no tenía ni el aval ni el peso para convertirse en candidata a presidenta, el diputado no volvió a mencionar más su ambición de ser gobernador. Hoy está ciento por ciento enfocado en que Santilli le gane al peronismo la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof. En definitiva, más allá de sus ideas y vueltas, Ritondo es el principal aliado de Santilli en este nuevo camino.
Cristian Ritondo, Guillermo Montenegro y Alejandro Rabinovich.
El respaldo de 15 de 24 mandatarios provinciales
Paradójicamente con el único con el que se desconfía mutuamente Santilli es con Mauricio Macri. Si bien eso podría parecer una debilidad política, al menos si se tiene en cuenta que se trata de un expresidente y fundador del partido del que el ministro coordinador todavía es parte, es todo lo contrario: así como para Karina cualquier vestigio de caputismo le resulta una amenaza en términos internos, cualquier lazo de un funcionario con el macrismo lo toma de mala manera.
Por eso que Santilli tenga orígenes en el PRO y que no responda a Macri es un valor agregado en su carrera dentro del ecosistema libertario. Porque de alguna forma, el ministro coordinador trabaja con independencia partidaria, respondiendo a las órdenes de El Jefe, pero sin dejar de vincularse con todos los sus viejos compañeros de Juntos por el Cambio.
De ahí que hayan asistido a la jura de Santilli el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio y el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri. Ignacio Torres, el mandatario de Chubut, que por razones de gestión no pudo asistir, pasó por el despacho del jefe de Gabinete al día siguiente. También se acercaron varias figuras del armado territorial santillista que diseña Agustín Forchieri, como Ezequiel Galli, Sebastián Abella o Julieta Quintero Chasman.
No fueron los únicos que manifestaron apoyo al ministro. Estuvieron también en el Salón Blanco otros 11 mandatarios de múltiples orígenes (radical, peronista y de partidos provinciales): Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); y Martín Llaryora (Córdoba. El salteño Gustavo Sáenz, como Torres, avisó que no podía asistir.
Santilli suele decir que está decidido a reunirse con “todos los gobernadores” y demás dirigentes sin distinción de pertenencia partidaria, pero siempre y cuando contribuyan a acompañar las reformas impulsadas por el primer mandatario. La aclaración dejaría afuera a varios, empezando por Kicillof, a quien busca reemplazar en 2027.
Las dudas alrededor del ascenso a la Jefatura de Gabinete
Las múltiples terminales políticas del exdiputado, que podrían beneficiar al oficialismo en esta segunda mitad de Gobierno, generan sin embargo ciertas dudas entre los primeros libertarios que ven en su imagen una pérdida de identidad. En otras palabras, más allá del escándalo judicial que todavía involucra a su antecesor, Adorni era para Javier Milei un hombre 110% libertario y parte de su mesa de confianza desde antes de llegar a la Presidencia, mientras que Santilli es un hombre de la política aliado a los libertarios.
Por esta razón es que se cree que Caputo sostenía tanto a Adorni. Para el asesor, el exvocero no era ni tan lúcido ni tan imprescindible en su último puesto, pero sí funcionaba como una suerte de valla de contención para evitar que otros se quedaran con el cargo, sobre todos un Menem (Lule o Martín), con quienes el asesor mantiene un enfrentamiento sin retorno. Santilli nunca fue el candidato de Caputo, pero sí la mejor opción de todas las que podría mencionar Karina.
Por eso es que el ascenso del Colorado fue impulsado y bendecido por la secretaria general de la Presidencia, pero festejado también por el estratega libertario. En rigor, el jefe de Gabinete es hoy un integrante más del armado karinista, que se sienta a la mesa chica donde se cocinan las decisiones más sensibles de la Casa Rosada, junto a la propia hermana presidencial y ambos Menem.
"El Colo es parte de nuestro esquema, y si hay que decidir algo importante se decide en esa mesa", comentó a Letra P una fuente al tanto de la nueva dinámica de poder oficialista. Por esa razón es que muchos observen las reuniones de mesa política como un espacio en el que sólo se repasan temas y plantean problemáticas, como cuando el ministro Toto Caputo sostuvo que la continuidad de Adorni perjudicaba el rumbo económico.
En Balcarce 50 hay quienes creen que el hombre del PRO puede contribuir a darle a La Libertad Avanza el reimpulso que le faltaba tras meses de paralización, pero a cambio de haber decolorado el violeta libertario. De los nueve ministros que tiene Milei, seis son de origen amarillo (Luis Caputo, Pablo Quirno, Federico Sturzenegger, Alejandra Monteoliva, Juan Mahiques y Santilli), y otros dos sin pasado partidario, como lo son Carlos Presti quien viene de la familia militar y Mario Lugones quien proviene del sector de la medicina privada.
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A todos ellos Santilli promete visitarlos en sus respectivos despachos, para terminar con la tradición de que sean los funcionarios quienes deben visitar al jefe de Gabinete. Es uno de los cambios que se vienen, uno de varios.