Dagatti se va a la B: cayó en desgracia con Chiqui Tapia y en Córdoba, con Estudiantes al borde del descenso
Separó a diez jugadores en plena crisis deportiva y tensó su vínculo con el jefe de la AFA. Suma ruido judicial y pierde respaldo político en la provincia.
Alicio Dagatti, presidente de Estudiantes de Río Cuarto
El presidente de Estudiantes de Río Cuarto, Alicio Dagatti, separó a un grupo de jugadores del club del sur de Córdoba “por falta de compromiso y entrega”. La decisión fue comunicada por las redes sociales oficiales, sin mayores precisiones, ratificando el presente trágico que vive en lo deportivo el “León". La noticia no le cayó bien a Chiqui Tapia.
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En tiempos turbulentos, con la Justicia y la política respirándole en la nuca, el mandamás de AFA exigió a su tropa de todo el país mantener el perfil bajo y evitar los puntos de atención innecesarios.
Restan tres fechas para que Estudiantes de Río Cuarto termine la prmera etapa de su hasta ahora olvidable paso por la Liga Profesional de Fútbol, a la que llegó en noviembre del año pasado en un duelo de ida y vuelta con Deportivo Madryn, de los hermanos Sastre, otros amigos de la casa de Tapia.
El "puenteo" a Chiqui Tapia
El manual del buen dirigente deportivo supone que debería haber lidiado con su presente con mayor profesionalismo, es decir, asumir las responsabilidades de la inexperiencia técnica para moverse en la primera división. Sin embargo, señalan fuentes informadas, que Dagatti logró la venia del tesorero de AFA, Pablo Toviggino, para poner la carga sobre las espaldas de al menos una decena de jugadores del plantel celeste, en medio de versiones cruzadas por apuestas, salidas cuarteteras y bajo rendimiento deportivo.
No es secreto que Toviggino es íntimo amigo del empresario de medios y de la carne que atraviesa, además, un presente penal complejo por presunto tráfico de estupefacientes a la cárcel de Bouwer, a través de los camiones de su frigorífico.
Tampoco es secreto que Tapia prefería al club patagónico en Primera, mientras que su mano derecha ponía las fichas en la escudería de la pampa gringa cordobesa.
Este “puenteo” de Dagatti habría molestado a Tapia, quien también está bajo la mira de la Justicia. Empieza el revoleteo del gremio del fútbol por la decisión del fin de semana y la rosca por los favores que se hicieron y los que no.
Además, el perfil alto de un empresario con un prontuario complejo no aporta tranquilidad y aumenta los reflectores sobre el lado B del fútbol, que se esmeran en exponer algunos alfiles del presidente Javier Milei en La Libertad Avanza.
Un actor que incomoda en Córdoba
Si bien la causa de Dagatti seguirá en el orden provincial, el dirigente deportivo sigue libre porque pagó una fianza millonaria, pero el proceso que tiene al exfuncionario de Mauricio Macri, Germán Garavano, a la cabeza de la defensa, podría terminar en la Corte Supremade Justicia.
“Tres fechas tenía que esperar, pero Dagatti eligió inmolarse solo”, lamentan algunas voces cercanas a Tapia. Estudiantes de Río Cuarto deberá enfrentar de visitante a Gimnasia de La Plata y de local, a Central y a Instituto.
Entre versiones que aseguran que el presente penal del riocuartense podría complicarse, también convive la espalda que le habría dado el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora.
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Alicio Dagatti y Chiqui Tapia en Río Cuarto
Más allá del saludo protocolar por el ascenso de Estudiantes a la liga profesional, no hubo más contactos con el cordobesismo. Incluso, como contó Letra P, el intendente de Río Cuarto, Guillermo de Rivas, definió un “protocolo Dagatti” para aprovechar el ascenso, sin quemarse por las tropelías del dueño del club.
El rey de la carne de Río Cuarto, sin redes
Dagatti entendió que había ruido en esa línea cuando los alfiles de Llaryora le negaron el Estadio Mario Alberto Kempes para el partido con River, supuestamente porque estarían desarmando el megaescenario donde Tini Stoessel montó su showFutttura.
El poderoso empresario se jugaba su oportunidad en la política grande del fútbol. Sin embargo, en pocos meses, todo parece indicar que nada de lo que tenía en mente le salió, pese a su obsecuencia con Tapia, el poder económico que lo precede y sus vínculos con el poder.
Cabe recordar que Dagatti no sólo bautizó el predio de entrenamiento del club riocuartense con el nombre de Chiqui Tapia, también fue uno de los primeros en bancar la inocencia del jefe de fútbol y acusar operaciones mediáticas y judiciales en su contra.