Damián Torres, reconocido abogado de Viedma, apoderado de La Libertad Avanza en Neuquén y militante libertario en Río Negro toma relevancia desde la Patagonia.
Sin la épica de la irrupción de Javier Milei, y en medio del escándalo que dejó aLorena Villaverde afuera del Senado, La Libertad Avanza coordina movimientos en Río Negro y Neuquén. El reordenamiento en la Patagonia tiene como protagonista a Damián Torres, el abogado que se acaba de sumar oficialmente al equipo de Nadia Márquez en la cámara alta.
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Torres es un armador que se mueve con naturalidad entre estructuras partidarias, oficinas legislativas y negociaciones de baja visibilidad. En los últimos años alcanzó especial relevancia en las mesas libertarias de ambos distritos y asoma como un jugador estratégico en el futuro inmediato.
Su rol creció a fuerza de un atributo que vale oro en el universo libertario, sabe cómo traducir la política en papeles y procedimientos que permiten que un partido exista. Así, fue uno de los responsables de que La Libertad Avanza lograra la oficialización en Neuquén y también el principal técnico detrás de la normalización en Río Negro, dos provincias que avanzaron a ritmos distintos pero que confluyen en una misma necesidad de ordenar el espacio.
Desde Viedma, donde hizo inferiores en la estructura del gobernador Alberto Weretilneck, Torres se apresta a cumplir funciones el Senado para la pastora evangélica, que viene de protagonizar una muy buena elección que dejó en segundo lugar a Rolando Figueroa, el otro jefe de la región del Comahue.
Un camino sinuoso en la Patagonia
La demora en la legalización partidaria explica buena parte de la dinámica actual en La Libertad Avanza. En Río Negro, el sello de los hermanos Milei obtuvo su personería recién en febrero; en Neuquén, la habilitación llegó en julio. Para el universo libertario, que hasta entonces funcionaba con estructuras prestadas, el proceso implicó meses de trámites, auditorías, balances y conformación de órganos internos.
Se trata del tipo de tareas no llena actos ni moviliza, pero que determina la supervivencia de una fuerza política. Torres se movió como quiso en ese terreno, construyó núcleos partidarios, redactó organigramas, armó autoridades, consolidó listas de afiliados y, sobre todo, tejió relaciones de confianza en un espacio que nunca se destacó por su endeble estabilidad interna.
Embed - Damian Torres on Instagram: "Hoy quiero compartir con mucha alegría una nueva etapa que se suma a mi vida profesional. Voy a ser parte del equipo de @nadiajmarquez y de La Libertad Avanza en el Senado de la Nación. Agradezco profundamente la confianza de Nadia por incorporarme a este desafío, que asumiré con dos roles bien definidos: Rol técnico-jurídico: aportaré todo mi conocimiento en el trabajo de reforma penal, laboral y en todos los temas jurídicos, acompañando los proyectos desde una mirada técnica, profesional y comprometida con el Estado de Derecho y con las ideas de la libertad. Rol institucional y territorial: seré un nexo permanente para acompañar las necesidades de nuestra provincia de Río Negro, articulando con intendentes de distintos espacios políticos y con el gobierno provincial en los temas que así lo requieran, si así lo necesitan. Estoy muy feliz por poder aportar desde mi experiencia y ser útil a Nadia, al partido y a mi provincia! Agradecido a Dios en primer lugar y a mi familia, y a todo mi estudio, porque sin el equipo que tenemos sería imposible! #viedma #rionegro #senado"
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En paralelo, fue sumando volumen político. La cercanía con la senadora Márquez lo colocó como articulador natural entre ambos distritos. A diferencia de otros dirigentes libertarios que crecieron al calor de la contienda electoral, Torres construyó desde un lugar más técnico, pero terminó adquiriendo peso político porque el espacio necesitaba, precisamente, ese tipo de estructura.
En Río Negro, incluso, su nombre ya aparece como reemplazo de Villaverde en el consejo partidario, un movimiento que refleja la transición entre la etapa embrionaria del espacio y su fase de institucionalización. Según pudo saber Letra P, el abogado y el resto de los integrantes aguardan a "que baje la espuma electoral” para tomar una determinación, que llegaría en el transcurso del verano 2026.
Nadia Márquez como articuladora de una agenda compartida
Tras dos años en la Cámara de Diputados, Nadia Márquez asumió en el Senado.
Después de dos años de idas y vueltas, ambos distritos se encuentran con sus partidos ya consagrados, con autoridades constituidas y con la necesidad política de mostrar una estrategia común. A partir de ese diagnóstico surge la idea de coordinar ambas provincias bajo una misma agenda.
El eje más visible de esa planificación es la cuestión energética. En Neuquén y Río Negro, la energía no es un tema técnico sino un vector de poder económico y político. El peso de Vaca Muerta, la infraestructura de gasoductos y oleoductos, y las proyecciones de inversión para los próximos años en GNL o minería a gran escala colocan a ambas provincias en un mapa donde el gobierno nacional necesita interlocutores confiables.
Y Torres-Márquez es una dupla que se consolida. Él desde el territorio y ella desde la representación en el Congreso.
Una mirada regional
La intención es operar de manera coordinada, impulsar proyectos conjuntos, articular con los Ejecutivos provinciales y evitar la tentación de las disputas internas que, en el primer año libertario, devoraron buena parte de la energía del espacio.
Ese aprendizaje explica también la caída en desgracia de Villaverde, una de las dirigentes rionegrinos que nunca terminó de asumir la necesidad de articulación entre el gobierno nacional y la administración provincial. Algo que si entendió Márquez, que nunca enfrentó abiertamente con Figueroa y replicó en su provincia la estrategia de marcar al kirchnerismo como el principal enemigo.
Mientras Weretilneck acompañaban la Ley Bases y el RIGI, y gran parte de La Libertad Avanza buscaba mostrarse como un actor responsable y con vocación de gobierno, Villaverde mantenía una dinámica más confrontativa. Después, vino el escándalo Fred Machado, la renuncia de José Luis Espert y generaron una herida que la empresaria de Las Grutas no logró hacer cicatrizar.
A pesar de no poder asumir su banca en el Senado, Villaverde no renunció a la presidencia del partido en su provincia y quedó en un limbo. La transición hacia la conducción de Torres, como todo lo indica el organigrama libertario, es el nuevo espíritu de la escudería presidencial que aspira a menos conflicto, más coordinación y un rumbo alineado con la estrategia nacional.
El mapa que mira a Viedma
La hoja de ruta trazada para 2026 refleja ese giro. La prioridad es “abrir el partido y multiplicar afiliaciones”, algo que en Río Negro todavía está en su fase inicial. La segunda pieza es la ampliación hacia sectores que no formaron parte de la génesis libertaria. Y la tercera, quizá la más compleja, es la construcción territorial real en cada localidad con equipos permanentes, presencia sostenida y una narrativa que no dependa de figuras individuales sino de un proyecto colectivo. Torres está dispuesto a dar la pelea, pero entiende en que el desafío no es instalar nombres sino demostrar que La Libertad Avanza puede presentarse como una alternativa con capacidad de gestión.
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Damián Torres y Lorena Villaverde, comparten sello pero se diferencian en las formas del armado.
En esa línea, Viedma ocupa un lugar central. La capital rionegrina aparece en los diagnósticos libertarios como una ciudad “chata”, sin transformaciones profundas en las últimas décadas. Allí intentan desembarcar con propuestas de renovación y con un esquema menos personalista. El cierre de listas será, como siempre, un momento determinante, pero la consigna interna es que competirán quienes demuestren trabajo sostenido y no aquellos que aparezcan sobre el filo.
La pelea por el poder real
El mapa territorial que proyecta el espacio incluye nodos claros. En San Carlos de Bariloche se consolida una inmediata reestructuración, que incluye a sectores desprendidos del PRO y a equipos libertarios que ya estaban en formación. En General Roca, la referencia es el legislador César Domínguez, mientras que Enzo Fullone aporta volumen desde el Senado. Y en Cipolletti, Aníbal Tortoriello, con su experiencia de gestión y su peso específico, se convierte en un punto de equilibrio para ordenar la región del Alto Valle.
Para Neuquén, además de Márquez, asoman el radical con peluca y ahora senador libertario Pablo Cervi o el diputado nacional, ex del PRO rionegrino, Gastón Riesco, que cruzó el Río Negro para dedicarse a la militancia libertaria. Con todos esos nombres, La Libertad Avanza palpita un rearmado para competir por municipios y ambas gobernaciones. Resta un intenso año para llegar a 2027, que está ahí nomás.