Todos contra todos

La campaña de Fernández: actos con aliados repetidos y lejos de Wado

El Presidente encabeza el plan ReinvindicAr en escenarios bajo la órbita de ministerios de los que destaca su gestión. El camporista, fuera de su agenda.

En 28 días de enero, Alberto Fernández encabezó 11 actividades presidenciales de gestión, todas bajo el marco del plan ReivindicAr, para promocionar lo que considera buenas políticas de su gestión, de cara a plantearse como opción viable una búsqueda de reelección atravesada por los dardos venenosos de la interna del Frente de Todos. Sin dialogo con el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, protagonista de un nuevo affaire oficial como aquella que generó la ola de renuncias que no fueron postPASO 2021, el Jefe de Estado se recostó para dar el puntapié electoral en un puñado de ministerios, los más alineados con el sentir de la Casa Rosada. 

 

Los números no sorprenden: con cinco eventos juntos, según la agenda presidencial, Fernández compartió más tiempo arriba del escenario con el titular de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, comparado con el resto de sus pares del gabinete. Ambos fueron a Mar del Plata el 5 de enero, al terruño de Elisa Carrió, Exaltación de la Cruz, para inaugurar un hospital modular el 11; al día siguiente, se volvieron a ver para presentar el Parque Costero de Punta Lara: y el 17 tocó el turno de la ampliación de una planta depuradora de líquidos cloacales en El Paramillo, Mendoza; y en José C. Paz para inaugurar el anexo de un hospital. 

 

"Hablamos durante tres años de la cantidad de obras que ejecutábamos, este 2023 vamos a hablar básicamente de las obras que terminamos", es la promesa en la cartera que tiene a su cargo la infraestructura, que es la principal bandera de las administraciones en épocas electorales. Por eso tampoco llama la atención que Fernández haya compartido dos entregas de viviendas con Santiago Maggiotti, ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, en Misiones y en la Ciudad de Buenos Aries, el 4 y el 13 de enero. En un doble halago, al funcionario y a su antecesor, en Avellaneda el Presidente afirmó que Jorge Ferraresi, que de agitar la reelección albertista volvió al Instituto Patria, "se fue dejando (en el ministerio) un equipo que funciona como la Scaloneta". 

 

En la Casa Rosada aducen como obvio que las áreas "duras", las que su gestión se traduce en ladrillos y cementos, sean las primeras banderas del albertismo que sueña con su reelección. No obstante, Fernández también subió al escenario a otras figuras de su mesa chica. Compartió dos actos con Victoria Tolosa Paz durante este mismo periodo: la titular de Desarrollo Social que viene de encabezar por estar horas la avanzada oficial contra De Pedro. "La falta de códigos es de quienes critican estando adentro del Gobierno", le apuntó a su par de Interior

 

Al igual que el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, que sumó su voz al coro que sugiere la renuncia de De Pedro, la funcionaria albertista dio por cierto el trascendido que el mismo camporista negó haber dicho ante la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti. "Le consulté a Wado y me dijo que jamás dijo nada de todo eso, que es una locura, todo un invento periodístico", relató la vocera. El diario Clarín detalló que la critica De Pedro había sido que Fernández "no tiene códigos" por no haberlo invitado a una reunión de organismos de Derechos Humanos con el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. La novela de enredos recuerda al exministro de Producción, Matías Kulfas, eyectado por un off

 

El argumento detrás del supuesto desplante es, dejaron trascender en el entorno del ministro, que el Jefe de Estado lo ve como posible contrincante electoral. Fue otro Fernández, Aníbal, el que le retrucó la chicana este sábado en AM 750: "Las PASO están aseguradas. Cuando llegue la fecha, (De Pedro) puede competir si quiere". Se mueve como uno de los suplentes del FdT si Cristina Fernández de Kirchner se mantiene lejos de la cancha, como prometió. 

 

En la Casa Rosada, mientras tanto, buscaban encapsular la interna. Una de las lecturas que circularon en la administración albertista sobre el reproche en off the record, un karma en la gestión del FdT, fue que la queja servía para "tapar" el desplante que Lula le había dedicado a CFK, al no ir hasta el Senado a verla a cambio de pretender que la vicepresidenta fuera al Sheraton.  

 

 

La relación de Fernández con De Pedro, al igual que con la expresidenta, hoy es inexistente. En algún momento del 2022, pasado el tiempo desde la crisis de las renuncias, se recompuso un poco el dialogo, pero no se retomó como antes. El ministro dejó de oficiar de intermediario entre la Casa Rosada y el Senado, al punto de quedar recluido con agenda propia en el primer piso del edificio de Gobierno. A excepción de ciertos encuentros masivos del Presidente con gobernadores, con De Pedro como nexo institucional, para encontrar una actividad conjunta hay que ir  a fines de marzo del año pasado. Ambos homenajearon a dos trabajadores del Ministerio desaparecidos en la última dictadura. 

 

En el resto de los actos presidenciales de enero participaron Carla Vizzotti (Salud), Jorge Taiana (Defensa), Matías Lammens (Turismo) y Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología). Si bien se anunció Sergio Massa participaría de la inspección del gasoducto Néstor Kirchner en La Pampa, al final el ministro de Economía se excusó por un tema de salud.  

 

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