22|1|2023

Con titulares en el banco, asoman los suplentes del FdT

31 de octubre de 2022

31 de octubre de 2022

Fernández, CFK y Massa se corren de la pelea. De Pedro trajina y Scioli sueña con una repatriación. Sin Manzur, las provincias quedan sin embajador.

"Cuando fue la definición del vice, yo había conversado con Cristina porque decía que Wado integrara la fórmula conmigo". Casi fue Eduardo de Pedro y no Carlos Zannini el compañero de fórmula de Daniel Scioli en 2015, como lo reveló el mismo embajador en Brasil en Perfil el pasado junio. En un Frente de Todos que duda en público de las candidaturas 2023 que resultarían obvias, el exgobernador y el ministro del Interior asoman como raras avis en la previa electoral. Las provincias, por el momento, miran el partido desde afuera.

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La cancha está vacía. A pesar del operativo clamor emergente por CFK que dice escuchar Axel Kicillof, el hijo de la vicepresidenta, Máximo Kirchner, sacó a CFK de la escueta danza de nombres y Sergio Massa, el otro socio grande del oficialismo, se autonomina como si fuera la casa de Gran Hermano mientras apuesta a enderezar el Titanic del que dice ser el plomero. "Aspiro a hacer bien esto y a mirar más de lejos la batalla electoral que viene”, avisó este lunes y encendió alarmas en el Frente Renovador, que aspira a sobrevivir. Mientras defiende las PASO, Alberto Fernández también esquiva definiciones. "Estoy pensando en la región, no en la reelección", se desligó antes de visitar a Luiz Inácio Lula da Silva en San Pablo

 

Precisamente, Miguel Ángel Pichetto puso de ejemplo esa elección para pedir no una, sino dos boletas para las próximas presidenciales: una con Cristina Kirchner a la cabeza y otra con Mauricio Macri. "(En Brasil) jugaron los titulares, los dos líderes, Lula y (Jair) Bolsonaro. Es un buen ejemplo para lo que tiene que pasar en el país. No se puede hacer política con los suplentes”, fue el pedido del cacique properonista. A diez meses de las primarias, si no son suspendidas, las tropas del expresidente y de la exmandataria amagan con una postulación, lo que permite no clausurar aspiraciones que resuenan más abajo.

 

Para esquivar definiciones de la vicepresidenta y mantener cierta armonía en un convulsionado FdT, en el cristinismo suelen reclamar que en las provincias alguien dé un paso adelante. "Los gobernadores deberían poner un candidato, es lo que siempre piden", desafían. Los que había en el tintero hace seis meses nomás fueron quedando en el camino. 

 

"¿Seguro que se bajó'", intentan sembrar la duda. En los papeles, sí. Primero, el chaqueño Jorge Capitanich, que suena cada cuatro años en el runrún peronista, avisó que en 2023 buscará otro mandato en la provincia. Como anticipó Letra P, el tucumano Juan Manzur dio un preaviso para dejar la Jefatura de Gabinete con la idea de terminar su licencia de gobernador para publicar su nombre como aspirante a vice. Desde 2015, el sanjuanino Sergio Uñac suena como la esperanza del PJ del medio, pero sigue sin terminar de asomarse. Con perfil de distrito trampolín como es Santa Fe, después de haber protagonizado el fin de 12 años de socialismo, Omar Perotti no pudo nacionalizar su figura en estos últimos tres años. El único  mandatario de ADN peronista que avisa que puede lanzarse en cualquier momento es ajeno al Frente de Todos: el cordobés Juan Schiaretti

 

Frente a este panorama, el canciller camporista De Pedro sigue con su plan de campaña de baja intensidad. Estrenó traje de presidenciable con un viaje a Israel en abril y llevó en septiembre un contingente de gobernadores a los Estados Unidos, la Meca a la que suelen peregrinar los precandidatos argentinos. Su equipo convirtió los halagos cruzados con Kirchner la semana pasada en El Destape en parte del clamor. "Es muy capaz", lo calificó el diputado camporista cuando le preguntaron si lo imaginaba presidente. Sin dar nombres, para no pecar de favoritismo, el titular del PJ bonaerense sumó a "gobernadores" como muy capaces para una boleta. Por si le preguntaban, el bonaerense Kicillof avisó, al día siguiente, que sigue con su plan reeleccionista mientras siente el clamor por CFK 2023. 

 

¿y Scioli? Se anotó antes de volver como efímero ministro de Producción, llamado de urgencia para reemplazar al eyectado Matías Kulfas. Con la batalla de Lula-Bolsonaro en Brasil, se cansó de repetir ante la prensa argentina -se lo dijo a Letra P- que no está pensando en una candidatura.

 

Diplomático, el exgobernador envía mensajes desde San Pablo: no quiere desautorizar a Fernández, por lo que aclara que se anota si el Presidente no compite en las PASO que desea mantener. Apostando a la épica, recuerda los 49 puntos de 2015 que lo dejaron a las puertas de la Casa Rosada y se anota en la revancha. Para reconstruir un perfil presidenciable, sin embargo, no puede hacerlo desde allá. La logística para una segunda repatriación aparece, como mínimo, complicada hoy por hoy en esta realidad frentedodista.