04|8|2022

Lo que no dijo Manzur sobre el aumento del boleto de colectivos

03 de junio de 2022

03 de junio de 2022

Transporte debió salir a aclarar el real alcance del incremento del 40%, que además incluye a los trenes. Cuánto mueve la aguja en los subsidios. Los detalles.

Tras haber aprobado los ajustes tarifarios que regirán para los servicios de energía eléctrica, gas y las facturas de AySA; la administración de Alberto Fernández se encamina ahora a descongelar los boletos de los colectivos y trenes de la región metropolitana del AMBA. 

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La comunicación oficial de los incrementos en danza para los medios de transporte público de pasajeros que utilizan la ciudadanía porteña y bonaerense se concretó de una manera confusa y desprolija. La primera señal del ajuste en carpeta la dio el jefe de Gabinete, Juan Manzur, en el Senado este jueves al presentar su primer informe de gestión en el Congreso. No se sabe si por un error o adrede para atemperar el costo político del anuncio, Manzur anticipó que estaba en trámite un aumento del 40% solo para las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires.

 

El jefe de Gabinete mezcló ese aviso con un nuevo ataque al gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta y, en sintonía con las provincias que vienen reclamando un “reparto más equitativo y federal de los subsidios nacionales”, se preguntó: “¿Por qué todos los argentinos les tenemos que pagar el subsidio a los que viven en la Ciudad de Buenos Aires?”.

 

Varias horas después de que circulara en los medios la suba de tarifas limitada únicamente a los colectivos porteños que había sido anunciada por Manzur, en el ministerio de Transporte conducido por el massista Alexis Guerrera salieron a aclarar que el ajuste en ciernes será del 40% y alcanzará a todas las líneas de ómnibus y los trenes de pasajeros de la región metropolitana.

 

De acuerdo con los datos obtenidos por Letra P, la intención de la cartera de Transporte es poner en vigencia los nuevos valores tarifarios a mediados de este mes o más tardar el 1 de julio.

 

Previamente, la Secretaría de Gestión de Transporte comandada por otro dirigente massista, el rosarino Diego Giuliano, convocará a una “instancia de participación ciudadana no vinculante” para que las empresas y el público usuario presenten sus planteos y objeciones a los aumentos pautados para modificar las tarifas que se encuentran congeladas desde marzo de 2019.

 

Esa modalidad de “participación ciudadana” –que remplaza a las “audiencias públicas” que tienen los restantes servicios públicos– consiste en la apertura de un período de cinco días para la recepción por escrito y por internet de las observaciones y consideraciones que efectúen los interesados. Tras analizar los elementos presentados, los técnicos de Transporte deben elaborar un informe final que, al no ser vinculante, terminará avalando y dando la vía libre para la aplicación de los aumentos definidos de antemano.

 

Las planillas preliminares que manejan en el ministerio muestran que el valor del boleto mínimo de colectivo, que permite recorrer una distancia de hasta 3 kilómetros, pasaría de $ 18 a $ 25. Las restantes secciones de las líneas que transitan la Capital Federal y el Gran Buenos Aires también registrarían una suba proporcional en torno del 40%. El trayecto de 3 a 6 kilómetros saltaría de $20 a $ 28; de $ 21 a $ 29 (6 a 12 km); de $ 22 a $ 31 (12 a 27 km) y en los tramos de 27 a 45 kilómetros, el boleto treparía de $ 23 a $ 32.

 

En tanto, en los ferrocarriles Roca, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Sarmiento, Mitre, San Martín y Urquiza, el ajuste del 40% abarcaría tanto a los trenes diesel como a los servicios de los ramales eléctricos.

 

Los aumentos previstos no alterarán el actual esquema de bonificaciones adicionales de la red SUBE, por el cual un usuario que realiza una combinación tiene un descuento del 50% en ese boleto y del 75% en caso de que vuelva a tomar otro medio de transporte dentro de un lapso que no supere las dos horas.

 

Además, se prevé mantener la llamada “tarifa social” que tiene un descuento adicional del 55% y los viajes gratuitos tanto las personas con discapacidad, como los estudiantes de los niveles inicial, primario y secundario de instituciones públicas o privadas con aportes del Estado.

 

Subsidios

Actualmente, los subsidios nacionales destinados a las líneas de colectivos del AMBA promedian los $ 23.500 millones mensuales. Con ese monto, el Estado cubre entre el 80% y 90% del costo real de cada viaje realizado en la región metropolitana, mientras que el público usuario paga solamente entre el 10% y 20% restante de la denominada “tarifa técnica media sin compensación tarifaria”.

 

Los primeros cálculos sobre cómo quedaría, después de los aumentos, la nueva relación “subsidio-tarifa a cargo del usuario” muestran que apenas se movería el amperímetro.

 

En el caso de la primera sección de recorrido, el boleto mínimo actual de $ 18 representa solo el 15% del costo real del viaje que asciende $ 121 y tiene un subsidio del Estado por el 85% faltante. Con el nuevo valor previsto en $ 25, el usuario pasará a afrontar el 20% de la tarita técnica, mientras que la compensación estatal alcanzará al 80% restante.

 

Los números de la segunda sección indican que hoy los $20 que paga el pasajero representan el 15% del costo total del viaje que llega a $131 y requiere una compensación económica del Estado por el 85% restante. Con el nuevo boleto de $ 28, la porción de la tarifa técnica que aportará el usuario será del 21% con un subsidio equivalente al 79%.

 

Y en los trayectos de más de 27 km. donde actualmente la relación es 14% usuario y 86% subsidios, la nueva tarifa de $ 32 dará paso a una nueva proporción donde el pasajero afrontará el 19% y el Estado el 81% del costo real de cada boleto.