17|6|2022

El abogado domador de sillas

08 de mayo de 2022

08 de mayo de 2022

Con audacia y contactos, se mueve hace una década en diferentes directorios de varias actividades. Dio un salto a la política pero rebotó. Lo buscan y no duda.

ROSARIO (Corresponsalía Santa Fe) “Pone un huevo en cada canasta… en varias canastas”, lo define un abogado de trayectoria a su colega Juan Manuel Costantini, quien no deja de sorprender por la facilidad para ocupar sillas de directorios de distintas actividades de esta ciudad, que van desde lo gremial de la abogacía, la salud privada y hasta la empresa de aguas de la provincia de Santa Fe. En el último tiempo intentó entrar de un saque a la política a través del peronismo, pero rebotó en su intento de ser concejal de Rosario. 

 

Costantini sabe moverse y acomodarse, sobre todo en los huecos dirigenciales y ejecutivos por llenar. Desde hace 15 años es abogado autónomo con estudio jurídico propio, y hace una década que se encuentra en los cargos más relevantes del mundo gremial de los profesionales del Derecho, un mundo lleno de nervios y demandas. Fue parte del directorio del Colegio de Abogados de Rosario, una institución de mucho peso por su representación corporativa, pero también porque es una de las patas con injerencia en los temas operativos y del funcionamiento de la Justicia.

 

En 2014 pegó el salto a la Caja Forense Segunda Circunscripción (Rosario) y asumió como presidente durante un año de la entidad que está parada sobre unos 600 millones de pesos anuales con los que presta cobertura de salud y tutela los honorarios de los abogados rosarinos. Se supo mantener y repitió la presidencia en los años posteriores. La rosca en la política gremial es intensa y Costantini lo entiende.

 

2020 fue de fuerte lobby para que el concurso preventivo de la cerealera Vicentin se tramitara en Rosario donde tiene su base comercial y no en Reconquista, lugar del domicilio fiscal de la firma. La idea de la institución de quedarse con semejante torta de honorarios y representatividad terminó siendo truncada y el concurso está en el norte provincial.

 

Las elecciones de ese año fueron movidas. Costantini buscó mantenerse en la poderosa caja, pero esta vez como director por la lista Consenso Gremial, compuesta por una gama amplia de líneas políticas que van desde el radicalismo, el PRO, y el socialismo. La oposición acusó al oficialismo de generar un fuerte déficit durante sus gestiones, malos manejos financieros y de recursos humanos. Todo fue desmentido por los dirigentes y Consenso Gremial terminó ganando.

 

A la par, el docente universitario de 37 años puso otro huevo. Esta vez en el directorio de Aguas Santafesinas, la empresa estatal del gobierno santafesino constituida como sociedad anónima. Ese lugar es una plataforma deseada para poder hacer política: gran despliegue, constantes obras inauguradas, contactos con la dirigencia y el territorio. De hecho, su contacto con algunos intendentes del Gran Rosario lo catapultaron a ocupar ese lugar.

 

Pero el cascarón de la política no es fácil romper y lograr manejo y cintura. Hace unos meses pisó un barrio de una ciudad metropolitana con un sector del peronismo distinto al que gobierna el municipio en cuestión. El motivo era visibilizar una obra junto al ministerio de Infraestructura provincial, tener contacto con los vecinos, algunas palabras de ocasión, más alguna foto. Lo habitual de esas recorridas. Sin embargo olvidó algo clave: avisar a las autoridades locales para compartir la acción política. Solo un llamado sobre la marcha para cumplir. No cayó nada bien la actitud, imperdonable para el manual peronista.  

 

Con esporádica actividad en Twitter, se muestra afín al peronismo y a la gestión del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, aunque no parece terminar de hacer pie en el ambiente. No tiene terminal política ni mecenazgo claro, más allá de que ha mostrado vínculo e ida y vuelta con el intendente de Funes, Roldiver Santacroce

 

El año pasado quiso dar un paso más en su ambición y aceptó sumarse a una lista para ser concejal en Rosario. Según supo Letra P, logró impulso de Oscar "Rabanito" Barrionuevo, líder desde hace 40 años del sindicato de Obras Sanitarias de Rosario y con quien comparte silla en el directorio de la empresa de aguas. También tuvo incidencia un acuerdo de la política regional, otra vez con los intendentes por medio. Terminó cuarto en la lista del peronismo debajo de Lisandro Cavatorta, María Julia Irigoitía, y la rossista Norma López, quienes finalmente fueron los tres electos. En el palo y eso que tenía conocimiento nulo de la ciudadanía.   

 

“Tengo un recorrido, pero la candidatura se fue dando sin pensarlo mucho”. La frase la dijo al diario Conclusión al postularse como precandidato, y pinta entero su soltura para lanzarse a nuevos horizontes. El último piletazo fue su designación como presidente del Sanatorio Americano, ya que su composición accionaria está compuesta de varias cajas profesionales, entre ellas, la forense. La pregunta es saber si seguirá moviéndose por asambleas de directorios o apostará de nuevo a la política como candidato.