25|6|2022

6% en abril: la inflación, menos mala pero peor de lo que pretendía el Gobierno

12 de mayo de 2022

12 de mayo de 2022

En lo que va del año los precios ya subieron un 23,1% y 58% en los últimos 12 meses, el registro más alto desde 1992. La comida impagable y Macri, 4,2% menos.

El frente de batalla de la guerra contra la inflación anunciada por el presidente Alberto Fernández brindó su primer respiro, a pesar de que el bombardeo no cesa. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó en abril un 6%, lo que supone una leve baja en comparación con el 6,7% de marzo, pero no alcanzó las expectativas de la Casa Rosada, que esperaba noticias que le permitieran mostrar una caída de un punto.

 

De esta manera, la inflación acumulada en el primer cuatrimestre del año llegó al 23,1%, mientras que la interanual trepó hasta el 58%, la más alta registrada en el país desde 1992 y 4,2 puntos por encima del último registro del gobierno de Cambiemos, que se fue con 53,8% en 2019. En abril, a diferencia de marzo, cuando el aumento más fuerte fue el de la educación, el rubro que más creció fue el de las prendas de vestir y el calzado, que lideraron la suba con un 9,9%. En segundo lugar se ubicaron los restaurantes y hoteles, con el 7,3%, y en el tercer puesto apareció el rubro de la salud, con el 6,4%. Por su parte, los alimentos y bebidas no alcohólicas se ubicaron en la cuarta posición, con una subida del 5,9%, un índice todavía sideral que impacta en mayor medida a los sectores más vulnerables. 

 

Estos números profundizan el desafío que atraviesa la Casa Rosada para lograr controlar la inflación, algo que, hasta el momento, no pudo hacer. Como relató Letra P, la actualidad económica divide filas en el oficialista Frente de Todos (FdT) ante un kirchnerismo que demanda medidas más fuertes y contundentes para controlar los precios, especialmente a través del programa Precios Cuidados y el aumento de las retenciones sobre diferentes exportaciones. 

 

Además, el fuerte salto que evidenció el IPC durante los últimos dos meses ya vuelve muy difícil de cumplir la meta establecida en el refinanciamiento de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estableció una inflación de entre el 38% y el 48% para 2022. Si se tiene en cuenta que en apenas cuatro meses casi se alcanzó la mitad de la meta establecida, la perspectiva para los futuros meses no es alentadora para el ministro de Economía, Martín Guzmán

 

En este sentido, las predicciones para lo que resta del año tampoco son alentadoras porque a partir en mayo y en junio comenzará a impactar el aumento previsto en las tarifas de gas y electricidad, otro punto de discordia en el FdT entre la tropa que responde a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el propio Guzmán.