EN CALIENTE

A esto de pedirle que se vaya él

CFK usó el #24M para mostrar que tiene mayoría en la coalición peronista y que quien está en offside es el Presidente. Ergo... Otro viernes lleno de preguntas.

Diez días antes, el 14 de marzo, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, había citado a Perón -le encanta citar a Perón- para decirle a Máximo Kirchner que, si no le gustaba la camiseta que llevaba puesta, se la sacara. Dos días antes, el martes de esta semana, la portavoz del Gobierno, Gabriela Cerruti, no citó a Perón pero usó la misma lógica que Fernández para decirle a Claudio Lozano, director díscolo del Banco Nación: "Uno tiene que conocer sus límites y hasta cuándo permanecer o no". Lozano no es kirchnerista, pero la advertencia vale como tiro por elevación a las compañeras y los compañeros K. Este jueves, la vicepresidente Cristina Fernández usó el #24M para montar una respuesta monumentalista al albertismo neonato: "No soy yo, sos vos" quien, en todo caso, debería sacarse la camiseta. No se lo pidió, pero el mensaje fue inequívoco. A esto quedó de ese abismo.

 

Hechos

Lo primero que hizo Cristina fue mostrar una foto que da cuenta de las acciones que tiene en el Frente de Todos. La Cámpora puso en la calle una marea de pibes y pibas para la liberación, pero La Jefa se aseguró de que la agrupación que conduce su hijo fuera solo la columna vertebral de una manifestación más grande, que incluyera expresiones poderosas del kirchnerismo ampliado.

 

Posaron para esa postal, por caso, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof -un laico del camporismo que hace equilibrio en la interna pero esta vez lo perdió-; representantes de los municipios que definen elecciones en la madre de todas las batallas, como la vicegobernadora Verónica Magario (La Matanza) y el jefe de Gabinete provincial, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora); la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza; sus pares de unos cuantos municipios más, legisladores y legisladoras, figuras de los gabinetes bonaerense y nacional y una larga lista de etcéteras. 

 

Palabras

Después de semejante despliegue de tropas, el kirchnerismo no ahorró pirotecnia dura para advertirle al Presidentre, aunque sí -como hizo la no menor salvedad Letra P al término de la jornada- se guardó la artillería más pesada: al menos hasta el cierre de esta nota, la vicepresidenta no había usado armas de destrucción masiva, léase alguna de esas cartas de su puño y de su letra. Toda la semana se especuló con la posibilidad de que lo hiciera -de que lo haga, porque el viernes está de moda para patear tableros- para reclamarle un cambio de rumbo al presidente Alberto Fernández o, directamente, la cabeza del ministro de Economía, Martín Guzmán.

 

Algunos petardos que sonaron este jueves:

 

"Uno elige los estudios de televisión o la calle y la gente. Es con la gente adentro, siempre". (Máximo Kirchner)

 

"No podemos irnos de algo que empezamos. Es claro que las decisiones las toma el Presidente, pero él llegó a ese lugar a través de una coalición". (Andrés Larroque)

 

"Al que no le interese pelearse con nadie, que sepa que no lo necesitamos". (Axel Kicillof)

 

A todas estas frases solo quedaría echarles agua para que fueran más claras. No somos nosotros, sos vos el que está en falsa escuadra, el que no está observando el contrato fundacional del Frente de Todos y, peor, el que firmó la coalición con el electorado que la llevó al poder; sos vos el que debe cambiar el rumbo del Gobierno y ejecutar, con el poder de una lapicera prestada, las voluntades de las mayorías kirchneristas; el que debe hacer la guerra que prometió, pelearse con esos especuladores a los que retaste y disponer las medidas necesarias para que la base social del peronismo no pague los platos rotos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el que legitimaste con el macrismo endeudador.

 

A esta encrucijada llegó el Frente de Todos en estos días aciagos de marzo, a mitad del río de su mandato inaugural en la Casa Rosada; a otro viernes -el tercero al hilo- lleno de preguntas, pero con una fundamental: ¿qué presidente quedaría si aceptara los términos de esta renovación de contrato?

 

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