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#ESPECIALPASO2023

En las provincias, una especie en extinción a tiro de los oficialismos

Hasta 2021 regían en la mitad de los distritos, pero la tendencia es a la baja. Derogación, suspensiones y el revival de la ley de lemas. El drama opositor.

Mientras el Frente de Todos suma a sus incontables internas la discusión sobre si le conviene o no suspender las primarias del año próximo y Juntos por el Cambio descubre las bondades del sistema pergeñado por Néstor Kirchner y se aferra a esa instancia electoral para dirimir de la manera más civilizada posible sus diferencias, las PASO en las provincias son una especie en vías de extinción cuya versión 2023 está en la mira telescópica de los oficialismos.

En un contexto donde la mayoría de los distritos planea adelantar los comicios locales, las preocupaciones de las fuerzas políticas provinciales no están cifradas en la contienda fijada para el domingo 13 de agosto en todo el país, sino bastante antes. La obsesión se concentra en las elecciones en las que se renovarán autoridades provinciales y municipales, además de las bancas en legislaturas y concejos deliberantes.

Con un calendario apretado por un 2022 “corto”, que amenaza diluirse el 20 de noviembre con el partido inaugural del Mundial de Fútbol, y un 2023 que recién se activará en modo completo tras las fiestas de fin de año y las vacaciones de verano, las provincias cinturean su propio calendario electoral. En ese trance, los oficialismos juegan con blancas, gracias al poder que otorga la lapicera, y los partidos de oposición se ven obligados a bailar con la música que disponen los Ejecutivos.

En esta dinámica, las pujas políticas para definir las candidaturas locales del año próximo se desenvuelven en dos grandes escenarios: los distritos en los que rigen las primarias a nivel provincial y aquellos donde las diferencias deben dirimirse en internas partidarias.

De las 22 provincias que irán a las urnas en 2023 (Corrientes y Santiago del Estero tienen su calendario desfasado), diez nunca adhirieron a las PASO: Córdoba, Neuquén, Río Negro, Tucumán, Jujuy, Formosa, La Rioja, Misiones, Tierra del Fuego y Santa Cruz. En la mayoría de estos distritos el oficialismo marca el ritmo, a partir de tener la llave para convocar a las urnas, y la oposición trata de ordenarse para vencer la atomización.

Como viene contando Letra P, la cúpula de Juntos por el Cambio (JxC) debió instruir a sus versiones provinciales para que apelen al consenso, a encuestas o, en el peor de los casos, a una interna para resolver sus cuitas y evitar la dispersión (y la injerencia de la mesa nacional). La estiradísima negociación para sellar un reglamento que especifique el mecanismo de confección de las listas en Córdoba y la incomunicación entre los socios tucumanos de la coalición, cuya mesa distrital no tiene ni un grupo de Whatsapp, tal vez configuren los dos ejemplos más extremos de una realidad que atraviesa a la alianza.

En las 12 provincias restantes, que años atrás adhirieron a las PASO con una ley local, hay dos que ya dieron marcha atrás y hay otras que van en camino. Además de arrojar a la oposición al lodo de unas internas sin financiamiento estatal, los oficialismos buscan alinear a su propia tropa con las herramientas que brinda el manejo del Ejecutivo y evitar así la competencia de astillas díscolas del mismo palo.

Picó en punta Sergio Uñac. El sanjuanino logró la eliminación en la Legislatura en diciembre pasado. La oposición y el sector alineado con el diputado y exgobernador José Luis Gioja presentaron un reclamo judicial, pero la Justicia falló a favor del gobernador en agosto pasado. Ahora, impulsa una ley de lemas, que ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Diputados.

Menos drástico, pero en el mismo sentido se movió Gustavo Sáenz. El mandatario salteño logró a fines de agosto la hazaña de suspender “por única vez” las PASO en dos ocasiones consecutivas. En 2021, lo hizo amparado en la pandemia. Ahora, con argumentos económicos.

Otras tres provincias les siguen los pasos. La velocidad casi siempre depende de la holgura parlamentaria de cada gobierno. El catamarqueño Raúl Jalil impulsa la suspensión de las PASO, pero aún debe convencer a una parte de la oposición para llevarlo a cabo. Mariano Arcioni mide los tiempos para terminar con las primarias en Chubut, una iniciativa que tensó a JxC más allá de las fronteras patagónicas, y la votación en la Legislatura está al caer. Alberto Rodríguez Saá ya envió un proyecto de ley al parlamento de San Luis para instaurar una suerte de ley de lemas y voltear las PASO. En rigor, son unas PAS: en tierra puntana, desde 2017 está en vigencia una norma que imita las primarias nacionales, pero sin ser de carácter obligatorio.

En La Pampa rige un sistema alternativo que es mirado con atención en otros puntos del país. Las IASO, como lo sugiere la sigla, son simultáneas y obligatorias, pero solo para las agrupaciones en las que hay internas, no para aquellas que consensuaron lista única, y están habilitadas para votar solamente las personas afiliadas a esos partidos.

¿Qué nos queda? Por el momento, las PASO provinciales parecen estar a salvo en seis distritos: la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Mendoza y Chaco, donde fueron suspendidas en 2019.

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